5/7/18

Un presupuesto europeo para darle la vuelta a Europa


Daniel Albarracín y Fernando Luengo
Miembros de la Secretaría de Europa de Podemos
 Publicado en Le Monde Diplomatique


Desde la creación de las Comunidades Europeas, el presupuesto gestionado desde Bruselas ha representado una pequeña parte del Producto Interior bruto (PIB) comunitario, alrededor del 1% de esa magnitud. Se reconocía, de este modo, que, en el contexto de la construcción europea, la función redistributiva le correspondía, básicamente, a los estados nacionales. En efecto, el peso del gasto público en el PIB en el conjunto de la Unión Europea (UE) alcanzaba en 2017 el 46,4%; con un amplio abanico de situaciones, desde Irlanda (27,4%) hasta Finlandia(55,5%) (Macro-economic database, Ameco, European Commission).Se presuponía, asimismo, que, a escala comunitaria, tenían que ser los mercados, sus actores y las lógicas competitivas que los articulaban, los motores de la asignación espacial y sectorial de los recursos financieros y productivos.

30/5/18

¿Qué economía política aplicar en caso de que un gobierno popular alcance el poder?.




05/05/2018. Daniel Albarracín
Contribución para el debate en la iniciativa ReCommons Europe
Publicado en Viento Sur

  1. La economía política de la Europa del capital. 


Antes de sugerir una serie de medidas, es preciso abordar una tarea preliminar que consista en esbozar una hoja de ruta estratégica, de cara a darles un sentido político emancipatorio. Esta contribución está redactada desde el ángulo de una crítica de la economía política, abordada para un marco internacional. Definir lo que se necesita hacer a nivel nacional y a nivel supranacional, y cómo lograr estos dos niveles de acción política es crucial para ese propósito emancipador.


Nuestro enfoque parte del supuesto de que la UE es una institución intergubernamental bastante particular. La UE es una alianza jerárquica de Estados Nación que ha creado el marco institucional de un mercado único que promueve implacablemente el neoliberalismo. Las instituciones de la UE organizan los puntos clave de la agenda política de sus Estados miembros, aunque las principales competencias son gestionadas por aquellos. El marco de la UE se basa en el blindaje de los Tratados de la UE, cuya legislación central resulta imposible de cambiar en la práctica (unanimidad o normas de mayorías calificadas). Los Tratados de la UE establecen una arquitectura económica determinada, y un conjunto de acuerdos y pactos políticos que definen los límites de la economía política de los gobiernos, en lo que denomina como gobernanza económica. En suma, este marco de la UE se lleva a cabo en el contexto de un neoliberalismo predominante, aplicado de manera asimétrica por un club de Estados, muy comprometido con la construcción de un mercado único europeo o, en otras palabras, una Europa del capital.

22/5/18

EL CICLO DEPENDIENTE CUARENTA AÑOS DESPUÉS (Claudio Katz)

Claudio Katz[1]


RESUMEN



La teoría de la dependencia afronta otro escenario en América Latina. Los ciclos y crisis impactan sobre una industria debilitada y un consumo fragmentado. La primacía de la exportación agro-minera potencia los desequilibrios en todos los modelos.

La explotación de la fuerza de trabajo ha sido más determinante que la apertura comercial en el contraste con Corea del Sur. La relación con China recrea subordinaciones y no existe el manejo estatal de la renta que se observa en otros países.

La acción geopolítica tiene efectos contradictorios sobre el desarrollo. Clases dominantes, burocracias y gobiernos actúan bajo severos condicionamientos. Una reconsideración general indica cómo renovar y ampliar el dependentismo marxista.



PALABRAS CLAVES



América Latina, subdesarrollo, mundialización neoliberal



En los años 80 Marini estudió el ciclo dependiente de las economías latinoamericanas. Evaluó la crisis de la industrialización y los desequilibrios comerciales, financieros y productivos de la región (Marini, 2012: 21-23).

Cuarenta años después las mismas contradicciones reaparecen en un nuevo escenario de retroceso fabril, explotación regresiva de los recursos naturales y fragilidad financiera.

En este contexto, los contrapuntos con el Sudeste Asiático sustituyen las viejas comparaciones con el capitalismo metropolitano. Cobran también relevancia los estudios de países que manejan la renta de sus exportaciones primarias. El papel de China despierta más atención que la dominación estadounidense y el devenir de Brasil ya no suscita tanto interés.

Además, se han disipado las expectativas desarrollistas en las burguesías latinoamericanas y despuntan nuevas caracterizaciones del funcionariado. Estos cambios alteran significativamente la temática tradicional de la teoría marxista de la dependencia e inducen a discutir modificaciones o ampliaciones de esa concepción.



TENSIONES Y CRISIS



El pensador brasileño asoció los desequilibrios de la industrialización latinoamericana con el intercambio desigual y la especialización en la provisión de materias primas. Estimó que el desarrollo fabril de Brasil, México y Argentina no erradicaba el drenaje de recursos. Al contrario, reproducía esa adversidad al interior de la actividad manufacturera (Marini, 1973: 16-66).

Con esa mirada postuló la existencia de un ciclo dependiente que impedía la repetición del desarrollo protagonizado por las economías centrales. Describió esa obstrucción en las distintas fases de la acumulación, utilizando un modelo inspirado en los esquemas expuestos en El Capital, para ilustrar la secuencia temporal de la acumulación (Marx, 1973: T II, 27-47).

El teórico de la dependencia retrató cómo los recursos financieros (capital-dinero) se transformaban en insumos para la industria (capital-mercancía), que facilitaban la superexplotación de los trabajadores (capital-productivo). Analizó detalladamente las tensiones suscitadas por ese proceso (Marini, 2012: 23-35).

