Claudio Katz[1]
Los liberales
transforman las denuncias de Marx del capitalismo en elogios. Los nacionalistas
desconocen su viraje, equivocan las críticas al eurocentrismo y recrean objeciones
superadas a los “pueblos sin historia”.
Marx inspiró
caracterizaciones objetivo-subjetivas de la nación y criterios para diferenciar
los nacionalismos progresivos y regresivos. No postuló teorías del progreso y anticipó
nociones sobre el subdesarrollo.
RESUMEN
El giro de Marx
frente a la periferia suscita interés. Bajo el impacto de varias rebeliones
modificó su mirada de la expansión capitalista mundial y sustituyó sus expectativas
cosmopolitas por críticas al colonialismo. Revalorizó la lucha nacional e
imaginó transiciones al socialismo desde formas comunales.
También reemplazó
el esquema unilineal de desarrollo de las fuerzas productivas por una visión
multilineal de desenvolvimientos variados. Percibió empalmes entre economías
desarrolladas y fracturas con el resto del mundo, pero no definió primacías
exógenas o endógenas en la gestación de esa brecha.
Los liberales
transforman las denuncias de Marx del capitalismo en elogios. Los nacionalistas
desconocen su viraje, equivocan las críticas al eurocentrismo y recrean objeciones
superadas a los “pueblos sin historia”.