27/11/19

Robotización y Empleo. ¿Hacia una IVa Revolución Industrial

El pasado 22 de viernes abordé una charla, en Madrid, para profundizar y debatir en el papel de la robotización y su influencia en el empleo, dando cuenta de la evolución de las tecnologías en el largo plazo, entendidas como trabajo humano social acumulado.

OMAL lo grabó aquíPuede seguirse la intervención junto al coloquio también aquí. 

20/11/19

Una hipótesis estratégica alternativa al populismo.

Una versión a la que ahora es preciso matizar tras los resultados electorales del 10N y la posible formación de un gobierno de coalición fue publicada en https://www.vientosur.info/spip.php?article15298


Daniel Albarracín. Octubre 2019

La irrupción de Podemos

Los proyectos políticos no pueden ser sólidos sin guardar un suelo material que los sustente, una teoría política, un marco estratégico, y una organización práctica que los lleve a cabo.

La irrupción de Podemos fue posible por varios factores. En primer lugar, un vacío político sin representación, causado por la indignación ante el deterioro de las condiciones de vida fruto de la crisis económica de 2008 y las políticas de austeridad, aplicadas con severidad desde 2010, que pusieron en entredicho las aspiraciones de movilidad social de una clase media amenazada, las débiles protecciones del mundo del trabajo y las políticas públicas, en favor del sistema financiero y la “casta política”. Es en ese contexto en el que, precedido del movimiento de las plazas que altera el imaginario de época, aparece esta formación política basándose en dos bases: una estrategia comunicativa que se abre paso en el espacio mediático, liderada por lo que Santiago Alba Rico llamó el “comando mediático”, y una base organizativa basada en los círculos


Su primera dirección adopta una línea populista, y consigue imponer su política para construir una maquina electoral con el objetivo directo de alcanzar las instituciones y gobernar, una vez que una parte del movimiento 15-M no obtuvo grandes resultados políticos prácticos tras su vigorosa experiencia política de deliberación pública en las plazas y de movilización popular. La metamorfosis de la organización política fue rápida, y se liberó del lastre que, a juicio de la dirección, representaban los círculos y los grupos activistas organizados que pudieran cuestionar el liderazgo personal de Iglesias, a la hora de definir su estrategia orientada a recabar mayor electorado, aún a costa de la desmovilización y la moderación política. 


En el periodo que apareció Podemos, dirigió la experiencia la teoría política del populismo, inspirada por la lectura errejonista de Ernesto Laclau, y cuya aplicación política ha estado también influida por la dirección de Pablo Iglesias. También recogía la tradición eurocomunista y algunas lecturas del operaismo italiano, que en la práctica se ha mostrado como una sección adusta del errejonismo, con variantes en la política de alianzas dentro del mismo esquema interpretativo.

Podríamos afirmar que, en realidad, en aquel contexto, cualquier fuerza antiestablishment habría tenido enormes probabilidades de éxito, y que, por tanto, los méritos de aquella irrupción ha de hacer balance de factores internos (una buena estrategia comunicativa, la metamorfosis de las plazas en círculos), pero sobre todo externos, que lo hicieron posible.



Caracterización de la teoría política populista


De manera sumaria, la teoría populista consiste en:

a)        tratar de unificar el campo popular en torno a la construcción de un discurso que articule las demandas diferenciadas del mismo, sin más jerarquías que su expresión coyuntural (y cuyos analizadores preferidos fueron las encuestas, lo aparecido en los medios de comunicación, o “el sentido común publicado”); 


b)      Identificar y señalar al adversario (en una serie degradada que fue desde “los políticos y banqueros”, “la casta”, “la trama”, a los “políticos corruptos”…), para definir las fronteras del campo propio.

c)       El objetivo sería alcanzar las instituciones públicas mediante victorias electorales, desde las cuales aplicar políticas de cambio. Para ello, habría que adaptarse al sentido común, o si acaso apoyarse en las expectativas frustradas del campo popular respecto a lo esperado por las “expectativas prometidas”, para ganar electorado, subordinando las iniciativas de los movimientos, que se mueven muchas veces disociados de las expectativas de las mayorías.

9/11/19

Finanzas, las sombras que nos gobiernan (Reseña "Sombras. El desorden financiero en la era de la globalización" de Louça y Ash)

Gonzalo Fernández Ortiz de Zárate, investigador de Paz con Dignidad-OMAL
Publicado en Le Monde Diplomatique, edición española


Las finanzas hegemonizan en la actualidad el desarrollo capitalista y suponen el principal paradigma de la globalización. En concreto, una tipología específica de generación de dinero y crédito acumula un poder sin parangón: las “finanzas en la sombra”. Superado el enfoque tradicional de banca, cimentada sobre beneficios obtenidos en función del diferencial de tipos de interés entre depósitos y préstamos, se impone hoy un sistema financiero opaco, desregulado y fuertemente especulativo, que impone su naturaleza al conjunto de la economía. Desorden, cortoplacismo, interdependencia y vulnerabilidad extrema caracterizan, de este modo, al capitalismo del siglo XXI. 


