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30/5/18

¿Qué economía política aplicar en caso de que un gobierno popular alcance el poder?.




05/05/2018. Daniel Albarracín
Contribución para el debate en la iniciativa ReCommons Europe
Publicado en Viento Sur

  1. La economía política de la Europa del capital. 


Antes de sugerir una serie de medidas, es preciso abordar una tarea preliminar que consista en esbozar una hoja de ruta estratégica, de cara a darles un sentido político emancipatorio. Esta contribución está redactada desde el ángulo de una crítica de la economía política, abordada para un marco internacional. Definir lo que se necesita hacer a nivel nacional y a nivel supranacional, y cómo lograr estos dos niveles de acción política es crucial para ese propósito emancipador.


Nuestro enfoque parte del supuesto de que la UE es una institución intergubernamental bastante particular. La UE es una alianza jerárquica de Estados Nación que ha creado el marco institucional de un mercado único que promueve implacablemente el neoliberalismo. Las instituciones de la UE organizan los puntos clave de la agenda política de sus Estados miembros, aunque las principales competencias son gestionadas por aquellos. El marco de la UE se basa en el blindaje de los Tratados de la UE, cuya legislación central resulta imposible de cambiar en la práctica (unanimidad o normas de mayorías calificadas). Los Tratados de la UE establecen una arquitectura económica determinada, y un conjunto de acuerdos y pactos políticos que definen los límites de la economía política de los gobiernos, en lo que denomina como gobernanza económica. En suma, este marco de la UE se lleva a cabo en el contexto de un neoliberalismo predominante, aplicado de manera asimétrica por un club de Estados, muy comprometido con la construcción de un mercado único europeo o, en otras palabras, una Europa del capital.

30/4/18

¿UNA MONEDA ALTERNATIVA?. CONTEXTOS, DISEÑOS Y ALCANCES



Este artículo ha sido publicado en el nº157 de la Revista Viento Sur

1. Introducción y objetivos

El propósito de este documento consiste en brindar elementos ordenados de reflexión para determinar el alcance, oportunidad y utilidad de que un gobierno pueda poner en circulación una moneda y sistemas de pago alternativos. 

El contexto de este debate se ajusta a la situación de un territorio donde una moneda circula sin que una autoridad monetaria del país controle los mecanismos de política monetaria sobre la misma. Está pensada para el caso de la moneda única europea. Reflexionamos sobre algunos de los desafíos de un gobierno que se formase con la aspiración de emancipar a su pueblo, lo que supone avanzar en la soberanía popular, desarrollar una política económica solidaria -que chocará con la arquitectura económica de la UE- en clara referencia a las clases trabajadoras, y que quiera adoptar una perspectiva internacionalista. 

El control de la circulación de una moneda en un país, sea extranjera o supranacional, supone una herramienta de determinación financiera y económica de gran alcance, puesto que presupone el control de la política monetaria, definiendo la emisión de la moneda, la provisión de crédito desde el Banco Central, la operativa de compra venta de bonos en los mercados, y la aplicación de tipos de interés o formación de los tipos de cambio. Esa influencia determina una gran parte de las condiciones macroeconómicas del país, las condiciones de liquidez, y la capacidad de financiación. A este respecto, el BCE cuenta con un poder enorme sobre los países de la eurozona y sobre los que circula el Euro. Esta experiencia ni es la primera ni será la última. Así sucede con el Dólar estadounidense, la Libra esterlina, el Rublo o el Franco Suizo en países que no emiten moneda propia sino que se sujetan y toman estas divisas como moneda de curso legal en su país.
En otros documentos anteriores fundamentamos cuestiones del papel del dinero y su valor (Albarracín y Garí, 2017), y algunas implicaciones en materia monetaria, que serán publicados próximamente. Aquí nos ceñimos a una cuestión más delimitada. En este contexto de ausencia de soberanía monetaria, y políticas e instituciones que producen un deterioro comparativo para los territorios subalternos -deficitarios-, y en el contexto de nuevas formas de dinero y sistemas de pago, por el desarrollo de la tecnología, ¿en qué condiciones y hasta qué punto merece la pena considerar la circulación de monedas complementarias?. 