Observó que la preeminencia del capital extranjero incentivaba la transferencia de valor al exterior (royalties, patentes, utilidades), limitando el alcance de la acumulación. Señaló que las firmas multinacionales complementaban esa absorción con la obtención de enormes lucros derivados de los subsidios, las exenciones impositivas y la provisión de maquinaria obsoleta. Estimó que la adquisición foránea de insumos y equipos aumentaba la pérdida de divisas.

12/5/18

¿Qué modelo de defensa y seguridad para la emancipación?.

01/02/2018
La posición de las clases dirigentes

El debate sobre la seguridad y la defensa resulta controvertido en el marco de las fuerzas del cambio. Y, precisamente por esta razón, rara vez se da o refiere a aproximaciones idealistas. En cambio, las fuerzas políticas de las clases dominantes optan por diferentes esquemas y las tratan sin tapujos.
Las fuerzas nacional-conservadoras optan sea bien por una estrategia hegemonista, tipo guardián del mundo, que les conduzca a liderar a otro grupo de países vasallo, sea bien a abrigarse en un polo de alianzas liderado por un país. Esta estrategia fue llevada a cabo por las clásicas naciones imperialistas en diferentes momentos de la historia. Primero Francia, luego Inglaterra, finalmente EEUU o, en su área de influencia, la URSS.
Resultado de imagen de bomberos recatando personas

Las fuerzas neoliberales, de carácter cosmopolitas y globalistas, que saben que para competir en los mercados mundiales no hay mejor para negociar que contar con una fuerza pública bien dotada de medios represivos y potencialmente destructivos, suele optar por un esquema militar amparado en un cuerpo supranacional, a poder ser vestido de neutralidad, con el objetivo de sostener su legitimidad internacional, cuando en la práctica opera con intereses de parte.

La cuestión es que en el contexto actual EEUU emprende una revisión de su política militar, y con Trump en el gobierno, para abandonar sus responsabilidades como guardián del mundo, esto es, para proteger y abrigar los intereses de sus aliados, para exigirles corresponsabilidad en a la hora de costear  la inversión militar, y para emprender iniciativas sin la necesidad de pedir permiso, más aún cuando se abre una fase de lucha por los recursos naturales.

30/4/18

¿UNA MONEDA ALTERNATIVA?. CONTEXTOS, DISEÑOS Y ALCANCES



Este artículo ha sido publicado en el nº157 de la Revista Viento Sur

1. Introducción y objetivos

El propósito de este documento consiste en brindar elementos ordenados de reflexión para determinar el alcance, oportunidad y utilidad de que un gobierno pueda poner en circulación una moneda y sistemas de pago alternativos. 

El contexto de este debate se ajusta a la situación de un territorio donde una moneda circula sin que una autoridad monetaria del país controle los mecanismos de política monetaria sobre la misma. Está pensada para el caso de la moneda única europea. Reflexionamos sobre algunos de los desafíos de un gobierno que se formase con la aspiración de emancipar a su pueblo, lo que supone avanzar en la soberanía popular, desarrollar una política económica solidaria -que chocará con la arquitectura económica de la UE- en clara referencia a las clases trabajadoras, y que quiera adoptar una perspectiva internacionalista. 

El control de la circulación de una moneda en un país, sea extranjera o supranacional, supone una herramienta de determinación financiera y económica de gran alcance, puesto que presupone el control de la política monetaria, definiendo la emisión de la moneda, la provisión de crédito desde el Banco Central, la operativa de compra venta de bonos en los mercados, y la aplicación de tipos de interés o formación de los tipos de cambio. Esa influencia determina una gran parte de las condiciones macroeconómicas del país, las condiciones de liquidez, y la capacidad de financiación. A este respecto, el BCE cuenta con un poder enorme sobre los países de la eurozona y sobre los que circula el Euro. Esta experiencia ni es la primera ni será la última. Así sucede con el Dólar estadounidense, la Libra esterlina, el Rublo o el Franco Suizo en países que no emiten moneda propia sino que se sujetan y toman estas divisas como moneda de curso legal en su país.
En otros documentos anteriores fundamentamos cuestiones del papel del dinero y su valor (Albarracín y Garí, 2017), y algunas implicaciones en materia monetaria, que serán publicados próximamente. Aquí nos ceñimos a una cuestión más delimitada. En este contexto de ausencia de soberanía monetaria, y políticas e instituciones que producen un deterioro comparativo para los territorios subalternos -deficitarios-, y en el contexto de nuevas formas de dinero y sistemas de pago, por el desarrollo de la tecnología, ¿en qué condiciones y hasta qué punto merece la pena considerar la circulación de monedas complementarias?. 

Para responder a esta pregunta nos encontramos con varias perspectivas y horizontes. La primera tan sólo se preocupa de los objetivos de facilitar liquidez y transacciones en mercados de segundo orden, normalmente a escala local para actividades de proximidad. Las experiencias de este tipo han tenido resultados desiguales, en no pocas veces relativamente funcionales, si bien en general de corto alcance y en otras ocasiones sin conseguir aceptación. La segunda, la que trata de explorar la posibilidad de emplear monedas complementarias tanto como una fórmula de desarrollo endógeno, como de recuperación de soberanía o, incluso, como mecanismo monetario preventivo o alternativo en caso de restricción monetaria o crediticia externa.


2. Los costes de una moneda supranacional como el Euro.

En las sociedades avanzadas, las autoridades públicas se dotan de los medios para que su economía funcione, garantizando la confianza y liquidez en las transacciones. Si la moneda en circulación está controlada exteriormente se pierde soberanía monetaria. Si no se cuenta con un marco democrático y político internacional apropiado y solidario, con una arquitectura económica y políticas que establezcan mecanismos de compensación y convergencia, como ha sucedido, de seguro causará problemas socioeconómicos serios que conducirán a tensión añadida a las propias del desarrollo de ciclos y crisis capitalistas. 

