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1/9/21

Teoría Monetaria Marxista y Monedas Paralelas. Una perspectiva desde la crítica de la economía política tras la experiencia griega

 

El pasado 27 de Agosto, introdujimos el debate sobre teoría monetaria previsto para el taller que había programado la XI Universidad de Verano de Anticapitalistas. Aquí se puede seguir el programa de la Universidad que incluye el taller . En lo que sigue está la intervención escrita, más desarrollada de lo que se compartió en el taller "Dinero y modo de producción capitalista: contrastando la teoría monetaria moderna (MMT) y la teoría del dinero de Marx", que también puede seguirse en audio, incluyendo mi intervención.

Daniel Albarracín. 23/08/2021

Tras la magnífica exposición que hemos escuchado, que refleja con sistematicidad las bases de la interpretación marxista de la cuestión monetaria y que pone los puntos sobre las íes sobre los problemas de la Teoría Monetaria Moderna, parece que nos toca contribuir, a partir de este marco de referencia, con algunas reflexiones y consideraciones teóricas, teniendo en cuenta las nuevas expresiones del dinero que hoy están funcionando. Para ello, seguiremos esa consigna, que a nosotros nos parece tan valiosa, que consiste en reflexionar sobre la experiencia y teorizar para la práctica.

En este sentido, el propósito de esta intervención persigue sacar conclusiones, fruto de la experiencia, sobre los problemas y desafíos que las sociedades periféricas y sin soberanía monetaria tienen ante sí. En particular, los retos para países como los nuestros, partiendo de lo vivido en Grecia en 2015 como referencia, que volverán a plantearse si algún día vuelve a ponerse sobre el tapete el intento de abrir veredas para una política económica emancipatoria.


Como decimos, la experiencia griega, con el gobierno de Tsipras, supone una fuente de experiencias y lecciones, sobre las que se han sacado pocas conclusiones. El trauma ha causado un síndrome depresivo que, desde entonces, ha estrechado el imaginario de cambio tras la embestida de la Troika, y la rendición y fracaso del gobierno de Tsipras, con la infame comprensión de las fuerzas políticas españolas de la pasividad y resignación del ejecutivo griego.

En este contexto, el objeto de esta aportación es doble: actualizar la teoría marxista para las novedades del presente, y ensayar alguna línea de solución que pudiera abordarse si se reprodujese más adelante un contexto semejante en otro país periférico dependiente de una moneda sobre la que no tiene soberanía.

8/7/21

Los Fondos Europeos y sus implicaciones

 8 July by Daniel Albarracín , Julián Moreno

http://www.cadtm.org/Los-Fondos-Europeos-y-sus-implicaciones?var_mode=calcul


¿Qué es la Unión Europea?

  • La UE es una entidad supranacional de carácter intergubernamental, en la que hasta 27 Estados Miembros acuerdan un conjunto limitado de políticas comunes a escala europea, con la mayoría de competencias residiendo en cada país, y un marco de legitimación y delimitaciones a la política económica y social de sus asociados. Sus actuaciones contribuyen a consolidar un mercado europeo, una Europa basada en la libertad de movimientos de capitales y mercancías, así como de las personas con ciudadanía de la UE, con principios favorables al capital europeo y que subordina las necesidades del mundo del trabajo y de los pueblos europeos.
  • La UE ha consolidado una arquitectura institucional que establece una toma de decisiones compleja con efectos jerarquizados, donde el Eurogrupo orienta –liderado por los gobiernos de las grandes potencias centrales-, la Comisión Europea propone, el Parlamento opina, y el Consejo decide. Eso supone que las grandes potencias centrales de Europa lideran las iniciativas y decisiones, y se establecen clubes de países en torno a ellos, exigiendo mayorías cualificadas o la unanimidad para cambiar parámetros fundamentales. Eso implica un alto dinamismo institucional sobre asuntos periféricos y propagandísticos, y que los principios de los Tratados Europeos (TFUE) piloten una inercia favorable a objetivos de gestión neoliberal, que tiene un efecto orientador y legitimador para los gobiernos europeos, y un carácter disciplinario sobre los países de la periferia europea.
  • La UE se apoya en una arquitectura económica basada en cuatro pilares. La política monetaria y financiera del Banco Central Europeo –ultraexpansiva, si bien favorable al sector financiero privado-; la orientación hacia el ajuste estructural del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y del Semestre Europeo; un presupuesto europeo que apenas comporta un 1% de la RNB europea, basado principalmente en contribuciones nacionales; y la moneda única, el Euro, que, en ausencia de mecanismos de convergencia real y solidaridad interna, acentúa el poder de los países exportadores internos y la relación polarizada centro-periferias (Este y Mediterránea).
  • Desde 2020 hasta 2023 se ha suspendido el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, admitiéndose crecimientos de deuda pública y déficits presupuestarios temporalmente. Pero la supervisión y pautas del Semestre Europeo serán obligatorios durante este periodo. Tras 2023 probablemente se retomará este criterio, que será más duro si cabe debido al incremento notable de la deuda pública de los Estados y la exigencia de su devolución, conllevando fuertes recortes.