Para responder a esta pregunta nos encontramos con varias perspectivas y horizontes. La primera tan sólo se preocupa de los objetivos de facilitar liquidez y transacciones en mercados de segundo orden, normalmente a escala local para actividades de proximidad. Las experiencias de este tipo han tenido resultados desiguales, en no pocas veces relativamente funcionales, si bien en general de corto alcance y en otras ocasiones sin conseguir aceptación. La segunda, la que trata de explorar la posibilidad de emplear monedas complementarias tanto como una fórmula de desarrollo endógeno, como de recuperación de soberanía o, incluso, como mecanismo monetario preventivo o alternativo en caso de restricción monetaria o crediticia externa.


2. Los costes de una moneda supranacional como el Euro.

En las sociedades avanzadas, las autoridades públicas se dotan de los medios para que su economía funcione, garantizando la confianza y liquidez en las transacciones. Si la moneda en circulación está controlada exteriormente se pierde soberanía monetaria. Si no se cuenta con un marco democrático y político internacional apropiado y solidario, con una arquitectura económica y políticas que establezcan mecanismos de compensación y convergencia, como ha sucedido, de seguro causará problemas socioeconómicos serios que conducirán a tensión añadida a las propias del desarrollo de ciclos y crisis capitalistas. 

15/9/17

LA CUESTIÓN DEL DINERO Y LA MONEDA

Publico este artículo con el que respondemos Manuel Garí y yo al profesor de la Universidad de Málaga Juan Carlos Martínez Coll que redactó un artículo crítico que firmé con Manuel Garí sobre la cuestión de la UE y el Euro

Este debate se ha publicado en Viento Sur. 

Esta sería nuestra respuesta.



Mayo de 2017. Daniel Albarracín[1] y Manuel Garí.

Recientemente, como réplica a un artículo que redactamos Manuel Garí y Daniel Albarracín en la revista Viento Sur nº150 (2017), el profesor Juan Carlos Martínez Coll nos trasladó algunos comentarios, análisis, críticas y alternativas que, en nuestra opinión son de interés, incluyendo varias aportaciones y puntos de vista que compartimos y algunas otras interpretaciones y consideraciones en las que diferimos. 

Es de agradecer la muestra de interés por cuestiones de esta índole estratégica y su carácter propositivo y constructivo. Cabe reconocer que los procesos de cambio político y las turbulencias sistémicas nos enfrentan a retos complicados, no sólo por la tensión que se encuentra tras ellos, sino también por la dificultad de dar cuenta de todos los aspectos novedosos que pasan a un primer plano. A este respecto, nuestras modestas elaboraciones y propuestas, en este difícil contexto, se desarrollan en una permanente reflexión. Al mismo tiempo que formulamos las preguntas y respuestas, provisionales, se nos exige esbozar rutas y guías para la acción política. 

Creemos conveniente desarrollar este intercambio y debate, no para reafirmar posición alguna, sino para seguir avanzando juntos ante el desafío que se nos presenta por delante. Con esta motivación, vamos a realizar dos ejercicios. Uno, de carácter de revisión teórica en relación al papel de la moneda en el mundo contemporáneo. Y dos, una discusión con algunas de las propuestas y afirmaciones políticas que se nos trasladan, para, en algún caso, aceptarlas y, en otros, rebatirlas.
1.

1.1. El papel de la dimensión monetaria en la economía, según las teorías económicas alternativas.

Quizá convenga comenzar por dar una vuelta a algunos fundamentos de economía política sobre un terreno de discusión insuficientemente trazado por los intelectuales de la izquierda política que no es otro que el campo de la política monetaria. Cabe admitir principalmente en este espacio progresista a las escuelas postkeynesianas y las marxistas. En más de una ocasión las dos escuelas reconocibles en el campo de la izquierda han originado discusiones bizantinas y malentendidos, fundamentalmente por una ausencia de diálogo y comprensión mutua, en algunas ocasiones y, en otras, sencillamente por un problema de perspectiva.