9/4/18

La primera capitulación de Tsipras y Varoufakis fue a fines de febrero de 2015

http://www.cadtm.org/La-primera-capitulacion-de-Tsipras?var_mode=calcul


Serie: El relato de la crisis griega por Yanis Varoufakis: Un testimonio que va en su contra
Séptima parte
9 de abril por Eric Toussaint
«Firmé el correo y lo envié a los acreedores, más o menos asqueado. Era el fruto de las tinieblas, y reconocí que me pertenecía.»
- Varoufakis

Advertencia: La serie de artículos que dedico al libro de Varoufakis constituye una guía para lectores y lectoras de izquierda que no quieren conformarse con la narración dominante dada por los grandes medios de comunicación y los gobiernos de la Troika; lectores y lectoras que tampoco les satisface la versión dada por el exministro de Finanzas. [1] Como contrapunto del relato de Varoufakis, indico acontecimientos que él pasa en silencio y expreso una opinión diferente de la suya sobre lo que debería haber hecho y sobre lo que hizo. Mi relato no sustituye al suyo: se lee en paralelo.
Es esencial tomarse el tiempo de analizar la política puesta en práctica por Varoufakis y el gobierno de Tsipras puesto que, por primera vez en el siglo xxi, un gobierno de izquierda radical fue elegido en Europa. Es de la mayor importancia, si no queremos toparnos con un nuevo fiasco, comprender los errores y sacar conclusiones de la manera en que ese gobierno afrontó los problemas que encontraba.
El reto, que presenta la crítica de la política que llevó a cabo el gobierno griego en 2015, no consiste principalmente en determinar las responsabilidades respectivas de Tsipras o de Varoufakis como individuos. Lo fundamental es analizar la orientación político-económica que fue puesta en práctica, con el fin de determinar las causas del fracaso, de ver qué otras opciones se podrían haber tomado y aprender las lecciones pertinentes sobre lo que un gobierno de la izquierda radical puede hacer en un país de la periferia de la zona euro.

Recordemos que, el 20 de enero de 2015, Varoufakis firmó un desastroso acuerdo con el Eurogrupo. En virtud del mismo, Grecia se comprometió a pagar a sus acreedores siguiendo el calendario previsto. Y eso implicaba desembolsar 7.000 millones de euros, en varios plazos, hasta el 30 de junio de 2015. Se debía pagar 5.000 millones de euros al FMI, a pesar de ser uno de los principales responsables de las políticas catastróficas. Según ese acuerdo, también era necesario que Grecia sometiera al Eurogrupo, para su aprobación, las nuevas propuestas de «reformas» y de medidas de austeridad en el marco del segundo memorando en vigencia desde 2012, y que fue prolongado cuatro meses por una decisión acordada entre el gobierno griego y el Eurogrupo. Después de haber firmado ese acuerdo en Bruselas, Varoufakis volvió a Atenas donde sufrió la crítica de figuras emblemáticas de la resistencia y del combate.

Otros artículos de la serie:

  1. Propuestas de Varoufakis que conducían al fracaso
  2. El discutible relato de Varoufakis sobre la crisis griega y sus sorprendentes relaciones con la clase política
  3. De cómo Tsipras, con la colaboración de Varoufakis, pasó olímpicamente del programa de Syriza
  4. Varoufakis se rodeó de asesores que actuaban como guardianes del orden dominante
  5. Desde el comienzo, el tándem Varoufakis-Tsipras pone en práctica una línea de acciones condenada al fracaso
  6. El tándem Varoufakis-Tsipras hacia el desastroso acuerdo que firmaron con el Eurogrupo, en la reunión del 20 febrero de 2015

Del 21 al 24 de febrero en Atenas: Varoufakis apura el cáliz del perdedor

28/3/18

Por unas finanzas europeas para la mayoría

El sistema de ingresos de la Unión no debe ir en detrimento de los nacionales, mientras que el programa de inversión pública debe cuestionar el Plan Juncker.

 DANIEL ALBARRACÍN SÁNCHEZ, ECONOMISTA Y SOCIÓLOGO, ASESOR EN EL PARLAMENTO EUROPEO
 XABIER BENITO ZILUAGA, EURODIPUTADO DE PODEMOS

https://www.elsaltodiario.com/union-europea/por-unas-finanzas-europeas-para-la-mayoria 
 2018-03-28

Detrás de las grandes decisiones políticas está la necesidad de dotarlas de recursos suficientes para ponerlas en marcha. Estos meses el Consejo Europeo dirime dos decisiones cruciales para la Unión Europea: cuál será la nueva estructura de ingresos de su presupuesto y el próximo Marco Financiero Plurianual (MFP), que delimita los presupuestos para los siete años posteriores a 2020. Todo ello definirá la estructura material de la UE.

En resumidas cuentas, pierde gran parte del sentido hablar del presupuesto anual de la UE (su política de gasto) si previamente no se trata la cuestión de los recursos propios (los ingresos de la Unión) y el MFP que lo delimitará.

En esta última década, la UE se ha visto sacudida por grandes retos a los que no ha dado la respuesta correcta ni suficiente, como la crisis económica o la gestión de los flujos migratorios. Demasiados problemas para que su presupuesto siga suponiendo aproximadamente un 1% del PIB europeo.