  • ¿Qué son los Fondos Europeos?

1/7/21

Debate sobre los Fondos Next Generation EU en Contratiempos

Participamos en el programa de Contratiempos en un debate entre Carlos Sánchez Mato y Nicola Scheler sobre los Fondos Europeos. 

Los Fondos Next Generation EU no sólo comporta la recepción de recursos, sino un conjunto de condicionalidades e implicaciones que merecen ser analizados y, a nuestro juicio, seriamente cuestionados.

El enlace a youtube del programa, que contiene además otras secciones de sumo interés, es el siguiente:

#Contratiempos16. 


Os dejo aquí los enlaces del podcast: Ivoox: https://www.ivoox.com/contratiempos-02x08-30-06-2021-audios-mp3_rf_72104863_1.html Spotify: https://open.spotify.com/episode/3SqIhvWXDXaY38Xbt5SGQK TuneIn: https://tunein.com/podcasts/News--Politics-Podcasts/Contratiempos-p1367175/?topicId=164122235 Apple Podcast: https://podcasts.apple.com/es/podcast/contratiempos-02x08-30-06-2021/id1497192673?i=1000527322402 Google Podcast: https://podcasts.google.com/feed/aHR0cHM6Ly93d3cuaXZvb3guY29tL3BvZGNhc3QtY29udHJhdGllbXBvc19mZ19mMTg0Mzk0N19maWx0cm9fMS54bWw/episode/aHR0cHM6Ly93d3cuaXZvb3guY29tLzcyMTA0ODYz?sa=X&ved=0CAUQkfYCahcKEwj4rZaNmcHxAhUAAAAAHQAAAAAQAQ

23/2/21

La cara oculta de los fondos europeos: la reforma de las pensiones y la precarización de la regulación laboral

 https://www.eldiario.es/andalucia/en-abierto/cara-oculta-fondos-europeos-reforma-pensiones-precarizacion-regularizacion-laboral_132_7232896.html



Ángela Aguilera, diputada andaluza, y Daniel Albarracín, economista y sociólogo. Miembros de Anticapitalistas

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El gobierno, ante la pandemia, ha depositado todas sus esperanzas en los fondos europeos. Un asidero que ha propiciado la UE estableciendo inicialmente ayudas financieras de hasta 540 mil millones, cuyo grado de uso depende de lo que soliciten los Estados Miembros en última instancia. Se hicieron a través de instrumentos financieros y de programas del Banco Europeo de Inversiones; el Programa SURE, para cubrir los costes salariales derivados de la paralización de la actividad económica; y el Mecanismo Europeo de Estabilidad (MEDE).

También, posteriormente, ha aprobado un Fondo de Recuperación europeo, el Next Generation EU, que, por primera vez, empleará como garantía al presupuesto europeo para emitir deuda pública europea, por un potencial financiero de 750.000 millones de euros.

30/1/21

Conversación con Eric Toussaint sobre el libro "Capitulación entre adultos".

En esta conversación con Eric Toussaint, portavoz del CADTM y el que fue el coordinador de la Comisión de la Verdad sobre la Deuda Pública Griega, tratamos los hechos sucedidos durante el gobierno de Syriza en sus primeros meses de gobierno en 2015. Se habla sobre las alternativas que tuvo el gobierno griego, el papel singular y controvertido de Alexis Tsipras y Yannis Varoufakis, para tratar y hacer balance también del papel de la Unión Europea y poner en su lugar aciertos y errores de lo que fue un gobierno de izquierdas que levanto las expectativas en Europa y puso en vilo al establishment. 

Puede seguirse en este link:


Se puede encontrar el libro de Eric Toussaint publicado por Viejo Topo, con su título Capitulación entre adultos. 


Aquí puede encontrarse una reseña sobre el libro. 

31/10/20

La crisis desencadenada por la pandemia y la economía política de la Unión Europea.

 23 de Agosto. Daniel Albarracín.

Este artículo forma parte de un próximo libro que editará el sindicato Mats dedicado a la pandemia. 

English version here. 

Version français: https://www.cadtm.org/La-crise-declenchee-par-la-pandemie-et-la-camisole-de-force-de-l-Union

La pandemia: desencadenante de una crisis latente.