En líneas generales, una interpretación muy extendida en la escuela marxista[2] (Astarita, R.; Albarracín, J., entre otros) ha tratado la cuestión de la moneda como la expresión de las transacciones económicas reales, interpretando que hay un correlato entre la producción de valor y su equivalente monetario, desde una perspectiva de largo plazo. Se señalaría, por otra parte, que el valor de la moneda, como equivalente general, respondería al coste de extracción y producción de la mercancía que le da soporte, tradicionalmente el oro u otra materia prima que pudiese hacer las veces. Sin embargo, tras el fin de la convertibilidad entre el dólar y el patrón oro y la generalización de un sistema fiduciario[3] (Albarracín, D.; 2006), este tipo de interpretación ha naufragado para dar cuenta de algunos fenómenos monetarios y financieros, especialmente en la comprensión de algunos fenómenos financieros y monetarios de corto plazo.

De todo este armamento teórico, sin embargo y a pesar de la novedad de la transformación fiduciaria del dinero, se ha de admitir la permanencia de validez de algunas hipótesis. En primer lugar, la relativa correspondencia a largo plazo entre producción de valor y el valor del dinero, o dicho de otra manera la moneda o divisa de un país y su valor correlativo a la fuerza de los fundamentales de la economía y el Estado que tiene detrás. En segundo lugar, la validez del concepto acuñado como “capital ficticio” cuando se trata de los fenómenos que expresan la distancia entre ambas dimensiones. El concepto de capital ficticio, entendido como capital financiero titularizado del que se espera un flujo de ingresos futuros, refleja, entre otras previsiones, la tensión que se produce y que conduce a una destrucción, en un marco temporal incierto, del capital que no se encuentra soportado por bases materiales que le hagan viable.

Por su parte, la amplísima escuela postkeynesiana –que poco tiene que ver con la escuela neokeynesiana vinculada a la síntesis neoclásica- y, más particularmente algunas escuelas como la Teoría Monetaria Moderna (Kelton, Mitchell, Mosler…), la corriente ligada a Steve Keen o la escuela Minskyana han contribuido con algunas útiles interpretaciones para dar comprensión a algunos fenómenos de medio y corto plazo en buen término, aunque limitados a fenómenos financieros de medio y corto plazo. Más en particular, estas teorías han contribuido a comprender no sólo cómo se crea el dinero en la práctica, sino también a dar una interpretación alternativa a la valoración del dinero en base al coste de extracción del oro, así como señalar algunas dinámicas de crisis financieras. 

A este respecto, algunas contribuciones valiosas muestran el origen del dinero. Por un lado, la Teoría Monetaria Moderna parte de la asunción de la Escuela cartalista (Escuela Histórica Alemana) señalando que el dinero equivale básicamente una promesa de pago con el respaldo del Estado, y se ampara en la fuerza de este para cobrar impuestos u otras obligaciones en la moneda que este emite; o en la de pagar prestaciones o salarios públicos, haciendo extensible y normalizado el uso de la moneda. También han realizado algunas observaciones sobre la creación de dinero crédito que realiza la banca de manera endógena[4] al realizar sus préstamos, a los que se asocia la apertura de nuevas cuentas corrientes que son, en definitiva, dinero nuevo. Estas consideraciones no son incompatibles con una concepción de dinero-mercancía, propias de la interpretación marxista más extendida o, incluso, la neoclásica. Merece la pena también recordar, por otro lado, la explicación ofrecida por Minsky en virtud de la cual la crisis financieras son de una mayor magnitud y generan un efecto resaca más fuerte debido a las expectativas desmedidas que se generan en ciclos económicos positivos donde hay una mayor propensión a endeudarse dadas las previsiones de rentabilidad que, por el contrario, desaparecen en el ciclo negativo.

