Mostrando entradas con la etiqueta Fundación 1º de Mayo. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Fundación 1º de Mayo. Mostrar todas las entradas

11/11/13

¿Una política industrial para el turismo?: una oportunidad para hacer sostenible la economía española


La actualidad económica a debate


Daniel Albarracín Sánchez introduce con el  siguiente artículo en el Foro de Debate Económico de la Fundación 1º de Mayo una nueva discusión sobre la política industrial en el Estado español, en este caso, centrándose en el turismo. En los próximos días este artículo será comentado por diferentes analistas. Para poder seguir este debate puede buscarse aquí.

En el caso español, el protagonismo y peso del sector turístico es indudable y merece una atención especial. Al constituir una superpotencia mundial en esta materia, y por el peso que comporta en nuestra economía, más del 11% del PIB en 2012, le sitúa como posible punta de lanza en nuestro país, con capacidad de ser motor de cambio, comenzando por determinados destinos turísticos y extendiéndose a otros sectores que pueden darle abastecimiento, favoreciendo un posible efecto arrastre al resto de la economía.

1. La política industrial y la cadena de valor.

El funcionamiento del libre mercado sigue la rentabilidad y la regla de la competencia como factores centrales de toma de decisiones de inversión, donde los actores privados son los únicos protagonistas. La política industrial puede llegar a forma parte de una concepción alternativa. La política industrial, mediante el protagonismo del sector público, estableciendo medidas que influyen en la dinámica tanto del sector público empresarial, de las políticas fiscales, de inversión y de gasto, de concertación e intermediación, como en la regulación y estimulación del sector privado puede reorientar la oferta de un sector para que se incluyan criterios diferentes al lucro en la toma de decisiones económica. De este modo, pueden perseguirse objetivos tales como la eficiencia sectorial –que a veces la competencia impide[1]-, la autonomía productiva o el desarrollo autocentrado, la minimización de costes sociales o medioambientales, el cambio de modelo productivo en términos tecnoenergéticos, el impulso a la cooperación, la complementariedad productiva y la redistribución social y territorial, o la creación de empleo estable y cualificado. En suma, objetivos socialmente deseables. Esto no impide, como suele ser desgraciadamente más frecuente, que el Estado actúe como mero suministrador de ayudas o regulaciones en provecho de grandes compañías privadas, a veces ligadas a organizaciones patronales y grupos de presión, en particular, con un efecto más bien potenciador de la lógica oligopolística, o bien, sencillamente a beneficio particular en términos de favor clientelar. En la práctica no hay disputa entre mercado y Estado, sino determinado trato de favor y rescate de las administraciones públicas a determinado grupo de empresas. Es fácil convenir que esto último no puede definirse como política industrial.

9/5/11

Un muro de ideas “frente al capital impaciente”

| Actualizado 04 Mayo 2011 - 19:17 h.

El pasado jueves, 5 de mayo, a las 19 horas, en la librería Fuentetaja, en la calle San Bernardo 35, se presentó el libro “Frente al capital impaciente”, en el que han participado varios autores, coordinados por el director de Estudios de la Fundación 1º de Mayo, Bruno Estrada.

“La voracidad del capital obliga a reactivar el debate, que hoy parece anestesiado, sobre los orígenes, consecuencias y salidas a la actual crisis”,