No obstante, y pese a su incidencia directa y más que probada en el grave estallido de 2007, el protagonismo de esta “economía en la sombra” no solo no ha menguado, sino que muestra un enorme vigor aún en 2019. Sorteando de esta manera todos los intentos de regulación posteriores al crash, ha sentado las bases para nuevos colapsos a gran escala, de efectos devastadores tanto para las mayorías populares como para el sistema económico en su conjunto. Esta aparente paradoja, que encumbra al pirómano a la categoría de bombero de un incendio de escala global, solo se explica porque las finanzas no son un simple sector económico, un ámbito más de acumulación. Al contrario, conforman un verdadero “modelo de organización social”, una “tupida red” que aglutina fenomenales intereses y que articula agentes diversos con un peso específico extraordinario –solo en el ámbito económico, el mercado financiero de Gran Bretaña alcanza 5 veces su PIB, 10 en Suiza y 8 en EEUU–, y que se muestra permanentemente “concentrada en sus propósitos, leal a sus métodos y meticulosa en sus procedimientos”. Demuestra así una muy notable resiliencia, aún en un momento crítico en que se mezclan los ingredientes de todo un tsunami económico: ingentes excedentes económicos, escasos espacios de reproducción de los mismos mercados básicamente autorregulados.

4/11/19

Economía ecológica y crítica de la economía política ante un capitalismo tanático



Daniel Albarracín. Octubre 2019
https://vientosur.info/spip.php?article15264


Las razones para profundizar en un proyecto ecosocialista, internacionalista, solidario y feminista, radicalmente democrático, se afianzan. Tanto más cuanto una crisis civilizatoria se abre paso, fracturando gravemente las bases para una vida digna de ser vivida. 


Posiblemente, el primer síntoma, ya en sí devastador para las condiciones de habitabilidad en gran parte del planeta, es la aceleración del caos climático. No corresponde hablar de cambio climático, como si fuera un hecho accidental o lineal, sino de fenómenos muy avanzados de disrupción en nuestra biosfera, causados por modos de producción crecentistas y fosilistas. Lo que está en discusión refiere a la velocidad de evolución, y las políticas y medidas que puedan mitigar su alcance. Quizá también cómo podemos contribuir a revertir o estabilizar algunos procesos, y adaptar nuestras sociedades a un clima inestable, adverso y complejo, que puede adopte umbrales y tendencias climáticas muy diferentes a las conocidas por la humanidad. La expansión del sistema superindustrial fosilista, cuya depredación se intensifica bajo la lógica de la acumulación capitalista y la mercantilización de lo existente, se constata como causa motora de la radical alteración de las condiciones climáticas. Nos encontramos con un efecto invernadero comparable al existente en el Plioceno, fruto de la emisión masiva de gases[1], con una biosfera degradada y contaminada con efectos de muy largo plazo, comprometiendo las formas de vida complejas. 

30/10/19

Librecambismo y Proteccionismo en la revisión de la globalización capitalista. Un planteamiento alternativo


https://vientosur.info/spip.php?article15245



Daniel Albarracín. Octubre 2019.


El proceso de globalización capitalista asiste a su estancamiento. Esto conduce al recrudecimiento de procesos habituales de este modelo socioeconómico al encontrarse claros límites en la disponibilidad de nuevos mercados o posibilidades de ascenso de la productividad, condiciones sine qua non para su expansión. El camino al que nos lleva, para sostener la vitalidad del sistema, conduce, por un lado, a medidas de intensificación del trabajo, degradación de las condiciones de empleo y trabajo y vulnerabilidad de las garantías y, por otro, a la intensificación de la competencia comercial en varias de sus facetas: guerra de tipos de interés, de divisas y de rivalidad comercial por la vía arancelaria.



Esto se traduce en una redefinición del formato de globalización capitalista. El periodo de multilateralismo a favor del libre comercio (entre grandes compañías transnacionales) se revisa por un modelo que regresa, en una fase decadente, a un bilateralismo de nuevo cuño, una vez que los grandes mercados regionales están consolidados y estancados, atestiguado por un crecimiento del comercio mundial es cada vez más lento.



EEUU pierde su hegemonía industrial y es superado ampliamente por potencias emergentes, conservando simplemente el liderazgo militar. China supera en el terreno manufacturero y comercial ampliamente a las otras potencias internacionales, y además es el acreedor principal de EEUU, y empieza a contar con un buen papel en el terreno tecnológico. Sin embargo, EEUU no sólo compite en esta arena con China, también quiere subordinar a la UE, y abre una competencia directamente con ella si no lo acepta.