Sin embargo, la escuela postkeynesiana[5] se desliza hacia una suerte de abstracción en tanto que traslada las razones últimas de las causas principales al espacio del Estado o al de las finanzas, dándole una importancia subordinada –o incluso denegando- a la dinámica de las relaciones de producción, y dejando al margen el papel de los ciclos, al menos los de largo plazo.

13/9/17

Qué se puede hacer, y qué no, con la UE (Juan Carlos Martínez Coll)

Publico este artículo del profesor de la Universidad de Málaga Juan Carlos Martínez Coll que redactó en relación a un artículo que firmé con Manuel Garí sobre la cuestión de la UE y el Euro

Este debate se ha publicado en Viento Sur. 

El artículo de Martínez Coll puede leerse a continuación:



Por Juanca Martínez[i]

La mayoría de los españoles se sienten satisfechos de pertenecer a la Unión Europea. Según las encuestas del Eurobarómetro[ii], la aprobación de los españoles es superior a la media europea y consideran mayoritariamente que nuestro país se beneficia económicamente de su integración en el Euro y políticamente de sus garantías democráticas. Pero también hay una amplia minoría que consideramos que las políticas actuales de la UE y el mal diseño del sistema euro están provocando el aumento de la desigualdad en y entre los países europeos; la economía es más frágil y la pérdida de soberanía económica induce a soluciones basadas en el empobrecimiento de la población. Ante esto ¿Qué podemos hacer? ¿Sería mejor salirnos de la UE? ¿Es posible? Y, de quedarnos, ¿Podemos cambiar la UE? En este artículo, 1º tras  analizar los perjuicios que ocasiona la pertenencia a la UE, 2º se argumenta que  no es conveniente ni posible salirnos, 3º que sí es posible defendernos y fortalecer la economía española y 4º que sí es posible cambiar la UE.

1º La Unión Europea perjudica la economía y la democracia española

La desigualdad en España, medida por el índice de Gini, está creciendo, y también ha aumentado notablemente la diferencia en la renta per cápita entre los países europeos del norte y del sur, especialmente en los últimos diez años. La entrada en la Unión Europea supuso el desmantelamiento de gran parte de nuestro capital industrial. El déficit por cuenta corriente y el consiguiente endeudamiento externo se hizo crónico tras la entrada en la UE y creció espectacularmente a partir del euro. La deuda pública en porcentaje sobre el PIB es la mayor de nuestra historia, más del doble del ratio anterior a la entrada en la UE. 

En lo que respecta a la democracia, entrar en la Unión Europea y el euro ha significado la pérdida de control democrático sobre las políticas económicas y, como consecuencia y por imposición de la UE, las conquistas del estado del bienestar se están deteriorando gravemente. 

Los instrumentos mediante los que un gobierno puede controlar la economía de su país son de tres tipos: la política monetaria, la política fiscal y la regulación de los mercados. España perdió totalmente el control de la política monetaria al entrar en el euro. La entrada en la UE requirió una reforma fiscal en un sentido regresivo (el IVA) adaptada a las normas europeas y la entrada en el euro y su Pacto de Estabilidad implicó unos compromisos fiscales que limitan gravemente nuestra soberanía. Respecto a la potestad de regulación de los mercados (agrícolas, industriales, laborales, inmobiliarios, financieros, etc.), al entrar en la UE España renunció a gran parte de su soberanía y poder regulatorio, incluyendo nuestra capacidad de negociación de acuerdos comerciales con otros países. Tras el rescate bancario de 2012, el control de las instituciones europeas sobre la legislación española es aún mayor. La liberalización del mercado de trabajo es una de sus consecuencias más visibles y dolorosas.