19/3/18

Falacias, trampas y canalladas del relato neoliberal de las pensiones (M.Garí)


17/03/2018 | Manuel Gari 
http://vientosur.info/spip.php?article13592 Estamos viviendo momentos críticos del ataque de la burguesía, sus partidos y sus medios de comunicación contra los derechos sociales de las y los trabajadores del Estado español. Pero también de esperanza porque la reacción del movimiento de pensionistas ha sido contundente.
La burguesía está interesada en impulsar fondos privados de pensiones para encontrar nuevos nichos de negocio y saqueo de las clases trabajadoras. Fondos que en muchos casos han significado la ruina de pensionistas por la quiebra de dichos fondos: ahí están los ejemplos de Chile, laboratorio gracias a la dictadura pinochetista de las políticas neoliberales de los Chicago Boys durante décadas, Argentina, donde el gobierno en los años ochenta tuvo que rescatar con dinero público los fondos privados y volver a organizar un modesto sistema público o de los diferentes incidentes –en realidad, estafas - en el Reino Unido, cuna de los ataques contra la sociedad de la nefasta Margaret Tatcher.
La oligarquía financiera autóctona (e internacional) y la CEOE vienen proclamando desde hace décadas la insostenibilidad del sistema público de pensiones en un titánico esfuerzo por lograr que la profecía se autocumpla. Contra viento y marea, y a pesar de los tozudos datos macro económicos, su discurso no ha variado y, para fortalecerlo, han organizado, en connivencia con el Partido Popular, Comisiones de Expertos formadas por ejemplares representantes de las puertas giratorias entre aseguradoras y fondos de inversión y la política con la participación de supuestos especialistas en la elaboración de mágicos algoritmos. La voz cantante sobre las pensiones en los medios de comunicación la llevan Inverco y Unespa y no la representación política popular o las organizaciones sociales afectadas.

El objetivo perseguido es muy claro: la deconstrucción por demolición del sistema público de pensiones para poner en mano de los mercados privados el 45 % del monto del gasto social total español, dejando el sistema público de pensiones como un elemento marginal de la protección de naturaleza meramente asistencial para evitar que la olla social explote. Ello comportaría la agudización de la desigualdad en el monto de las percepciones de las y los pensionistas, sean por motivo de jubilación o por otros motivos (incapacidad, viudedad, etc.)
Con ello se pretende convertir necesidades y derechos de la población en mercancía y ganancia privada. Para conseguirlo no han dudado en atacar con todo. Han falseado los datos al ocultar por qué se ha saqueado el Fondo de Reserva. Han tapado por qué han disminuido las aportaciones a la Seguridad Social motivada por la drástica disminución de la masa salarial tras el aumento del paro, la bajada de sueldos y la precarización del trabajo, frutos de las Reformas Laborales y las políticas de austeridad impuestas desde la Unión Europea. Han eludido explicar la dedicación del dinero público para rescatar locas operaciones en infraestructuras o gestiones bancarias delictivas. Han metido miedo a la sociedad “el colapso es inminente” y estimulado el individualismo para afrontar el futuro –ahorre usted y suscriba una pensión- frente a la búsqueda de soluciones reales y colectivas del conjunto de la comunidad protegiendo a sus miembros.

El discurso que ha mantenido el neoliberalismo ha sido un factor performativo de la realidad, pero no por su coherencia y consistencia, sino porque en paralelo se han puesto las bases materiales para que la tesis se verificara. Y, a la vez, han construido un sentido común de la derrota, del no hay alternativa. Baste un ejemplo: se habla hasta la saciedad del aumento del gasto por incremento del número de pensionistas y la mayor esperanza de vida, pero no se permite ni hablar y se hurta el debate sobre los ingresos que permitan la sostenibilidad del sistema. En efecto, un análisis serio identificará la segunda transición demográfica –el periodo en que la pirámide demográfica mantiene un ensanche en la parte elevada de edad muy grande-, y señalará que las cuentas públicas necesitan cambiar el peso de sus prioridades de gasto o fortalecer los ingresos –por ejemplo, luchando contra la evasión fiscal, cargando el esfuerzo a las rentas del capital y del patrimonio- para complementar las cuentas de la Seguridad Social. Al mismo tiempo que explicará que el fenómeno tendrá una duración de no más de 15 años. O que una política económica a favor del empleo y de los salarios, compatible perfectamente con la reducción del tiempo de trabajo a escala semanal y a lo largo de la vida –anticipación de la jubilación-, sería la fórmula de solución. Sin embargo, se ha optado por castigar o disciplinar a las víctimas, y eliminar los derechos de las próximas generaciones. Por tanto, la única salida que los neoliberales dejan es prolongar la vida laboral, bajar el monto de las percepciones, y simultanear la jubilación con mini jobs y suscribir fondos privados.

Desvelando sus mentiras

8/3/18

Marco Financiero Plurianual y Recursos Propios de la Unión: El futuro de las finanzas europeas



Daniel Albarracín
20/02/2018 (ES/EN)

Introducción

Ciertamente estamos ante uno de los debates decisivos para la UE, que no es otro que la definición de la estructura material y de recursos de la que se dotará el proyecto europeo.
Resulta una paradoja o, más bien, una fuente de frustración que el Parlamento, del que se dice tiene competencias para influir, aunque sea a rebufo de Comisión y Consejo, en la definición del presupuesto de la Unión, no pueda más que lanzar palabras al viento en lo que refiere a los capítulos sobre las fuentes de ingresos de la Unión y sobre el marco financiero que orienta y limita las finanzas europeas, sin olvidarnos de otros tantos recursos que se perfilan a escala intergubernamental fuera del control efectivo de esta cámara.