Este capítulo va a abordar la crisis pandémica desde el plano de la economía política y, en particular, las decisiones fundamentales que está adoptando la Unión Europea, cuyas medidas habrán de cobrar forma precisa una vez culmine su particular procedimiento institucional.

La pandemia de la Covid-19 ha sobrecogido a nuestra especie por su sacudida a la salud pública, pero más aún por la profundidad de la depresión económica que ha desencadenado, causando un desastre social y laboral que nos sume en la incertidumbre. Esta crisis, sobrevenida y profundizada por la pandemia, viene a producirse en un contexto donde se mostraban de antemano síntomas de agotamiento del breve y frágil ciclo económico capitalista, que salía en falso de la crisis del 2008 (Toussaint, E.; 2020), aumentando la dimensión de sus lastres (baja rentabilidad, agotamiento del crecimiento de la productividad, alto endeudamiento –primero privado, después público[1]-, inversión inane, paro elevado y modelo laboral inestable y disciplinatorio, modelo productivo fosilístico, sistemas públicos adelgazados o semiprivatizados, etcétera).


Con todo, la pandemia está imprimiendo una forma propia a esta crisis, no sólo por el establecimiento de medidas de hibernación parcial de la economía, sino por el desorden e interrupción de las cadenas de suministro a escala internacional y de la cadena de valor capitalista. De hecho, las dificultades de reanimación de la economía serán severas en un contexto donde los capitales no esperan que haya rentabilidad en gran parte de sectores económicos, salvo en los sectores beneficiados (tecnológicas, farmacéuticas, distribución on-line y a domicilio, reformas inmobiliarias, determinados sectores alimentarios) por las circunstancias que imponen las prevenciones sanitarias.

14/6/20

Cooperación fiscal armonizada y auditorías de la deuda: un nuevo concepto solidario para una nueva Europa.


https://vientosur.info/spip.php?article16038

Daniel Albarracín, Alex Merlo y Mats Lucia Bayer. 04 de Junio de 2020.


Las contradicciones de la legitimación argumental del capital

Las clases dirigentes han iniciado una fuerte ofensiva para afianzar su relato autolegitimador, para alterar el diseño y aplicación de todos los instrumentos de la política pública y laboral, una vez más, a su favor. Recuperando la vieja retórica de que son las empresas las que generan la riqueza, y que sin ellas el factor trabajo no podría valerse por sí mismo, pretenden hacerse también con el papel de benefactores, arrogándose el mérito de la creación de empleo como fórmula de reparto al que se accederá según la productividad y los méritos. Así las cosas, consideran a los impuestos una lacra para las inversiones, y exigen su reducción o aplazamiento.

La paradoja se da precisamente en el discurso de autobombo y su contradicción intrínseca, y cómo se resuelve. Por un lado, dirán que los empresarios arriesgan sus ahorros, promueven iniciativas innovadoras (Schumpeter, J.A.; 1983)[1] con valor propio, y que organizan la producción haciéndola racional. Sin embargo, los ahorros logrados son sobre todo fruto de herencias, beneficios logrados a partir de la explotación del trabajo, el acaparamiento oligopolístico o la especulación financiera, y la mayor parte de las innovaciones se originan en inversiones públicas (Mazzucato, M.; 2014)[2] en materia de investigación fundamental, el 80% de las innovaciones es fruto de la creatividad de los trabajadores (Nieto, M.; 2018)[3], y realmente son los gerentes los que organizan racionalmente la producción. Los capitalistas, como esa capa que o bien vive de los dividendos de acciones de grandes empresas, son obligacionistas acreedores, o detentan la propiedad de bienes raíces, son en sí una minoría de parásitos de postín.

Sin embargo, esta no es en sí la paradoja más llamativa, sino la que ahora se esgrime invocando el papel del Estado en su socorro, exigiendo que el sector público se haga cargo de parte de los costes laborales del capital, que avale créditos para superar los problemas de liquidez y solvencia ante la crisis, al mismo tiempo que no se hace responsable de que se endeude mientras pide reducciones de impuestos o el aplazamiento de su pago. Esto es, los capitalistas no cumplen ni uno de sus argumentos legitimadores, aunque nosotros ya teníamos claro que, aunque tratasen de cumplirlos, la lógica del beneficio, la competencia y la acumulación harían injusto, insostenible e ineficiente el sistema económico que propugnan, basado en la explotación del trabajo en sus diferentes formas (de gestión, del conocimiento, de producción) y en esquilmar la naturaleza. Se trata del neoliberalismo de Estado, donde en “aras de hacer funcional al mercado”, el sector público ha de desempeñar el papel de “primo de Zumosol” de las grandes empresas que operan en la cadena de valor capitalista.