No todo es malo. Ciertamente las normas europeas de protección al consumidor son mucho más avanzadas que las que hubiéramos podido imponer siendo un país independiente. Los tipos de interés son mucho más bajos de lo que sería normal para un país de nuestro tamaño. Sin duda el poder de la UE puede conseguir condiciones más beneficiosas al negociar la pesca con Marruecos que las que tendríamos negociándolas como país independiente. Pero esos tipos de interés descontroladamente bajos provocaron la burbuja inmobiliaria y los acuerdos y tratados internacionales de la UE pueden resultar perjudiciales para el nuestro. 

15/2/17

Setenta personalidades de distintos países europeos firman un manifiesto para desobedecer tratados europeos 'injustos'

A partir de mayo de 2010, la deuda se convirtió en un tema crucial en Grecia y en el resto de la zona euro. El primer programa de 110.000 millones de euros implementado por la Troika—constituida para su elaboración y ejecución— provocó un enorme y abrupto aumento de la deuda pública griega. El mismo proceso se repitió en Irlanda (2010), Portugal (2011), Chipre (2013) y en España bajo una forma peculiar. Los programas tenían cinco objetivos fundamentales:

1.- Permitir a los bancos privados[1] recibir una ayuda pública con el fin de no pagar la factura del estallido de la burbuja de crédito privado que habían creado y evitar una nueva crisis financiera privada internacional de gran amplitud.[2]

2.- Dar a los nuevos acreedores públicos,[3] que sustituyeron a los acreedores privados, un enorme poder de coacción sobre los gobiernos y los Estados de los países periféricos con el fin de imponer una política de austeridad radical, de desregulaciones (en contra de toda una serie de conquistas sociales), de privatizaciones y de fortalecimiento de prácticas autoritarias (véase el punto 5).

3.- Preservar el perímetro de la zona euro —o sea, mantener dentro de la zona euro a Grecia y a otros países de la periferia— lo que constituye una potente herramienta en manos de las grandes empresas privadas europeas y de las economías que dominan esa zona.

4.- Hacer que la profundización de las políticas neoliberales, en particular, en Grecia, aunque también en otros países de la Periferia, sea un ejemplo y un medio de presión para el conjunto de las poblaciones europeas.

5.- Reforzar a escala europea (tanto en el ámbito de la UE como de cada Estado miembro) formas autoritarias de gobierno, sin recurrir directamente a nuevas experiencias de tipo fascista, nazi, franquista, salazarista o del régimen de los coroneles griegos (1967-1974).[4]

Debemos aprender del fracaso de la política adoptada por el gobierno de Alexis Tsipras en 2015 para romper con la austeridad. Así mismo, es necesario ser concientes de las limitaciones de la experiencia del gobierno socialista minoritario de Antonio Costa en Portugal.[5]
Una orientación alternativa y favorable a los intereses de los pueblos debe abarcar, al mismo tiempo, la austeridad, la deuda pública, los bancos privados, la zona euro y la oposición a las políticas autoritarias. El balance del periodo 2010-2016 en la zona euro es bien claro: es imposible salir de la austeridad sin aportar respuestas al menos a esos cinco problemas. Por supuesto, se necesita agregar que la alternativa debe también abordar otros problemas, como la crisis climática y ecológica, la crisis humanitaria ligada al fortalecimiento de la Europa fortaleza que cada año condena a una muerte segura en el Mediterráneo, o en otros lados, a miles de personas inmigrantes o demandantes de asilo, la crisis de Oriente Próximo. Se trata también de luchar contra la extrema derecha y el aumento del racismo. Teniendo en cuenta la victoria de Donald Trump, y después de la aparición del movimiento amplio que ha llamado a luchar en primera línea contra Trump y sus proyectos, la izquierda anticapitalista eco-socialista, los movimientos sindicales, sociales, feministas y ecológicos europeos deben construir puentes con las fuerzas que resisten en Estados Unidos.