Son los gobiernos, en el Consejo, los que adoptan el criterio -en este caso mayoría cualificada-, con la aprobación del Parlamento, y dada la regla de decisión, eso supone una superposición de bloqueos que paralizan a Europa. Un bloqueo sistemático en el cambio de los fundamentos de la UE que sólo invita a pensar que lo ya definido resulta el camino a seguir: un camino que hace la UE un espacio de legitimación de las políticas austeritarias, apelando a mitos fundadores sistemáticamente ignorados a la hora de la práctica, de apoyo a las grandes empresas transnacionales, a la gran banca privada, los terratenientes, y que, si acaso, a lo máximo que nos permite aspirar es a racionalizar algunos recursos comunes que brindan ventajas a aquellos que se mueven en el mercado interior de la UE.

Sobre los recursos propios

Para nosotros pierde gran parte del sentido hablar del presupuesto anual de la UE, si previamente no podemos tratar la cuestión de los recursos propios, los ingresos de la Unión, y, después, su marco financiero plurianual.

Sólamente la ilusión de una estabilidad económica pasajera, cuyo ciclo puede llegar a su fin, puede ofrecer la falsa esperanza de que los problemas están resueltos. Sin embargo, contamos con un sistema financiero con banca periférica que no ha superado su insolvencia, con bajos márgenes operativos, y que apenas se sostiene por una política del BCE que, también, ha agotado su ciclo. Además, el proceso de concentración bancario ha incrementado el riesgo de un sistema financiero oligopólico con entidades demasiado grandes. Una nueva recesión desataría una crisis financiera, la tendencia es que se establezcan mayores tipos de interés, y, en los próximos años, se produzca un ascenso del precio de las materias primas, fruto de una crisis energética y climática irreversible. En el lado social, la desigualdad, la precariedad laboral, el deterioro de los servicios públicos, y las migraciones forzadas, profundizarán el desencanto. De tal modo que no es sólo el Brexit lo que sacude a Europa, sino su propia arquitectura injusta en medio de una larga crisis que no se ha superado.

El marco de recursos propios de la Unión ha quedado obsoleto. Tanto por su volumen como por su composición. Para nosotros rascar un hipotético aumento al 1,3% de la Renta Nacional Bruta, es sencillamente insustancialmente ante el tamaño de los desafíos. Como ya apuntaron en 1970 el Informe Werner, o en 1977 el Informe McDougall, la Unión necesita aumentar mucho más sus recursos para compensar las desigualdades en las balanzas externas propias, con recursos fiscales suficientes. Esto es, un mercado único sin unión fiscal, sólo puede conducir a desequilibrios y divergencias estructurales. Para poder operar contra estas divergencias es preciso hacer un doble paso, primero alcanzar el 4% del PIB europeo como transición a llegar al 8% del PIB. De otro modo, la arquitectura económica sólo puede generar tensiones crecientes sólo compatibles con un modelo autoritario e injusto que rechazamos.

27/2/18

¿Qué hacer con los bancos si fuerzas políticas del cambio alcanzan el gobierno en el Estado español?.




Daniel Albarracín 14/02/2018. Contribución a ReCommons Europe.

Papel y contexto de la creciente influencia de la banca privada.

El sistema financiero lidera los diferentes segmentos del capital que, en suma, son los que se apropian del excedente obtenido al mundo del trabajo en la producción. El capital financiero, industrial -y sus diferentes fracciones- y comercial se apropian, compitiendo, el beneficio extraído mediante la explotación. Estas fracciones cooperan, compiten y se entrelazan entre sí, haciendo que accionariado, acreedores y gerentes tengan intereses cruzados en empresas de diferentes sectores. Teniendo presente este hecho estructural propio del capitalismo moderno, las finanzas desempeñan un papel singular, al haber exacerbado su influencia económica, tanto en el marco de la propiedad, del crédito, de la creación de dinero, como de la determinación final de los tipos de beneficio efectivos sobre los que se guía la inversión y que marcan el ciclo. Así, siguiendo a Shaikh, los tipos de beneficio que siguen las empresas son la resultante de la tasa de rentabilidad a la que se resta los costes financieros. 

El sistema bancario cambió, especialmente desde los años 80, a través de medidas de desregulación y liberalización bancaria, y profundizadas desde los años 90, han ampliado el margen de riesgo de la banca, desarrollando sin cortapisas su negocio de provisión de crédito con criterios nada prudentes, y que han debilitado sensiblemente sus balances.

23/1/18

EL FONDO MONETARIO EUROPEO: Un instrumento financiero de gobernanza austeritaria y ¿cortafuegos de la crisis bancaria?.



Daniel Albarracín 10/01/2018. Secretaría de Europa de Podemos.
Puede encontrarse publicado en Viento Sur aquí. 

La Unión Europea, tras varias conmociones económicas, geopolíticas e institucionales serias, cuyas consecuencias no se han cerrado, y tras un periodo de bloqueo y parálisis, puede estar pasando a una nueva fase de revisión de su modelo de gobernanza económica. La parálisis institucional de la UE podría estar desbloqueándose, limitadamente, en el capítulo referido a la capacidad financiera de las instituciones europeas, tras despejarse algunas incógnitas para lo que puede ser un Brexit blando y con la previsible formación de un gobierno conservador-SPD en Alemania. 