 

Fiscalidad regresiva y deuda, mecanismos de explotación institucional.

 

El neoliberalismo de Estado conlleva, en particular, un triple modelo de extracción del valor del trabajo:

·       La intensificación del trabajo y la vulnerabilización del empleo.

·       Un modelo impositivo regresivo y desfiscalizado.

·       Un modelo financiarizado en el que el mecanismo de deuda presiona a los endeudados a todas las escalas: individual y colectiva.

4/6/20

Varoufakis y la política de Syriza en la encrucijada europea de 2015. Cuando el recuerdo es selectivo

Reseña de Capitulación entre adultos, Grecia 2015: una alternativa era posible. De Eric Toussaint (2020) Editorial El Viejo Topo.
Daniel Albarracín[1], 05/03/2020
https://vientosur.info/spip.php?article15985

¿Qué pasó realmente en Grecia en 2015, en el epicentro de la crisis de la UE? Aquella historia aún rezuma héroes y tragedias. ¿Y si todo ese fuese un mito, producto de una sublimación por una derrota tras una batalla no librada?. 

Eric Toussaint
, protagonista en primer plano de la Comisión de la Verdad que auditó la Deuda Pública griega, lanzada por el Parlamento heleno, en ese periodo, responde en este libro "Capitulando entre adultos" al relato selectivamente olvidadizo de Varoufakis en su libro "Comportarse entre adultos". Un relato que incluso cautivó a Costa Gavras en su conocido documental, pero que, lamentablemente se basa en medias verdades, que son las mentiras más efectivas. En esta reseña introduzco las aportaciones de Toussaint para este episodio que marcó un antes y un después de la historia de la UE.

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En 2015 Europa vivió su primera gran crisis. Aunque se hubiesen producido otras anteriores, ninguna fue como esta. Grecia, otrora considerada la cuna de la cultura europea, se situó en el epicentro de un terremoto político. Se vió cuestionaba la arquitectura económica que soporta la Unión Europea y, especialmente, su zona euro. Aquellos meses, de Febrero a Septiembre, Grecia, y sus protagonistas inundaban las portadas de la prensa. Por primera vez, la Troika parecía asustada, parecían removerse sus cimientos, porque un país europeo llevaba al gobierno a un partido de izquierda, Syriza. Pasado ese episodio se crearon mitos, sublimados más aún tras la claudicación y derrota del gobierno de Syriza. Los “imposibilistas” se resignaron a decir que no cabía alternativa, otros ensalzaron como héroes vencidos a los que simularon librar una batalla.

Se transitó del anhelo a la frustración. Con ello la esperanza en Europa quedó seriamente dañada. Una serie de relatos han querido rescatar las figuras, en su momento icónicas, de Tsipras y, especialmente, de aquel insigne economista que parecía haber toreado al Minotauro: Yannis Varoufakis. A este relato contribuyeron todos aquellos que querían alabar la razonabilidad y la política pro-UE de la dirección del gobierno, o los que, aunque los hechos hablasen en otro sentido, trataban de presentar a Varoufakis como el nuevo Hércules, en aras de impulsarle a nuevos desafíos posteriores[2]. Libros, como el del propio Varoufakis (2017), Conversación entre adultos, o la película del admirable, en esta ocasión fallido en el ángulo escogido, Costa Gavras (2019), Comportarse como adultos, que obtuvo el premio Donostia de cine, han dado una versión elogiosa de este protagonista casual. Desde entonces, los mitos se encargaron de dar lustre y brillo a los bustos de los perdedores, como si hubiesen librado la batalla en buena lid. Por desgracia, esas narraciones, rindieron como vano consuelo, especialmente para ocultar y deformar lo sucedido.

El libro de Eric Toussaint, plenamente involucrado con el pueblo griego en aquellos meses, coordinando la histórica Comisión parlamentaria de la Verdad de la Deuda Pública Griega, desde el 4 de Abril, impulsada por la presidenta del Parlamento griego Zoe Konstantopoulo y la diputada Sofia Sakorafa, brinda una versión algo distinta, con una conclusión bien diferente. Lejos de las hagiografías y los mitos, se basa en lo realmente sucedido, sin esconder nada, constatando que hubo varias oportunidades para aplicar una política diferente, a pesar de las enormes adversidades que sufrió, y sufre, el país heleno.

