
Daniel Albarracín
En el contexto reciente se observa una polarización de clases que no impide una complejización de la composición social en múltiples capas. Si atendemos al criterio de relación con los medios de producción, o condición socioeconómica, tan sólo entre 1996 y 2008 se ha producido una pulverización de las clases medias, y un crecimiento del peso de la tasa de asalarización de la población ocupada. Esta circunstancia nos dimensiona la desigualdad socioeconómica principal, que indica el grado de tensión que padece la sociedad española.