La instrumentación de esta pugna comercial se está materializando en forma de una guerra arancelaria, de un proteccionismo selectivo y punitivo que trata de garantizar los intereses del capital nacional estadounidense. Quizá sea el movimiento disciplinatorio previo para imponer nuevos acuerdos comerciales, cuyas condiciones de organicen por las grandes potencias, entre el bilateralismo y la imposición jerárquica a los socios que se adhieran. Se trataría, quizá, de un periodo de guerra, que precedería en un futuro a retirar esos aranceles, pero bajo el marco condicional de acuerdos definidos por el hegemón norteamericano. Pero es mucho más posible que esto desate también la mayor guerra comercial conocida desde los años 30.




Libre comercio y proteccionismo: cómo enfocar su abordaje.



El pensamiento convencional nos advierte de una tensión entre el proteccionismo y el librecambismo, como si fuese una suerte entre nacionalismo y universalismo, entre populismo y liberalismo. Esta tensión ignora la complejidad de la problemática y el conflicto subyacente.



Ni el libre comercio ha supuesto el desarrollo las sociedades, aun cuando haya beneficiado al capital transnacional, sino más bien al contrario, ha establecido una jerarquía entre países y empresas en virtud de la división internacional del trabajo y las capacidades de las potencias de establecer condiciones de trato desigual a centros, semiperiferias y periferias, fruto de ventajas absolutas desarrolladas (Shaikh, A.). Estas abocan a una divergencia real permanente entre economías y regiones. También ha conducido a una degradación de la calidad de bienes y servicios y la depredación de los entornos naturales.  



A su vez, el proteccionismo punitivo, basado en la guerra arancelaria, favorable a los capitales nacionales, distorsiona los intercambios y la distribución de mercancías, al generar una carrera que encarece los bienes y servicios, desequilibra la composición intersectorial de la producción, , puede desincentivar modelos más eficientes en favor de otros atrasados, empobrece a los productores y exportadores y, especialmente, a las familias asalariadas que se ven perjudicadas en su nivel de vida y su capacidad adquisitiva.




Tenemos que traer aquí la reciente imposición de nuevos aranceles de un 25% de EEUU a una serie de productos europeos, como una represalia a los países con accionistas de Airbus, y que afecta al sector del vino y del aceite españoles. Esta medida opone, además, a economías del interior de la UE (por ejemplo, la economía española contra la italiana o griega), y encarece las relaciones de intercambio.



Ni que decir tiene que debemos prevenirnos y distanciarnos tanto del librecambismo o el proteccionismo punitivo. Sobre estos, debemos primar modelos de desarrollo endógeno, de comercio justo, de economía de proximidad, producir para las necesidades regionales, relativizando el vector exportador y cambiar el papel subalterno al que se nos reserva en las periferias y semiperiferias con estas exportaciones de materias primas, que, por otra parte, redundan en un formato ecológicamente insostenible, porque no contemplan los costes medioambientales de los monocultivos, el transporte y la energía empleados, y que comporta un resultado neto negativo para la biosfera en términos de carga para el planeta.





Por un modelo de comercio justo y desarrollo endógeno sostenibles

2/5/19

El Manifiesto de ReCommons: una iniciativa para hacer avanzar la izquierda popular en Europa

Facebook29/04/2019
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Mientras que a la campaña para las elecciones europeas de fines de mayo de 2019 le cuesta arrancar y suscita muy poco interés, la iniciativa de ReCommons con el «Manifiesto por un nuevo internacionalismo de los pueblos en Europa» [1] Europa tiene un comienzo prometedor. El texto fue redactado por dieciséis personas de seis países (Bélgica, Bosnia, Estado español, Francia, Grecia y Gran Bretaña), que militan en organizaciones y movimientos diferentes (sindicatos, partidos políticos, movimientos de activistas) y con experiencias diversas y complementarias en economía, ciencias políticas, filosofía, antropología, derecho, ecología, sindicalismo, feminismo, solidaridad Norte/Sur, etc. Además estas personas representan, por edad, a tres generaciones. El Manifiesto es apoyado por más de 160 firmantes provenientes de 21 países europeos. Entre esos firmantes, la mayoría son mujeres. Y se continúa la recogida de firmas.

Los puntos más destacables de la iniciativa ReCommonsEurope

RecommonsEurope emana de la voluntad de colaboración entre dos redes europeas, el CADTM [2] Las dos redes, CADTM y EReNSEP, estuvieron directamente implicadas en la experiencia griega de 2015 y de allí se extrajeron una serie de lecciones convergentes. Por otro lado, desde hace más de quince años, ELA y el CADTM están comprometidos sistemáticamente en diferentes iniciativas internacionalistas, desde el Foro Social Mundial lanzado en 2001 al Altersummit, pasando por la experiencia del Foro Social Europeo. Por lo tanto, las y los militantes de ELA, del CADTM y de EReNSEP están directamente implicados en los combates que se desarrollan en sus respectivos países. Además, estas personas participaron activamente en las discusiones y reuniones del Plan B desde 2015 hasta ahora.