6/5/20

El Fondo de Recuperación Europeo. Un globo desinflado

24/04/2020. Daniel Albarracín y Mats Lucía
https://www.elsaltodiario.com/coronavirus/fondo-de-recuperacion-europeo-globo-desinflado


Recientemente hemos reflexionado sobre la respuesta de la Unión Europea para encarar la crisis económica desencadenada por el coronavirus. Una respuesta que, por su insuficiencia, podría traducirse en políticas de ajuste y devaluación interna sin precedentes, que, en el Estado español, nos ha retrotraído a un cínico revival de los viejos Pactos de la Moncloa. Tras haberse aceptado las iniciativas vehiculadas por el BEI, el SURE y el MEDE, queda pendiente el llamado Fondo de Recuperación, el único instrumento potencialmente capaz de reactivar la economía europea y hacer frente al reto sanitario enfrente de nosotros.

La polémica sobre el Fondo de Recuperación está envolviendo a numerosos analistas, encerrando un debate de fondo que pone en tela de juicio los proyectos de futuro para la Unión Europea. En esta ocasión, la iniciativa comenzó con una apelación al Plan Marshall por parte del gobierno español, en un contexto de críticas de los países del Sur europeo, encabezadas por el gobierno italiano y portugués, a las condicionalidades a favor de la austeridad, encarnadas sobre todo en el Mecanismo de Estabilidad Europeo (MEDE), como mecanismo de préstamo para los mal llamados rescates europeos de economías en dificultad.

Vamos a comenzar diciendo y explicando el perfil de la propuesta del gobierno español. Señalando sus potencialidades, pero también los problemas y, ante todo, su futilidad en el marco de la arquitectura institucional vigente en la Unión Europea. Seguiremos dando cuenta de la contrapropuesta de Bruselas y los criterios del club de países frugales, encabezados por los Países Bajos. Spoiler: la cosa anda bloqueada. Sin embargo, el interés radica tanto en su contraste como, sí, la conclusión: el marco europeo no se ha construido para ninguna solución cooperativa y solidaria, sino más bien para lo contrario.


La propuesta del gobierno español


El gobierno español apuntó un plan potente inspirado, en parte, en las ideas de Yanis Varoufakis, para que la UE tuviera una capacidad de financiación, tras los consiguientes efectos multiplicadores que estiman tras una aportación de garantías previas por parte de los Estados miembro y los presupuestos europeos, de hasta 1,6 billones de euros. 


La cifra es asombrosa, cerca del tamaño de la producción de Italia en un año. Posiblemente, la profundidad de la crisis que atravesamos, lo hará igualmente insuficiente, pero no puede decirse que no sea una cifra muy notable. 

25/4/20

¿Del plan Marshall soñado a la farsa de los Pactos de la Moncloa?



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Daniel Albarracín Sánchez y Mats Lucía Bayer. Abril 2020
https://vientosur.info/spip.php?article15909



.     ¿Hacia una mutualización europea de la deuda?



El pasado 5 de abril, Pedro Sánchez reclamó un gran pacto europeo equivalente en términos políticos al Plan Marshall, que EEUU desarrolló durante cuatro años desde 1948 apoyando a la Europa Occidental aliada para facilitar su reconstrucción, la influencia norteamericana y acabar con las barreras al comercio. Aquello fueron transferencias directas, para recuperación industrial y la reactivación económica, y para evitar la sombra soviética.


Mientras tanto se ha abierto un debate, por parte de los neo- y post-keynesianos, sobre la posibilidad de mutualizar deuda, apelando a la solidaridad europea, mediante la emisión de coronabonos. Esta formulación, que reedita la vieja propuesta de los eurobonos, supondría una vía de financiación de los costes de la crisis y una potencial herramienta para la reactivación posterior. La idea de los coronabonos supone mancomunar deuda a escala europea, con el respaldo de todos los miembros participantes, reduciendo las primas de riesgo, aportando más quien tuviese más capacidad para hacerlo, y poder apoyar a Estados, sectores o territorios que lo necesitasen, condicionado a que se emplease para inversiones sociosanitarias o para la recuperación económica.

22/4/20

El virus de la obediencia a la arquitectura económica europea.

Mats Lucía Bayer y Daniel Albarracín Sánchez
https://vientosur.info/spip.php?article15900
18 de Abril de 2020.




1.       El Covid19 como desencadenante de la crisis y los factores determinantes de la depresión económica


“Esta es una crisis sin precedentes, mucho más grave que la del 2008”. Estas fueron las palabras que pronunció Christine Lagarde, presidenta del BCE, en la mañana del 9 de abril, durante su entrevista en el programa matutino de la radio francesa France Inter. Acto seguido, recalcó que los países europeos iban a estar preparados para asumir esta crisis si respetaban el marco de la UE. El equipo de investigaciones del banco Uni Credit publicó un informe el 5 de abril en el que insiste igualmente en la magnitud de la crisis, poniendo de relieve las oportunidades de crecimiento que se abrirán tras los períodos de cuarentena (condicionados, según este banco, a que el BCE no pare de inyectar liquidez). Mientras que Lagarde subraya que los efectos de la crisis serán muy diferentes según los tipos de empresas, los actores financieros, como el citado banco, ya preparan su siguiente paso para reforzar sus posiciones. Todo depende de a quien le preguntemos.


