Fuente: https://vientosur.info/anwar-shaikh-el-economista-marxista-mas-importante-y-posiblemente-el-mejor-del-siglo-xxi-nos-ha-dejado/
Resulta difícil dimensionar su legado. Su obra, estamos convencidos, es una referencia de obligada lectura y conocimiento para los que persiguen conocer el funcionamiento del capitalismo contemporáneo desde sus raíces y fundamentos.
El profesor Shaikh nació en Karachi, y debido al trabajo paterno, viajó desde niño, viviendo en numerosos países hasta recalar en Estados Unidos. En EEUU estudió con grandes economistas de todo signo, con lo que conocerá bien las aportaciones de cada escuela. Influido por los discursos de Martin Luther King y Malcom X, simpatizando con los Panteras Negras, cofundó el Sindicato de Economistas Políticas Radicales, para ser luego expulsado. Influido también por la Nueva Izquierda, se comprometió en la defensa de los derechos civiles y feministas en EEUU, y otras causas emancipatorias.
Desarrolló un análisis del capitalismo basado en la realidad empírica, demostrando la arbitrariedad e inconsistencia del pensamiento económico neoclásico. El pensamiento neoclásico parte de un supuesto irreal: la competencia perfecta. Su crítica, considerando que el modelo de concurrencia real es fundamentalmente el oligopolio y otras formas de competencia imperfecta, primero la inicia desde un análisis postkeynesiano. Ahora bien, pronto encontró más sólida y fértil la aproximación marxista. No obstante, su marxismo recupera ciertas perspectivas de Adam Smith, defensor de las teorías de las ventajas absolutas en el comercio internacional, consciente del juego desigual en ese campo, frente a la interpretación de David Ricardo, que adoptaba una perspectiva que idealizaba el libre mercado, con su teoría de las ventajas comparativas.
Su perspectiva de análisis fue muy amplia, con una perspectiva macrodinámica de largo plazo, que abrazaba los esquemas de análisis de ondas largas, dando una importancia destacada a la formación de la tasa de ganancia, como regulador de la oferta y la demanda, y condicionante también de la intervención estatal en el capitalismo.
Francisco Louçã, otro gigante y admirable economista político, conversaba conmigo sobre la muerte de Shaikh, pocas horas tras su fallecimiento, y me recordaba que Shaikh y Mandel se conocieron, con un intercambio intelectual activo. Shaikh homenajeaba a Ernest Mandel tras su muerte en 1995 con un texto que se traduciría como “Ernest Mandel: un Marxista optimista y apasionado”. Un claro contraste anímico de los dos principales economistas marxistas recientes, uno de la segunda mitad del siglo XX, otro del primer cuarto del siglo XXI. Aunque no escribieron textos juntos, podemos encontrar un libro editado en el que se incluyen capítulos de ambos: New Findings in Long-wave Research (1992), con un capítulo de Shaikh titulado “The Falling Rate of Profit as the Cause of Long-waves: Theory and Empirical Evidence” (“La caída de la tasa de beneficio como la causa de las ondas largas: Teoría y Evidencia Empírica”).

Aunque se le ha traducido poco al castellano hay algunas obras que sí están disponibles en este idioma. Valor, Acumulación y Crisis (1990), o Capitalismo: competencia, conflicto, crisis (2016), siendo esta última su obra magna, están traducidas y reúnen sus principales planteamientos.
En la izquierda cada vez se le da menos importancia a la economía política, porque la disciplina económica ha sido colonizada por la ortodoxia que buscaba justificar y gestionar el capitalismo. Sin embargo, sin un conocimiento del funcionamiento económico real no estaremos en condiciones de pensar las alternativas políticas, cuyas bases materiales pasan por impulsar nuevos conceptos y enfoques. La economía heterodoxa, sigue desarrollando nuevos análisis y propuestas, aun a pesar de su desplazamiento y censura por el poder establecido. El marxismo de Shaikh es una brillante y aguda aportación como crítica del capitalismo, cimiento clave para hacer posible su transformación y poner en pie un mundo nuevo.
Recuerdo una conferencia en la que le escuché en Bruselas hace no muchos años, en la que Shaikh arrojaba un importante pesimismo sobre el futuro, y cierto escepticismo respecto a los sujetos que tendrían que levantarse para cuestionarlo, posiblemente por el fuerte aislamiento que sufrió en su trayectoria académica en la New School for Social Research de Nueva York. A pesar de esa sombría perspectiva, nunca cejó en realizar un trabajo insuperable de cara al análisis profundo de las dinámicas y contradicciones capitalistas.
El pesimismo de la inteligencia, con toda su riqueza analítica, sin embargo, no es enemiga del optimismo de la voluntad, cuando identifica las contradicciones de lo existente, y nos avisa que hay grietas donde construir el futuro. Sus análisis nos orientan para poner semillas en las grietas.
Que la tierra sea leve a nuestro admirado y admirable Anwar Shaikh. Él se nos ha ido, pero queda una gran obra.
Daniel Albarracín, Profesor del Departamento de Economía Aplicada II, Universidad de Sevilla.
7 de octubre de 2026