El texto del manifiesto fue elaborado durante las tres reuniones mantenidas en 2018, y redactado de manera colectiva en 2019. Este manifiesto se puede considerar una continuación del llamamiento denominado ‘Los retos de la izquierda en la zona euro’ [3], un texto colectivo presentado por más de 70 firmantes en febrero de 2017.

El objetivo de ReCommonsEurope es a la vez modesto y ambicioso: demostrar que es posible y necesario poner en marcha un conjunto de medidas radicales en Europa.

El Manifiesto proviene de esta constatación: una gran parte de las organizaciones políticas de izquierda y de los movimientos sociales tiene miedo de proponer medidas realmente anticapitalistas, antipatriarcales, antirracistas y ecosocialistas. Algunas organizaciones practican cínicamente el «socioliberalismo», lo que las coloca directamente fuera del campo de la izquierda.

A diferencia de una izquierda que tiene miedo hasta de su sombra o que se compromete totalmente con el orden establecido, ReCommonsEurope propone medidas radicales ecosocialistas, feministas, antirracistas, claramente a favor del internacionalismo de los pueblos y con el objetivo de impulsar una revolución social y política.
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La experiencia griega de 2015 es, a menudo, utilizada como espantajo. Sería la demostración de la imposibilidad de poner en práctica un programa radical. Pero los miembros de ReCommonsEurope extraen una enseñanza totalmente diferente de la experiencia griega, y felizmente no están solos, que es esta: el gobierno del primer ministro Alexis Tsipras renunció desde el comienzo a aplicar, de manera real, los compromisos radicales acordados con el pueblo griego, y eso condujo al desastre que todos y todas conocemos.

Para ReCommonsEurope se debe reafirmar la necesidad de aplicar un programa radical y tener, en la práctica, una estrategia compuesta de movilización, desobediencia y autoorganización popular.

Las redactoras y los redactores del Manifiesto tienen puntos de vista diferentes sobre algunas cuestiones que se deberían zanjar: ¿Es necesario abandonar la zona euro? ¿Es posible y útil crear una moneda complementaria? ¿Hay que expropiar por completo los bancos y las aseguradoras para hacer de ellos un servicio público o bien se debe crear un polo bancario público que le haga competencia a los bancos privados capitalistas? ReCommonsEurope se considera un lugar de confrontación de puntos de vista, un lugar de debates sobre las medidas que se deben tomar. El Manifiesto no es un documento a aceptar o a rechazar, es una invitación a la discusión.

Las y los militantes que se encuentran en torno a ReCommonsEurope son perfectamente conscientes de que no es suficiente con promocionar un programa, aunque este sea excelente. Está claro que son las luchas las que serán determinantes para conseguir el cambio profundo de las relaciones de fuerza, y permitir la puesta en marcha de una serie coherente de medidas económicas, políticas, sociales, culturales, etc. Para que esos combates desemboquen en cambios profundos, aquellas y aquellos que se reúnen en el marco de ReCommonsEurope están convencidas y convencidos que es fundamental comprometerse con el conjunto de medidas que debe realizar un gobierno popular.

La crisis climática, las violentas políticas de austeridad y el peligro representado por la extrema derecha racista y xenófoba hacen que sea aún más urgente definir una estrategia que asocie la autoorganización popular, los movimientos sociales y las organizaciones políticas, para poner la política al servicio de la mayoría.

Desde hace diez años, numerosas movilizaciones populares cuestionan el orden existente. El Manifiesto se enmarca en el seno de esos movimientos y prioriza la lucha contra la explotación y contra todas las formas de opresión.

Como lo señala la introducción del Manifiesto, los movimientos de lucha de los diez últimos años son indisociables de las urgencias sociales, ecológicas, democráticas, feministas y solidarias. Urgencia social porque las condiciones de vida y de trabajo de las clases trabajadoras en Europa se han deteriorado constantemente durante los últimos treinta años, y especialmente desde la crisis que afectó al continente a partir de 2008-2009. Urgencia ecológica porque el consumo exponencial de combustibles fósiles, y en forma general, la destrucción de los ecosistemas, consustancial al sistema capitalista, condujo al cambio climático planetario hasta el punto de no retorno, amenazando la propia existencia de la humanidad. Urgencia democrática porque, ante los desafíos planteados a las clases dominantes en los últimos treinta años, estas no dudaron en adoptar métodos de dominación cada vez menos cuidadosos con las apariencias democráticas y cada vez más coercitivos. Urgencia feminista porque la opresión patriarcal en sus diferentes formas está provocando cada vez más reacciones masivas de rechazo, proclamadas con contundencia por millones de mujeres y hombres. Urgencia solidaria, finalmente, porque el cierre de fronteras y la construcción de muros en respuesta a millones de migrantes en todo el mundo, huyendo de la guerra, de la miseria, de los desastres ambientales o de los regímenes autoritarios, solo constituyen una negación de humanidad. Cada una de estas urgencias conduce, como reacción, a movilizaciones de desobediencia, autoorganización y construcción de alternativas, que constituyen otros tantos focos posibles de alternativas democráticas en Europa.