Que a la pandemia se haya sumado ahora la recesión nos ha sumido desde hace semanas en una avalancha de informaciones, a menudo contradictorias. Así, en algunos medios se pretendía dar una sensación de seguridad, incluso de esperanza, querían creer que tras la fuerte caída de la producción durante la pandemia podría darse un efecto rebote. Las previsiones más realistas, incluyendo a las de la presidenta del BCE, contradicen claramente la idea de que el impacto económico tendrá la forma de una “V”. Las condiciones para una crisis de largo alcance están dadas, lo estaban incluso antes de la pandemia del Covid-19.

15/4/20

¿Qué es el MEDE y por qué debería importarnos?.


Daniel Albarracín | Que si los eurobonos son mejores que el MEDE, que si Italia no quiere oír hablar de este último porque su mero nombre ya estigmatiza a quien lo cita, que si Países Bajos no se bajan de ese carro o que si Alemania acepta recurrir al MEDE pero sin que se apliquen sus condiciones habituales. Llevamos semanas oyendo hablar de esas cuatro siglas, pero ¿qué es el MEDE?
 
¿Qué es el MEDE?
MEDE es el Mecanismo Europeo de Estabilidad (o ESM por sus siglas en inglés). Es una institución financiera internacional creada en 2012 por los propios Estados Miembro de la zona euro en plena crisis fiscal y de la deuda. Vino a sustituir y perfeccionar el anterior mecanismo de Facilidad de Estabilidad Financiera Europea (FEFE) creado en mayo de 2010 para canalizar los préstamos a países de la UE en crisis tras el crack de 2008.
Con sede en Luxemburgo, el MEDE es una institución intergubernamental, bajo derecho internacional público, cuyas decisiones se toman en base a las aportaciones: quién más dinero aporta, más peso tiene en su funcionamiento. El objetivo del MEDE es proporcionar apoyo a la estabilidad a través de una serie de instrumentos de asistencia financiera a los Estados Miembros que estén experimentando o se encuentren amenazados por graves problemas de financiación. Para ello, el MEDE recauda fondos entre sus miembros, emite bonos en el mercado de capitales y realiza transacciones en el mercado monetario.
 
¿Qué implicaciones políticas tiene?
En la práctica, el MEDE es un fuerte instrumento financiero con una elevada capacidad de préstamo que, además de intereses, tiene como contrapartida la aceptación, por parte de los países que reciben esa línea de crédito, de una serie de condiciones. Estas condiciones, recogidas en un Memorándum de Entendimiento (MoU, en inglés, popularmente conocidos como “rescates”), consisten en reformas fundamentales en su aparato productivo y normativa económica. Todas de ellas de inspiración neoliberal y semejantes a los Planes de Ajuste Estructural que organismos financieros internacionales como el FMI o el Banco Mundial impusieron durante década a los países del Sur Global a cambio de “refinanciar” sus deudas públicas.

Coloquial pero crudamente podríamos definir al MEDE como el brazo financiero de las políticas de ajuste estructural que desde la UE ha impulsado la Troika (Comisión Europea + Banco Central Europeo + FMI) durante la última década, especialmente en los Estados Miembro de la periferia europea, y que han sufrido en primera línea las clases populares. Con su potente capacidad de préstamo, el MEDE es un instrumento necesario de condicionamiento de la soberanía económica y de la orientación de la política económica de estos países (privatizaciones, liberalizaciones, fiscalidad regresiva), cuyos resultados conocemos en la práctica como “recortes” y “austeridad social y salarial”.

Durante sus primeros años de vida, los préstamos del MEDE se destinaron principalmente a que los Estados Miembro más golpeados por la crisis financiera “rescatasen” a parte de su sistema bancario privado, asumiendo sus deudas y por lo tanto socializando sus pérdidas, que pasaron a engrosar la deuda pública, que creció hasta convertirse en un problema macroeconómico que justificó nuevos préstamos y nuevas reformas/recortes.
 
El MEDE en tiempos del Coronavirus (si no lo evitamos)
En los últimos años, tras salir del primer plano mediático, el MEDE ha estado envuelto en un debate más amplio sobre las grandes reformas pendientes de la Unión Económica y Monetaria. Esto es, de la UE realmente existente que surgió tras el Tratado de Maastricht.
Informes del Parlamento Europeo, propuestas de la Comisión y decenas de reuniones del Eurogrupo después, su reforma sigue estancada. Pero más allá de las diferentes posturas entre países, de los sueños federalizantes de la eurocracia neoliberal y de los proyectos estratégicos del ordoliberalismo más salvaje, ninguna de las propuestas sobre la mesa pretende avanzar en un sistema de garantía de depósitos que proteja a los pequeños ahorradores, ni en mecanismos de amortiguación automáticos, ni en estabilizadores anticíclicos ni en transferencias redistributivas entre Estados y regiones cada vez más desiguales.