La formación de gobiernos de extremocentro  (Alí, Tariq; 2015), que representan, con nuevas formaciones o coaliciones, el núcleo compartido de la orientación política por los partidos neoliberales y socialiberales que han venido sustentando los regímenes políticos europeos de los últimos treinta años- en un escenario de suavizamiento temporal de la crisis económica, podría conducir a la modificación de la arquitectura económica e institucional existente. Esta podría reorientar, entre otros capítulos de la gobernanza económica, los recursos de la Unión Europea, que hoy por hoy son exiguos en comparación con los que disponen los Estados Miembros, irrisorios para cualquier política fiscal significativa, y que está, por ejemplo, muy por debajo del ya modesto, en términos relativos, presupuesto público de los EEUU, hacia una política más consistente en cuanto a la capacidad de exigir medidas de ajuste estructural. En aras de afianzar las políticas de disciplina fiscal, se promoverían medios –en cualquier caso, reducidos- para la estabilización del sistema financiero que pudiesen paliar una venidera crisis bancaria. Se redirigirían viejos programas de inversión, estructurales y sociales haciendo posible una limitada actuación anticíclica en países que sufran crisis, siempre y cuando hayan acatado las reformas neoliberales en su estructura económica, presupuestaria y de gasto.

Se ha producido un debate entre las élites europeas, circunscrito a la dimensión institucional, sobre las causas de la endeble estructura y dinámica económica, que ha acompañado algunas discusiones políticas existenciales del proyecto de la UE. Mientras que la agenda neoliberal, en sus diferentes formatos, achaca la crisis a la indisciplina presupuestaria y la ausencia de reformas estructurales en países menos competitivos, hay otros que atribuyen los problemas a la crisis de inversión, la hipertrofia financiera, o la desigualdad. Independientemente del diagnóstico o la perspectiva todos partían de que una nueva crisis financiera puede poner en tela de juicio la Eurozona, y una crisis bancaria podría desencadenar una nueva y más profunda recesión. Los que son favorables a la arquitectura vigente del Sistema Euro (Husson, M.; 2012), tanto los neoliberales del extremo centro como los ordoliberales alemanes, toman la iniciativa para tratar de consolidarla, para que la UE no se desarticule y siga sirviendo a las oligarquías financieras y las corporaciones transnacionales europeas.


 ¿Desbloqueo institucional y gobiernos de extremo centro?

14/1/18

La metamorfósis del mapa político en el centro de Europa (presentación)


Amelia Martínez Lobo y Daniel Albarracín Sánchez
 Este texto contiene la introducción al número 154 de la Revista Viento Sur dedicada a analizar el cambio político producido en las elecciones nacionales de diversos países de Centro Europa.


En este 2017 ha habido una sucesión de elecciones en varios países, en países considerados el centro gravitatorio en Europa. Aquí ofrecemos análisis centrados en Alemania, Austria, Países Bajos, pero también Francia o Reino Unido.

Entendemos las elecciones como un termómetro para analizar la coyuntura de una realidad poliédrica. Un cambio en el mapa político parlamentario sólo muestra el retrato robot, un agregado aritmético que representa de manera borrosa, distorsionada y plana una hegemonía política. La hegemonía social sólo es posible dotarla de sentido material, siempre tenso y, como ahora, en disputa, a través de las relaciones y prácticas sociales de sujetos concretos en el orden político, discursivo, productivo y cotidiano. Así, al igual que un cambio social subyacente se suele traducir con retraso en el mapa parlamentario de partidos, tampoco el cambio de la representación parlamentaria equivale a un cambio automático de las políticas, tal y como nos advierte Christine Poupin para el caso de Macron en Francia. Ahora bien, con el cambio sustancial del mapa político y todo su alcance, no hacemos más que constatar que las sociedades, también en el centro de Europa, están sufriendo un cambio de hegemonía desde hace tiempo.

En cuanto al cambio social, la formación de sujetos antagonistas (expresados en prácticas, organizaciones, discursos e iniciativas, siempre materiales) precede al cambio político. Las subjetividades antagonistas se desarrollan condicionadas por el dominio del capital, que sujeta a la mayoría social a unas condiciones de vida y trabajo vulnerables en el orden de la experiencia material, reforzadas por la configuración de los medios de masa de la agenda y debate público. Esas relaciones de poder se consagran en aparatos político-estatales y regímenes, durante épocas, que venían dirigiendo gobiernos, que amparan los intereses generales del capital, y que se venían sosteniendo con cierta legitimidad bajo una cierta tensión funcional entre la fracción izquierda y derecha de los partidos tradicionales surgidos tras la IIGM. Estos dieron lugar, tras los años 70, a un polo neoliberal conservador y un polo socialiberal, que facilitaban una renovación de las élites sin poner en tela de juicio las relaciones sociales fundamentales –las de propiedad, las productivas, las de las relaciones salariales-. Pero el mundo político ha dejado de ser estable, cuanto menos desde crisis de 2008, y desde entonces, con años de retraso, vivimos una crisis política desconocida desde, por lo menos, los años 70.

Asistimos a un proceso de erosión de la partitocracia tradicional, especialmente acusada entre los partidos socialdemócratas, castigados por su complicidad en la aplicación de políticas de austeridad, sólo algo compasivas si lo comparamos con las fuerzas de derecha. Parcialmente vienen ocupando su lugar y papel nuevas fuerzas, progresistas o reaccionarias, con una vocación de protección, sea bien inclusiva de las clases populares y de promoción de sus derechos y bienes públicos, sea bien de un abstracto sujeto nacional que ve amenazado su bienestar económico.


11/1/18

Europa no funciona


 http://ctxt.es/es/20180110/Politica/17170/union-europea-fracaso-convergencia-brechas-en-economia-capacidad-productiva-y-monetaria.htm
A pesar del tan proclamado objetivo de la convergencia y de afirmar que representaba la quintaesencia del ‘proyecto comunitario’, las brechas que separan a economías con dispares capacidades productivas y competitivas se han ensanchado
Miguel Urbán / Daniel Albarracín / Fernando Luengo

<p>Planta de producción de coches.</p>
Planta de producción de coches.
PIXABAY
10 de Enero de 2018


Es moneda común referirse a la crisis económica como un episodio que se está superando o que, incluso, ha pasado a la historia. Este planteamiento autocomplaciente lo encontramos en los dirigentes del Partido Popular, en la mayor parte de los gobiernos europeos y en los responsables de las instituciones comunitarias. Y, por supuesto, inunda hasta la saciedad los medios de comunicación.
Para respaldarlo, se presentan indicadores como el crecimiento del Producto Interior Bruto, la reducción del déficit público o la creación de empleo; sin el menor rubor, se ocultan o se distorsionan otros, que apuntan justamente en la dirección contraria, como el aumento de la desigualdad, la creciente precarización de las relaciones laborales, la progresión de la desigualdad, la debilidad del sector bancario o el alza de la deuda pública.