28/4/19

Una estrategia internacionalista y de emancipación de las soberanías populares

Puede encontrarse en el número 163 de la Revista Viento Sur

Daniel Albarracín

.   1. ¿Qué hacer ante la UE?. La UE contra Europa y sus pueblos.


La UE no entraña más que un marco jurídico-institucional que establece unas relaciones determinadas entre las clases dirigentes y sus pueblos, y entre los diferentes Estados que son miembros o aspiran a serlo.

Ni la imagen idealizada ni los mitos fundadores (paz, prosperidad, cohesión social)de la UE se cumplieron ni podrían satisfacerse bajo su institucionalidad. La UE no se formó con ese propósito. La UE, como gran área de mercado para garantizar el movimiento libre de capitales y mercancías, gobernada por instituciones intergubernamentales que han consagrado una base jurídico-institucional prácticamente blindada, dado su modelo de toma de decisiones, la ha erigido en un artefacto de promoción de políticas neoliberales.

La experiencia de la UE, como observa Perry Anderson (2012, El nuevo viejo mundo), responde mal al relato oficial.La “construcción europea” sirvió en su origen como contención al despliegue soviético, y como fórmula para abrigar y sujetar a la Alemania federal en un mercado económico en crecimiento. Acabó estableciéndose en torno a una moneda única que, tratando de atar a Alemania, por Francia, propició una estructura económica proclive a la divergencia y dominación interior, liderada por los países centrales y nórdicos de Europa. Un marco económico que contribuyó al fortalecimiento de grandes corporaciones transnacionales.Alineó a los gobiernos dentro de unos márgenes de aplicación de políticas neoliberales, con un modelo de financiarización, que han contribuido a un fuerte retroceso en las condiciones sociales, de garantías y derechos, así como de provisión de servicios públicos. En suma, una Unión Europea que, siendo relativamente eficaz para una minoría cosmopolita y el capitaltransnacional, ha perjudicado a las clases trabajadoras y populares de todos los países europeos.

Sin embargo, la Unión Europea, tras una importante extensión territorial a comienzos de los 2000, y tras un periodo económico benigno, que coincidió con la implantación del euro, agotó su vigor de desarrollo en el proceso de acumulación. A partir de 2008, al bloqueo institucional se le sumó una fuerte crisis económica y financiera, que se ha venido traduciendo en un deterioro de su legitimidad. Hasta el punto de que no pocos países, damnificados por el modelo, han tenido que recurrir a fórmulas de rescate financiero. Aquellas se han saldado tanto con la pérdida de su soberanía económica, como con la imposición de condiciones que les atan a la agenda austeritaria. Esto fue el caso de Irlanda, España, Chipre o Grecia. A pesar de contar con gobiernos de izquierda, Chipre y Grecia al final tuvieron que acatar una ruta que condenará a varias generaciones.

Esta incapacidad de integrar a pueblos y hacer converger economías también ha mostrado su fracaso en otros tantos países. Así, con el Brexit, se inaugura un escenario de salida de una de las potencias europeas. Allí se han reunido las insatisfacciones del capital británico no transnacionalizado con las de las clases populares reacias a una UE que les resta control político, generaliza las relocalizaciones, precariedad laboral o el retroceso de las políticas públicas.
La Comisión ha pretendido acelerar un proyecto federalista, de corte elitista y neoliberal. Un proyecto de recentramiento de las políticas europeas. Sin embargo, no avanza más que pocos pasos, debido a la intransigencia de los países nórdicos y centroeuropeos, convencidos de que cada palo ha de aguantar su vela.

2.   Una política de soberanía popular de extensión internacionalista como alternativa. 

17/4/19

Presentación Plural sobre Europa nº163 Viento Sur


Recomenzar hacia una Europa en común

Daniel Albarracín, 14 de Marzo de 2019. 