Una gran parte de la izquierda radical con representación parlamentaria tenía, y todavía tiene, una percepción errónea de la integración europea mediante la UE y la zona euro. Para explicarlo en forma simple, esta izquierda ve en la UE y a la zona euro más ventajas que inconvenientes, y considera que tanto la UE como la zona euro son compatibles con la vuelta a políticas socialdemócratas, con un poco menos de injusticia, con cierta recuperación del keynesianismo.

16/1/17

The European Union against Europe: Disobeying and Walking

16 January by Daniel Albarracín
Publish in:  http://www.cadtm.org/The-European-Union-against-Europe
The purpose of this presentation is to contribute with some elements of the debate, focusing on the strategies that the progressive political forces in Europe has been developing. Debating with them we will try to build a useful proposal to open a path to break with the straitjacket of the Euro System and the Europe of Capital.
It is convenient to highlight some points of the new political context. Just to mention, concerning the socioeconomic situation:
  • We are in a macroeconomic framework affected by low profitability rates, relative stagnation, low investment rates, trends to deflation, huge problem in the balance sheet of an important part of the banking system, and a wage depression combined with still high unemployment and instability labour rates. The peripheral countries are more affected, as the design of the Eurozone is capable to export the crisis from the core European countries to them. The recent slight recovery, have not reached the level of production of before of the crisis, and is weak and is going to be short.
                                                     Photo by Morgan Mullooly (Flickr)

Regarding the social and political situation is important to highlight:
  • The failure of Syriza Government experience and the submission of Greece to the Troika.
  • The open process for the Brexit in United Kingdom.
  • The emerging of new forces within the hard right in several countries, demanding more protectionism, a xenophobic agenda, and the protection of the privileges in the richer countries.
  • The first steps done of the implementation of the Five Presidents’ Report, as a roadmap to recentralise powers into the EU. And the tension of a clear blockade at the European Council, mainly Germany and other Central and Nordic Member States, in order to oblige that any refoundation of the EU is conditioned under the imposing of structural reforms. In other words, austerity measures and a control and monitoring of the peripheral economic policies in the wage, fiscal and budgetary fields by the Central European Countries.
  • The desperate monetary policies of the ECB, just to support the insolvent private bank system, and useless to boost the investment.
  • After turning the private debt into public debt at national level, the new attempts to socialize the debt at EU level, but making to pay to the peripheral of peripheral countries, with a new European Monetary Fund. The EMF would be the whip to ensure the implementation of austerity measures in those dependent countries of the core countries.
  • The possible new USA geostrategic agenda and the new role of Russia in the context of an energetic crisis.
  • The new militaristic agenda. USA demands to the EU to increase its army capacities, as the USA wish to decrease their investments in the NATO, finishing its role as the Guardian of the world. It could entails that EU should create a new European army, but for the time being, after the exit of the UK, just France has an important army, which it could push to Germany to make concessions in the roadmap of the EU, probably reducing some demands and the blockade of the reforms posed by different sector of the European oligarchy.

4/3/16

Pensamiento binario o cómo permanecer estáticos (respuesta a Cédric Durand /1) ¿Un plan B para Europa? / Michel Husson

Jueves, 3 de marzo de 2016
Se multiplican las iniciativas alrededor de un proyecto de plan B. Recientemente se han producido en París, Berlin y Madrid. Si se examinan las intervenciones, es forzoso constatar que todo avance está bloqueado por la oposición entre dos posiciones que Cédric Durand presentaba así en Madrid:

- “La primera posibilidad consiste en colocar en primer plano el objetivo de cambiar la Unión Europea (UE) y, más precisamente, las reglas del euro. La idea consiste en luchar directamente a escala del continente a fin de crear un espacio favorable al cambio. Esta opción es la más ambiciosa. El horizonte de su realización es bastante largo y la posibilidad de su puesta en práctica efectiva muy débil.(…).

- La segunda opción equivale a utilizar las posibilidades que existen a nivel nacional para poner fin a la austeridad, a la dictadura de la deuda así como a las reformas estructurales neoliberales”.