En estas líneas, siquiera de manera somera, queremos entrar en este debate, poniendo sobre la mesa un asunto que la mayor parte de los análisis omiten y que, sin embargo, es clave para entender dónde estamos y qué desafíos nos esperan: la localización espacial de la industria manufacturera.

8/12/17

Nuevas derechas al asalto de Europa



Otra Entrega de El Telar desde Bruselas, como siempre, con unos invitados de lujo: Tania González Peñas, eurodiputada de Podemos, Jonás Fernández, eurodiputado del PSOE, Daniel Albarracín, economista, Maite Pagazaurtundua, eurodiputada de UPYD, Unión Progreso y Democracia y Enrique Serbeto, corresponsal de ABC.es en Bruselas.

La presentación aquí

Y el video del debate completo aquí

3/12/17

BOLIVIA: Renovarse o... acabar exhaustos


Daniel Albarracín. 13/11/2017
 https://poderpopular.info/2017/11/29/bolivia-renovarse-o-acabar-exhaustos/

Desde la llegada en 2006 de Evo Morales al poder, la sociedad boliviana ha cambiado sustancialmente. Ha desarrollado un modelo de capitalismo andino-amazónico (Toussaint, E; 2008) basado en una mayor intervención estatal. Recuperó para el sector público los hidrocarburos y estatalizó los latifundios. Ha hecho posible una significativa redistribución que ha venido reduciendo sensiblemente los niveles de pobreza. Se ha comprometido por avanzar en el respeto e inclusión de la mayoría indígena, sus costumbres y lenguas. Durante todo este tiempo, a pesar del acoso interno de la burguesía nacional, sobre todo del Este del país, plasmada en conflictos como el territorial de Santa Cruz, en gran parte mitigado, la economía boliviana ha conseguido estabilizarse, sosteniendo un vigoroso crecimiento económico y una significativa redistribución. 


Sin embargo, se observan signos de agotamiento del proyecto, dentro de su estabilización, que debieran alertar sobre la necesidad de su renovación. 

El Diario Nacional de Bolivia La Razón, informaba que la economía boliviana crece en 2017 al 3,94% del PIB, un crecimiento notable salvo si lo comparamos con el vigor de la actividad de los años anteriores, en la que sólo en 2010 se creció a un ritmo menor. Realmente el ciclo boliviano se va ralentizando, posiblemente fruto de varios factores. El primero, la caída del precio de los hidrocarburos, que sólo recientemente se ha revertido. Pero también por la propia caída de la demanda de gas natural de Brasil. Algo que repercutirá en que la paga extra de Navidad, el segundo “aguinaldo”, no se repartirá este año, como ya sucedió en 2016, al no llegar al 4,5% de crecimiento de la producción exigido. 

En años anteriores hemos visto como la economía boliviana se orientaba a facilitar cierto grado de redistribución, con crecimiento de los salarios reales, y una política social que ha mejorado las condiciones de vida de las clases populares. 

1/12/17

Socialismo y Antimperialismo (Claudio Katz)

RESUMEN
http://vientosur.info/spip.php?article13166

Este artículo actualiza conceptos expuestos en Katz Claudio Neoliberalismo, Neodesarrollismo, Socialismo, Batalla de Ideas, 2016, Buenos Aires (primera, cuarta y quinta parte). Las disyuntivas de la izquierda en América Latina, Ediciones Luxemburg, Buenos Aires, 2008 (primera y segunda parte). Artículos sobre la Teoría de la Dependencia www.lahaine.org/katz. Toda la bibliografía puede ser consultada en esas fuentes.


En el siglo XX la batalla por el socialismo transitó en la periferia por la radicalización de la resistencia antiimperialista. Las rebeliones anticoloniales, el protagonismo del Tercer Mundo y los triunfos de posguerra confirmaron ese curso. Cuba aportó otra ratificación que fue ensombrecida por varias frustraciones posteriores.
En la nueva etapa de neoliberalismo, desaparición de la URSS y remodelación de la dominación global, el antiimperialismo persiste como articulador de la lucha popular. Esa centralidad se verificó en las rebeliones sudamericanas, en la fallida autonomía de los gobiernos progresistas y en el contrapunto de los gobiernos radicales con la restauración conservadora.
La confrontación con Estados Unidos y el anhelo de unidad regional singularizan al antiimperialismo latinoamericano. Los contrastes con el mundo árabe y Europa confirman esas peculiaridades.

El socialismo no ha perdido vigencia por la implosión de la URSS. Las experiencias de Cuba, Venezuela y Bolivia indican nuevas pistas de combinación de las batallas nacionales y sociales.

24/11/17

El negocio del deporte va al paraíso, ¿a costa de qué y de quién?.