Las elecciones europeas, el 26 de Mayo, se celebrarán en el Estado español a escondidas entre varios comicios. El panorama político europeo atraviesa una fuerte mutación ante una crisis irresuelta y la sombra de numerosas amenazas. Nada puede ser más desaconsejable que contemplar esta consulta como una rutina o experimento, más allá de que los poderes del Parlamento Europeo estén capitidisminuidos. 
La discusión sobre los asuntos públicos ha saltado a la arena comunicativa como pocas veces. Si bien, las noticias-mercancía, no equivalen a información ni un diálogo deliberatorio, y muchas veces se convierten en ruido. La política se ha convertido en un teatro que nos consterna, alarma y, en última instancia, nos resigna y nos cansa, a merced de los algoritmos y la agenda mediática. 
Ya advertía Aristóteles en La política que la demagogia destruye las virtudes de la democracia y su legitimidad, abono para el acecho de los buitres. Aquellos proclaman que solo “hablen los mejores”, o “que vuElva” el líder carismático. Cuando la política se pulveriza y deviene en politicismo-espectáculo, los juegos de personajes, el tacticismo y la posverdad sustituyen los debates y propuestas sobre los conflictos de fondo. Y en ese terreno la involución cobra ventaja.
En este plural tratamos de contribuir con uno de los momentos fundamentales de la política: el de la elaboración de propuestas. Si bien el debate político no se agota aquí, sin propuestas las discusiones quedan en mera pugna por el sillón, o mera palabrería aspirante a la persuasión del electorado.

10/4/19

Valoración Macrobarómetro del CIS Marzo 2019


Daniel Albarracín, 10/04/2019

Una vez leído el Macrobarómetro del CIS de Marzode 2019, creo que pueden decirse varias cosas relevantes, sobre todo por la envergadura de la muestra (más de 16.000 entrevistas personales):


- La encuesta puede no ser un buen predictor del resultado electoral real. Un 41,6% aún se muestra indeciso, un porcentaje que deja entredicho cualquier proyección. El fenómeno de la abstención -que suele perjudicar a las izquierdas-, el voto oculto -que suele favorecer a las derechas- y su distribución social y territorial serán decisivos.

- José Félix Tezanos reintrodujo la cocina, pero a pesar de su sofisticación, difícilmente acertará ante la inestabilidad política existente. Sólo un análisis sociológico cualitativo previo y complementario podría ayudar a cualificar las tendencias.


Ahora bien, el contenido de la encuesta ofrece un excelente analizador social:

- La pésima valoración de los partidos políticos (sólo al PSOE se le considera como "regular") muestra una crisis de representación extraordinaria.

- La inestabilidad política sigue generando un mapa político con una tectónica que puede saltar por los aires y reconfigurarse si nuevos vectores políticos lo vehiculan. Lo que causó la aparición de Podemos sigue presente, ahora bien, en un ciclo de escepticismo o resignación de difícil reconstrucción. No hay tejido más delicado que la confianza, fácil de romper, difícil de dar forma.

- La indecisión y la gran desafección es fruto tanto de la decepción como de la despolitización (59%). La decepción se muestra por la oposición y desencanto a la oferta política existente. La despolitización no se da tanto por el desconocimiento de personajes y siglas, sino por un proceso de banalización importante (la gente habla más de política que antes, un 56%, pero no sobre los temas de fondo ni las propuestas).

- La principal vía de acceso a información política es la TV (63%) y solo secundariamente las redes sociales (13%). Después, la radio. Sin duda, el dominio de la agenda política está en manos de los grandes medios de comunicación.

- El Estado español sigue mostrando un electorado de centro (35%) izquierda (26%).

- Hay una ruptura política territorial que complejiza la cuestión.

- Sin embargo, las preocupaciones principales de las personas encuestadas no son ni Cataluña (3,7%) ni la inmigración (1,6%) sino el paro (39,5%), la corrupción y el fraude (11,9%) y los problemas de índole económico o la pensión. Hay un problema material atravesando a la sociedad, pero aún no es un tema del que se hable demasiado.

- Podemos e IU tienen una imagen similar, y la mayoría de los encuestados les sitúan a ambos en la extrema izquierda (esto es, sencillamente, increíble... visto lo visto).


La cuestión por tanto es:

- Reconstruir una relación con las clases populares y trabajadoras que viven un problema material importante, politizando su intervención, y reactualizando la discusión sobre estos parámetros, con propuestas a la medida de los problemas generales de esta mayoría social.

- Decidirse por que una línea de actuación política es unificar esfuerzos en las fuerzas del cambio para no sólo tener programas sino también un canal comunicativo propio, por ejemplo una TV vía internat con contenidos progresistas, educativos y de debate plural, con una agenda centrada en los problemas de la experiencia general de las clases populares.

- Dejar de pensar que las marcas políticas son una construcción duradera, sino más bien mediaciones de medio-corto plazo.

- Hay que dirigirse no solo a las clases medias y clase trabajadora informada, y centrarse en resolver los problemas cotidianos generales de la mayoría trabajadora y sobre las políticas sociales. Sindicar lo social , lo laboral y político.

- Hay que introducir en la agenda política de una economía política alternativa capaz de dar respuesta a estos problemas, sin miedo a colisionar con el poder.

23/3/19

Reseña sobre Ensayo de Economía Marxista, de Fred Moseley.