La falta de consenso truncó que el MEDE se convirtiese en un Fondo Monetario Europeo, un instrumento que federalizase la orientación neoliberal a escala de la UE. Aún así, bajo su actual formato intergubernamental no deja de ser una herramienta de chantaje para la soberanía económica de los pueblos y un látigo financiero para quien deba rendirse a la solicitud de sus préstamos.

La UE realmente existente, no la que encontramos en los mitos de los “padres fundadores” ni en las habituales bonitas palabras de la burbuja bruselense, no nació ni para la democracia ni para atender las necesidades de sus pueblos, sino del capital. Y así se empeña en demostrarlo y recordárnoslo cada día. Como por ejemplo en plena pandemia del Coronavirus, donde los intereses de las élites, el negocio de los bancos privados que gestionarán esos “rescates” y la profundización de la agenda de reformas neoliberales pendientes pesan más que la salud de la población o el futuro de quienes sufriremos en primera línea la crisis económica y social que vendrá.

Las y los de abajo tenemos que comenzar a levantar otra Europa, con otros Tratados y otras alianzas y mecanismos solidarios. Y para ello también necesitamos construir una solidaridad financiera que levante un mecanismo de inversión socio-ecológico y público a gran escala, redistributivo, favorable a la convergencia real, compensatorio de las desigualdades y socialmente cohesionador, contra-cíclico, creador de empleo y transformador del sistema productivo. Un mecanismo de intervención del sistema bancario para retomar sus activos viables, que proteja el empleo y reconfigure una banca pública con una política financiera prudente al servicio de las necesidades sociales. Otras herramientas para darle la vuelta a Europa.


(Este post es una adaptación sintetizada y actualizada, con permiso de su autor, de un artículo original del economista Daniel Albarracín que puede encontrarse en su blog https://daniloalba.blogspot.com/2019/03/el-fondo-monetario-europeo-latigo.html)

2/5/19

El Manifiesto de ReCommons: una iniciativa para hacer avanzar la izquierda popular en Europa

Facebook29/04/2019
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Mientras que a la campaña para las elecciones europeas de fines de mayo de 2019 le cuesta arrancar y suscita muy poco interés, la iniciativa de ReCommons con el «Manifiesto por un nuevo internacionalismo de los pueblos en Europa» [1] Europa tiene un comienzo prometedor. El texto fue redactado por dieciséis personas de seis países (Bélgica, Bosnia, Estado español, Francia, Grecia y Gran Bretaña), que militan en organizaciones y movimientos diferentes (sindicatos, partidos políticos, movimientos de activistas) y con experiencias diversas y complementarias en economía, ciencias políticas, filosofía, antropología, derecho, ecología, sindicalismo, feminismo, solidaridad Norte/Sur, etc. Además estas personas representan, por edad, a tres generaciones. El Manifiesto es apoyado por más de 160 firmantes provenientes de 21 países europeos. Entre esos firmantes, la mayoría son mujeres. Y se continúa la recogida de firmas.

Los puntos más destacables de la iniciativa ReCommonsEurope

RecommonsEurope emana de la voluntad de colaboración entre dos redes europeas, el CADTM [2] Las dos redes, CADTM y EReNSEP, estuvieron directamente implicadas en la experiencia griega de 2015 y de allí se extrajeron una serie de lecciones convergentes. Por otro lado, desde hace más de quince años, ELA y el CADTM están comprometidos sistemáticamente en diferentes iniciativas internacionalistas, desde el Foro Social Mundial lanzado en 2001 al Altersummit, pasando por la experiencia del Foro Social Europeo. Por lo tanto, las y los militantes de ELA, del CADTM y de EReNSEP están directamente implicados en los combates que se desarrollan en sus respectivos países. Además, estas personas participaron activamente en las discusiones y reuniones del Plan B desde 2015 hasta ahora.

El texto del manifiesto fue elaborado durante las tres reuniones mantenidas en 2018, y redactado de manera colectiva en 2019. Este manifiesto se puede considerar una continuación del llamamiento denominado ‘Los retos de la izquierda en la zona euro’ [3], un texto colectivo presentado por más de 70 firmantes en febrero de 2017.

El objetivo de ReCommonsEurope es a la vez modesto y ambicioso: demostrar que es posible y necesario poner en marcha un conjunto de medidas radicales en Europa.