El razonamiento es luego el siguiente: la primera opción es decididamente la mejor, pero está fuera del alcance debido a la esencia misma de la Unión Europea, de ahí las reservas o las críticas al Diem25, la iniciativa de Varoufakis /2. La única opción, como demuestra, a contrario, la experiencia de Syriza, es por tanto una verdadera ruptura, que conduce de facto a la salida del euro.
En definitiva, esta oposición radical parece irreductible. Constituye un obstáculo mayor para la coordinación paneuropea de las luchas contra la austeridad. Algunos, como Cédric Durand (en Paris), evocan una vía intermedia: “Una izquierda victoriosa en uno de los países del centro debería proponer un desmantelamiento solidario del euro y poner en marcha (…) la creación de una moneda europea común/3. Pero esta propuesta no es coherente pues un país, incluso un país del centro, no podría él solo “ poner en marcha” una moneda común: necesitaría el asentimiento de los demás países y, aquí también, “el horizonte de su realización es bastante largo y la posibilidad de su puesta en práctica efectiva muy débil”.

En términos concretos, se está rápidamente reducido a esta alternativa: salida o no del euro. Ahora bien, el hecho de plantear así la pregunta es discutible desde varios puntos de vista, siendo el más importante de ellos que esta pregunta induce, se quiera o no, a una polarización entre intereses nacionales más que entre intereses sociales y que escapa inexorablemente a un sólido anclaje en la izquierda.

Salir del pensamiento binario supone pasar a un pensamiento estratégico con algunos puntos de referencia. Si, evidentemente, no se puede contar con un “motín” (“émeute”- es el término utilizado por Durand) coordinado y simultáneo por todo Europa; la hipótesis estratégica es la de la llegada de un gobierno de izquierdas en un país. Y si es cierto que la correlación de fuerzas inicial sería diferente según el tamaño del país, esto no quiere decir que la ruptura sería -o estaría- fuera de alcance, incluso produciéndose en un “pequeño” país como Grecia.

Una estrategia de ruptura debía por tanto combinar estas dos dimensiones: una ruptura a nivel nacional, acompañada por una política que tenga por objetivo apoyarse en esta ruptura nacional a nivel europeo. Se trata en definitiva de articular y no de oponer dos orientaciones:

- La afirmación del derecho a la desobediencia y al rechazo a las reglas europeas, apoyándose en medidas de salvaguarda de una experiencia alternativa: suspensión de pagos de la deuda, control de los capitales, etc., pudiendo llegar esto hasta la salida del euro.

- La afirmación de que esta ruptura se hace en nombre de una refundación de Europa.

Hay que ser pragmáticos, nos dice Durand, pero es para añadir inmediatamente que hay “dos opciones progresistas entre las que hay que elegir”. Dicho de otra forma, habría que elegir entre la desobediencia a nivel nacional y un proyecto de refundación a nivel europeo.

Planteando el problema de esta forma, se corre un riesgo enorme de atascar la dinámica social en un debate estéril y de bloquear duraderamente la convergencia y la coordinación de las fuerzas antiausteridad en Europa. Es bastante lamentable.

¿Es verdaderamente imposible andar con las dos piernas: afinar las modalidades del proceso de ruptura nacional (control de los capitales, anulación de la deuda, moneda paralela, etc.) dicho de otra forma, reflexionar sobre las palancas de un plan B, a la vez que se profundiza un proyecto por una Europa diferente? /4.

23/02/2016
http://www.europe-solidaire.org/spi...
Notas
1/ Cédric Durand [Madrid, 20 février 2016], ver: https://www.vientosur.info/spip.php?article11030
2/ Thomas Fazi : « A Critique Of Yanis Varoufakis’ DiEM25 », Social Europe Journal, 9 février 2016 : http://gesd.free.fr/fazi216b.pdf
3/ Cédric Durand [Paris, 23 janvier 2016], , voir sur ESSF (article 37269), Un Plan B pour l’Europe ? La gauche et la monnaie européenne : face A, face B. http://www.europe-solidaire.org/spip.php?article37269
4/ Para una argumentación más detallada, ver Michel Husson, Euro, Salir o no http://cdn.vientosur.info/VScomplet...