Reseña sobre Ensayo de Economía Marxista, de Fred Moseley.
Fundamentos para proseguir la labor para una economía política marxista.
(2017, Editorial Maia.)
Daniel Albarracín, Agosto 2017.

Ante nuestros ojos se muestra una crisis de una civilización atravesada por contradicciones que polarizan las sociedades y degradan, como jamás se vio, nuestro planeta. Son estas razones las que hacen que El capital, la obra más importante para conocer los aspectos socieconómicos de nuestra civilización, vuelva a ponerse al día. Más aún, cuando muchos de los desarrollos, incompletos pero sólidos, de la teoría del monumental genio de Marx, cobran más sentido hoy día incluso que en el siglo XIX, época en la que el capitalismo aún estaba en formación.


La obra del estadounidense Fred Moseley resulta decisiva por muchos motivos y cabe felicitar a Maia por redoblar esfuerzos por seguir trayendo obras del ámbito marxista fundamentales para comprender nuestro tiempo. En primer lugar, y a pesar de la titulación insustancial de esta obra Ensayo de economía marxista,  cabe advertir de una jugosa y sistematizada aportación de contenido de primer orden.

13/3/19

El Fondo Monetario Europeo: látigo financiero para imponer la austeridad y ser generoso con los bancos privados.


Daniel Albarracín

11/03/2019



En 2008 la Unión Europea se vio atravesada por la crisis económica y financiera más dura desde los años 70. Tras más de una década los problemas de fondo permanecen, sino se han incrementado. La Unión Europea dio una respuesta equivalente a darle una patada adelante a los problemas, escarmentando mientras tanto a las clases populares y trabajadoras europeas y a los pueblos de la periferia. 

Desde entonces, mediante recortes y sistemas fiscales más regresivos los poderes públicos rescataron a parte del sistema bancario, a costa de la mayoría, y emprendieron una política decidida de socialización de las deudas privadas, cargando al erario público los costes de la crisis y, por consiguiente, a la ciudadanía y el mundo del trabajo.

31/1/19

La crisis madrileña de las fuerzas del cambio, ¿una bifurcación liberadora?.

24/01/2019. Daniel Albarracín

 https://vientosur.info/spip.php?article14565


El “sistema solar complejo” que se había configurado, basado en la complejidad y pluralidad tensa de las fuerzas del cambio, nucleada por una fuerza política principal, ha mutado. El detonante ha sido la lucha por Madrid. Por su importancia como feudo, por el estallido de pactos muy frágiles, por la incompatibilidad de estrategias, por la falta de cintura de unos y de otros, o porque hay una huida de supervivencia. 

Podemos ha dejado de ser la estrella sobre la que orbitaban el resto de planetas que configuran las fuerzas del cambio. Un modelo jerárquico, tacticista, parcialmente deslegitimado, con cada vez menos bases vivas en su seno -haciendo de los órganos del partido un aparato de promoción de personas a cargos públicos-, que adopta el bonapartismo a la interna, la estrategia de grupo de presión al PSOE a la externa, restringiendo los horizontes de cambio, ha quebrado. El estilo hipercompetitivo de Podemos, fundado sobre la promoción mediática de personajes y la comunicación política, ha llegado a su extenuación en cuanto a su capacidad de movilización y cambio. 

Lo político, tal y como lo entendemos desde su plano transformador, ha de jugar un papel para cambiar la cartografía política mediante el debate público, la agenda de propuestas y la organización social. Pero una vez que Podemos renuncia a esta estrategia y se repliega a resituarse en espacios preconcebidos -la adaptación al sentido común, y no el diálogo con él-, se encuentra con esa paradoja. Centrándose en un sentido común de laboratorio, discutido en los consejos ciudadanos y parlamentos, como un bunker alejado de la sociedad, acosado por los medios y otros poderes, se ha perdido toda la energía y las razones que auparon a nuestra meteórica formación. Pero contamos con más personajes públicos que nunca.

Así las cosas, los proyectos políticos fueron sustituidos por personajes públicos, y los personajes públicos por la promoción de marcas. Las marcas ya no concitan la confianza suficiente. En esa tesitura, los personajes públicos construidos por esta maquinaria comunicativa corren el riesgo de autonomizarse de los procesos colectivos. Su materialización: la personalización de la política y la política de gestos en Madrid, consecuencia natural extrema de toda una trayectoria cuyo origen está en el carácter hipertrofiado de Podemos. Aún con todo, el conjunto de síntomas rezuma en toda la cartografía del Estado español. 