El Manifiesto proviene de esta constatación: una gran parte de las organizaciones políticas de izquierda y de los movimientos sociales tiene miedo de proponer medidas realmente anticapitalistas, antipatriarcales, antirracistas y ecosocialistas. Algunas organizaciones practican cínicamente el «socioliberalismo», lo que las coloca directamente fuera del campo de la izquierda.

A diferencia de una izquierda que tiene miedo hasta de su sombra o que se compromete totalmente con el orden establecido, ReCommonsEurope propone medidas radicales ecosocialistas, feministas, antirracistas, claramente a favor del internacionalismo de los pueblos y con el objetivo de impulsar una revolución social y política.
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La experiencia griega de 2015 es, a menudo, utilizada como espantajo. Sería la demostración de la imposibilidad de poner en práctica un programa radical. Pero los miembros de ReCommonsEurope extraen una enseñanza totalmente diferente de la experiencia griega, y felizmente no están solos, que es esta: el gobierno del primer ministro Alexis Tsipras renunció desde el comienzo a aplicar, de manera real, los compromisos radicales acordados con el pueblo griego, y eso condujo al desastre que todos y todas conocemos.

Para ReCommonsEurope se debe reafirmar la necesidad de aplicar un programa radical y tener, en la práctica, una estrategia compuesta de movilización, desobediencia y autoorganización popular.

Las redactoras y los redactores del Manifiesto tienen puntos de vista diferentes sobre algunas cuestiones que se deberían zanjar: ¿Es necesario abandonar la zona euro? ¿Es posible y útil crear una moneda complementaria? ¿Hay que expropiar por completo los bancos y las aseguradoras para hacer de ellos un servicio público o bien se debe crear un polo bancario público que le haga competencia a los bancos privados capitalistas? ReCommonsEurope se considera un lugar de confrontación de puntos de vista, un lugar de debates sobre las medidas que se deben tomar. El Manifiesto no es un documento a aceptar o a rechazar, es una invitación a la discusión.

Las y los militantes que se encuentran en torno a ReCommonsEurope son perfectamente conscientes de que no es suficiente con promocionar un programa, aunque este sea excelente. Está claro que son las luchas las que serán determinantes para conseguir el cambio profundo de las relaciones de fuerza, y permitir la puesta en marcha de una serie coherente de medidas económicas, políticas, sociales, culturales, etc. Para que esos combates desemboquen en cambios profundos, aquellas y aquellos que se reúnen en el marco de ReCommonsEurope están convencidas y convencidos que es fundamental comprometerse con el conjunto de medidas que debe realizar un gobierno popular.

La crisis climática, las violentas políticas de austeridad y el peligro representado por la extrema derecha racista y xenófoba hacen que sea aún más urgente definir una estrategia que asocie la autoorganización popular, los movimientos sociales y las organizaciones políticas, para poner la política al servicio de la mayoría.

Desde hace diez años, numerosas movilizaciones populares cuestionan el orden existente. El Manifiesto se enmarca en el seno de esos movimientos y prioriza la lucha contra la explotación y contra todas las formas de opresión.

Como lo señala la introducción del Manifiesto, los movimientos de lucha de los diez últimos años son indisociables de las urgencias sociales, ecológicas, democráticas, feministas y solidarias. Urgencia social porque las condiciones de vida y de trabajo de las clases trabajadoras en Europa se han deteriorado constantemente durante los últimos treinta años, y especialmente desde la crisis que afectó al continente a partir de 2008-2009. Urgencia ecológica porque el consumo exponencial de combustibles fósiles, y en forma general, la destrucción de los ecosistemas, consustancial al sistema capitalista, condujo al cambio climático planetario hasta el punto de no retorno, amenazando la propia existencia de la humanidad. Urgencia democrática porque, ante los desafíos planteados a las clases dominantes en los últimos treinta años, estas no dudaron en adoptar métodos de dominación cada vez menos cuidadosos con las apariencias democráticas y cada vez más coercitivos. Urgencia feminista porque la opresión patriarcal en sus diferentes formas está provocando cada vez más reacciones masivas de rechazo, proclamadas con contundencia por millones de mujeres y hombres. Urgencia solidaria, finalmente, porque el cierre de fronteras y la construcción de muros en respuesta a millones de migrantes en todo el mundo, huyendo de la guerra, de la miseria, de los desastres ambientales o de los regímenes autoritarios, solo constituyen una negación de humanidad. Cada una de estas urgencias conduce, como reacción, a movilizaciones de desobediencia, autoorganización y construcción de alternativas, que constituyen otros tantos focos posibles de alternativas democráticas en Europa.