Agustín Moreno
Junio de 2012
Históricamente España ha sido un
país muy dependiente en ciencia y tecnología, aunque con excelentes científicos
como Ramón y Cajal y Severo Ochoa. Una pequeña época dorada fue la Segunda República,
gracias a políticos como Negrín que afirmaba que el conocimiento es universal y no tiene dueño y promovió la
movilidad de los científicos. Pero la guerra y la dictadura interrumpieron la
modernización en este campo.