Daniel Albarracín (Para una versión escrita con Miguel Urbán puede leerse aquí
07/09/2017

Escribía Rafael Sanchez Ferlosio[1] por el año 1986 un ensayo breve en el que trataba, entre otros asuntos, el significado de los desafíos y la deportivización del yo en el mundo que vivimos. Contaba, básicamente, que el sentido de los logros y retos deviene cada vez más marca de nuestro yo, para elevar nuestra imagen al Olimpo. El reto se muestra así como mito, mientras lo importante era nuestro ego. Al mismo tiempo, sugería, que, para glorificar esos logros, se apelaba a los sacrificios que traía asociados. Para ello relataba la historia del transbordador Challenger, que aquel mismo año explotaba por los aires, dejando sin vida a sus siete tripulantes.

19/11/17

¿Qué le sucede a la tasa de actividad en España?.




Daniel Albarracín 15/11/2017.

La tasa de actividad no es más que un indicador estadístico que nos pone en relación la parte de la población que está empleada o busca empleo activamente en relación a la población en edad laboral. La evolución de este indicador ha estado sujeta no sólo a vaivenes propios de las relaciones laborales o la demografía, sino también a su sistema de cálculo. 

Anteriormente el denominador se calculaba como la población de entre 16 y 65 años, pero esto se amplió a toda la población mayor de 16 años, pues no hay restricciones legales a que un anciano trabaje. También el criterio de contabilidad de las personas activas se ha modificado, en tanto que la actividad está sujeta a criterios de búsqueda de empleo que sean reconocibles y registrables, y que se han movido en el tiempo (presencia en los servicios públicos de empleo, presentación formal de ofertas de trabajo, etcétera). 

Un fenómeno habitual de periodos de alto paro ha sido el conocido como “desánimo”. Esto es, personas que dejaban de realizar una búsqueda por los cauces reconocibles o que sencillamente abandonaban temporalmente su búsqueda. Las razones pueden ser múltiples. Desde el acenso de las vías informales de empleo, la ausencia de prácticas de registro de la búsqueda de empleo, hasta el propio cálculo de la persona que opta por realizar otras tareas, como puede ser la formación o el cuidado de otras personas, en tanto que la oferta de empleo no brinda las condiciones suficientes que compensen. A este respecto, cabría añadir nuevos fenómenos, como podría ser la extensión de un tipo de empleo mal pagado, inestable o a tiempo parcial, que haga que una parte de la población valore más su actividad en tareas reproductivas sin remunerar que proseguir su trabajo en el ámbito del empleo remunerado. 

En lo que sigue nos vamos a limitar al examen de las estadísticas que ofrece el INE en la Encuesta de Población Activa, para sacar conclusiones. Nos limitaremos al periodo 2007-2017, tomando datos del II Trimestre. En balance la población con más de 16 años creció en dicho periodo, aunque tuvo un pico en 2015 y luego el indicador empezó a descender. La evolución de este indicador puede estar sujeto a un doble fenómeno. Primero el aumento de la población con más de 16 años, que seguramente va engrosando la población más anciana, dada la tendencia al envejecimiento en este periodo y que proseguirá hasta que la generación nacida en los años 70, el baby-boom, desaparezcamos. Segundo, la contratendencia del fenómeno migratorio, en base al cual parte de la población joven, pero también inmigrantes, ha decidido buscar empleo en otro país, o ha retornado a su tierra de origen.

El fenómeno del desánimo, en una sociedad patriarcal, suele repercutir más en las mujeres. Pero debemos pararnos un poco para ver su alcance. En el caso de las mujeres, la tendencia en la población de mayor de 16 años no se ha interrumpido, como en el conjunto, sin embargo la población femenina activa ha seguido la tendencia general de retirarse, ligeramente, desde 2012, de la búsqueda activa de empleo. Esto creo que puede ser explicado mayormente por el efecto envejecimiento. El fenómeno migrante parece que les ha afectado menos a las mujeres, en general, con mayor arraigo en sus comunidades. El efecto desánimo podría explicar muy ligeramente este efecto, pero puede haber influido, sobre todo desde las reformas laborales, con una posible incidencia desde la aplicada en 2012 por el PP.



Si observamos las tendencias de las tasas de actividad para el mismo periodo, lo que vemos es que la tasa de actividad creció hasta 2012. En el caso de las mujeres incluso hasta 2013. Pero a partir de ahí se ve un retroceso de la tasa de actividad general, pero también femenina, si bien de manera menos intensa en este segundo caso. La tasa de actividad femenina tuvo un comportamiento de ascenso hasta 2013 posiblemente porque la crisis genero un doble efecto: expulsaba del empleo a más varones, y a inmigrantes, y aunque también expulsaba a menos mujeres, estas se sostuvieron por más tiempo en el empleo, porque sufren de menores salarios, y porque las familias que perdieron el ingreso del varón se vieron empujadas a disponer más miembros de su familia en el mercado laboral.


El fenómeno de devaluación salarial, combinado con el incremento de peso del empleo a tiempo parcial, y la extensión de la inestabilidad laboral (que no sólo se ve en el aumento de la tasa de temporalidad, sino en la propia desprotección del empleo indefinido), ha generado un escenario nuevo. Una de las consecuencias desde la reforma laboral, para el periodo de semirecuperación ha sido el efecto sustitución de personas mayores por personas jóvenes con menos ingresos. Parece que el nuevo contexto laboral en el que se crea empleo, pero es con ingresos más bajos y más precario, podría haber generado indicios de nuevas formas de desánimo. Sin embargo, para dar comprensión a la evaluación de la tasa de actividad creemos que el factor envejecimiento podría ser mucho más explicativo en el actual contexto de la caída de actividad de la fuerza de trabajo potencial.

Posiblemente, la cuestión exija estudios complementarios, de carácter cualitativo, para comprender las nuevas prácticas sociales, y también de cruce con otras fuentes estadísticas para determinar la influencia demográfica, el peso de la emigración, la evolución del empleo informal y de las nuevas estrategias familiares.