Ahora, los movimientos de esas personalidades públicas reúnen un sentido político, no puede reducirse todo a su psicología, carisma o iniciativa. Representan una conducta alineada con una orientación política, muchas veces resultado de conflictos de fondo mal debatidos y mal resueltos. La cuestión del modelo de Estado, la política de alianzas, qué relación con los sujetos y movimientos sociales, la tensión entre la gestión y la elaboración de proyectos políticos amplios, explican la naturaleza de los conflictos que abren, después de 5 años, un proceso de fragmentación -por territorios, por formaciones- que se expresa, con la ruptura del errejonismo, en esta bifurcación. De momento su expresión se acota a Madrid, presenta una confrontación más bien personal-competitiva (Podemos no cuestiona el carmenismo, pero sí al errejonismo), dado que no se expresa en términos de diferencias políticas de fondo.

¿Qué efectos puede tener esta bifurcación?.

6/12/18

Tras las elecciones andaluzas: ¿Qué cordón sanitario?.


Hay algunas lecturas que se están propugnando tras las últimas elecciones andaluzas, que introduce por primera vez en mucho tiempo el miedo a la extrema derecha como eje de actuación, y plantear un cordón sanitario a estas formaciones en los parlamentos en el Estado español. 

En mi opinión, me parece error postular estrategias que se basan en el miedo a la extrema derecha. Sin banalizar ni normalizarla, dando respuesta en los hechos ante sus abusos cuando se produzcan, hay que focalizar en las políticas de los grandes partidos que han dado alas a discursos reaccionarios, levantando una guerra de banderas, que, junto al hartazgo de una parte de la población, han generado un paquete explosivo en términos políticos. Hay que hacer responsable a quien hizo políticas que propiciaron el hartazgo o la decepción de la población, o que alineo su política con la reacción, abriéndole la puerta a aquellos que se oponen al progreso y la democracia. En este sentido, cualquier tentación de hacer cordones sanitarios que conduzcan a pactar males menores nos llevará al mal mayor a medio plazo. El cordón sanitario debe establecerse con determinadas políticas, discursos y prácticas, vengan de donde vengan, porque, en realidad VOX no es más que su expresión más extrema, y sus postulados ya estaban presenten en otras formaciones y grupos sociales a los que representan, ahora fuera del paraguas del PP.



Llega un periodo marcado por la resignación y cinismo, un proceso de polarización social en su forma más degradada, sujeta a la despolitización y la antipolítica (la protesta individual, o de agregación de individuos en torno a banderas abstractas). La forma de convertir esa polarización en algo transformador es volver a sostener esa relación orgánica y material con la sociedad civil, la discusión de las ideas, haciendo frente al discurso neoliberal y autoritario de los partidos del régimen, así como a la reacción en la práctica diaria para que el ejercicio de discriminación de colectivos, minorías, mujeres, grupos vulnerables y grupos con opciones alternativas, no se extienda. Una polarización que radique en otras ideas, otras formas de relación, en la solidaridad material sostenida, atendiendo a las necesidades sociales, que, con su fuerza, minoricen a las élites que ya han perdido el pudor y agitan las ideas más reaccionarias, para remover la nostalgia, el miedo a lo extraño, o por la ilusión a que la llegada de un nuevo grupo de poder cambiará su situación.

En suma, la clave no está en formar frentes populares que nos obligan a renunciar a nuestras aspiraciones políticas y a aceptar medidas contenidas para incluir a los llamados "demócratas". Se trata, por el contrario, de formar dinámicas de frente único frente a las medidas autoritarias y en aras de promover aquellas a favor de la democracia y la justicia social, medida a medida, sin comprometernos a aceptar alianzas con aquellas formaciones que, en última instancia, son responsables de las causas que originan estos movimientos extremistas y que, en suma, no tienen ninguna voluntad de pararles los pies, porque al fin y al cabo su extensión favorece a las élites a las que ellos obedecen.

2/12/18

Una alternativa al Marco Financiero Plurianual de la Unión Europea para 2021-2017.



Daniel Albarracín. 29/11/2018
Publicado en la Revista Sin Permiso 

La política y los discursos se quedan en nada si no se materializan en prácticas y recursos con un sentido concreto.

El Marco Financiero Plurianual de la UE nos recuerda, con frialdad, el lado material de la política. En él, se retrata la vocación práctica de la UE en su política concreta, al encuadrar, delimitar en volumen y transferencias internas los capítulos presupuestarios a medio plazo. No se trata, como suele presentarse, de un ejercicio de planificación presupuestaria para siete años, sino precisamente lo contrario: un corsé para limitar la acción política de la Unión, cuanto menos en lo que concierne a las políticas prácticas.

La Unión Europea es, en resumidas cuentas y, sobre todo, un espacio de concertación y de legitimación de las políticas de las clases dirigentes europeas. Unas políticas que sobre todo se aplican a nivel nacional, y la Unión establece el paraguas para facilitar la implantación de políticas neoliberales.

Como decimos, el Marco Financiero Plurianual impone al menos dos techos a la expansión de los presupuestos europeos, y lo hace para un plazo de 7 años, nada menos.