18/9/14

En torno a los desafíos en la Cumbre de la Eurozona



 
Daniel Albarracín

La celebración de esta nueva Eurocumbre parece que no tiene motivos para el festejo. 

Las últimas medidas del Banco Central Europeo, presentadas como una iniciativa de política monetaria audaz puede que estén ocultando una situación de alarma y urgencia. A nosotros se nos antoja tanto una respuesta desesperada como un paquete de medidas que sólo persiguen socorrer una vez más a la banca privada, haciéndonos preguntar si no estamos ante una nueva grave crisis de insolvencia bancaria a gran escala y la inminencia de una nueva quiebra de varios bancos sistémicos.
Sin duda, el diseño de la arquitectura del Sistema Euro ha constituido un fracaso para Europa y un ejercicio de blindaje de privilegios del sistema financiero privado. Este Sistema Euro se ha forjado sobre tres pilares que consisten en:

14/7/14

Alternativas al Sistema Euro: Pedro Montes y Daniel Albarracín en la Universidad Socioambiental de la Sierra



El pasado 1 de Julio, dentro de un interesantísimo programa de debates y charlas, en la Universidad Socioambiental de la Sierra, introdujeron el debate sobre el euro y de la UE el economista Pedro Montes y Daniel Albarracín, moderados por Miguel Montaña. 
En este enlace puede visitarse el video del debate.

Previamente, Tom Kucharz, de Ecologistas en Acción realizó una exposición sobre el marco de la globalización capitalista y en particular lo que viene a significar el Tratado de Libre Comercio. Puede seguirse su intervención aquí.

29/6/14

4a. Edición Universidad Socioambiental de la Sierra: Debates sobre el Tratado de Libre Comercio y sobre el Euro

En la Cuarta Edición de la Universidad Socioambiental vuelven a proponerse debates sugerentes para los movimientos. En los siguientes dípticos y programa se refleja el contenido de la interesante agenda que se nos plantea.

Aprovecho para informar que este próximo martes, 1 de Julio, estaré allí, primero escuchando a Tom Kucharz, a las 18:30, sobre el crucial Tratado de Libre Comercio que se quiere establecer entre la UE y UE, y cuyos puntos problemáticos no tienen tanto una reducción de aranceles (históricamente bajos) sino abrir en canal a las multinacionales privadas, entre ellas las estadounidenses, multitud de servicios públicos esenciales.

En segundo lugar, tendré el honor de compartir mesa con Pedro Montes, otra vez para seguir discutiendo sobre el euro, desde las 20:00. El diagnóstico es similar entre él y yo, pero, como es conocido, de lo que se trata ahora es de dirimir qué estrategias son las más apropiadas para transformar la realidad europea.

Será en  Collado villalba. Centro de Iniciativas Municipales.
Calle Rincón de las Heras, 10, 28400 Collado Villalba, Madrid




29/1/14

Los países periféricos en una Europa fracturada (Econonuestra)


La asociación de economía alternativa Econonuestra ha editado una recopilación de aportaciones en torno a su manifiesto, que comentan y desarrollan el mismo, así como contribuyen a diagnosticar la situación económica en la Unión Europea. El libro electrónico editado, títulado Los países periféricos en una Europa fracturada puede encontrarse AQUÍ.


Daniel Albarracín contribuye en sus páginas 66-76 con un capítulo denominado "Una crisis sistémica: la decadencia del capitalismo europeo y las estrategias alternativas para superarlo" en la que se parte de una caracterización del capitalismo contemporáneo para proceder a indagar sobre la orientación de la Unión Europea o sobre la problemática y disyuntivas ante el euro.

El libro en su conjunto es del mayor interés para todos aquellos inquietos por la situación económica en Europa, y recomendamos su lectura con el mayor énfasis