22/6/22

Mandel, precursor de la democratización ecosocialista y autogestionaria del trabajo con rostro humano.

Daniel Albarracín Sánchez, Marzo de 2022.

El texto que prosigue incluye la introducción que realizo al libro de Ernest Mandel Autogestión, Planificación y Democracia Socialista, que reúne varias conferencias del economista belga, y que reedita Sylone. 


 https://vientosur.info/mandel-precursor-de-la-democratizacion-ecosocialista-y-autogestionaria-del-trabajo-con-rostro-humano/




Decía Fredereric Jameson que en esta sociedad resulta más fácil imaginar el fin del mundo que el final del capitalismo. Diríamos nosotros, no es posible imaginar una sociedad que supere el capitalismo sin desarrollar una política que libere al trabajo del yugo de la relación salarial y que le democratice. Eso requiere poner en marcha un tipo de trabajo dotado de características democráticas, emancipadoras y de cooperación social -productivas y de cuidados-, alineadas con fórmulas de planificación democrática de la economía -al menos en sus actividades estratégicas-. Esta planificación[1], para evitar la degradación de nuestro planeta, ha de basarse en criterios de transición ecológica a largo plazo atentos a la cuestión de clase, haciendo de ésta una herramienta de transición ecosocialista y democrática. Se trata, por tanto, de poner en pie un modelo de trabajo bajo una forma social nueva, de y para una sociedad de personas productoras y cuidadoras, libres y asociadas, que se cuidan en común y que respetan la madre Tierra. Ernst Mandel, en este trabajo[2], que ahora se reedita, y que reúne las líneas de varias de sus conferencias, sienta las bases de este proyecto.

 

1.       La alienación, ¿una condena antropológica inevitable?

 

Según Hegel, en una sociedad organizada los individuos ceden parte de sus derechos individuales mediante un contrato social, viendo aquí una alienación de todo individuo respecto del Estado. Asimismo, la dialéctica entre la necesidad y el trabajo conduce, a su juicio, a la imposibilidad de satisfacer plenamente las necesidades humanas por la organización del trabajo, causando el fenómeno de la alienación en el ámbito laboral (Mandel, 78:16 y 18). Para Hegel, a su vez, la enajenación está asociada a la naturaleza del ser humano, debido a la distancia entre lo que produce en la práctica y la idea que proyectaba en su mente antes de iniciar su labor (Mandel, 78:18). De esta manera, presenta como ineludible este fenómeno, más aún cuando el ser humano se separa, inevitablemente, del fruto de su trabajo.

Marx señala que la auténtica alienación obedece a la forma social del trabajo, no al trabajo en sí mismo necesariamente. Marx considera que, en una sociedad donde los individuos parten de condiciones dispares respecto a las relaciones de propiedad, esa cesión de derechos al Estado, de la que habla Hegel, es un fenómeno de alienación que afecta principalmente a los que no la poseen, al perder derechos entregados a una institución hostil con ellos (Mandel, 78:16), pero no respecto a los propietarios entendido como clase.

Así, Marx se desprende de la concepción idealista hegeliana. Ni las necesidades humanas son ilimitadas ni el producto del trabajo colectivo está abocado a no poder colmarlas; depende de la situación histórica (Mandel, 78:19) y no de una razón antropológica intrínseca y perenne. La opresión no es fruto de la enajenación frente a una idea, sino de una forma de sociedad organizada en torno a la producción de mercancías, en un contexto histórico donde predomina la economía capitalista. De tal modo, que, contra la resignación, es concebible y posible liberarse de dichos condicionamientos.

1/6/22

Para un diálogo con Raúl Sánchez Cedillo en torno a su libro Lo absoluto de la democracia

26/04/2022. Este material sirvió de base para mi intervención en la charla celebrada en la Universidad Pablo de Olavide el pasado 26 de Abril de 2022, en el que, moderado e introducidos por Eduardo Molina, participamos Raúl Sánchez, Pilar Cruz, Rafael Rodríguez y yo mismo, a propósito del libro de Raúl Sánchez Cedillo Lo absoluto de la democracia y el balance del 15-M.

Preguntas de Eduardo Molina (EM). Respuestas de Daniel Albarracín Sánchez (DAS) 

1
  
E.M.: El título del libro (de Raúl Sánchez Cedillo) tiene por nombre: Lo absoluto de la democracia. Es sabido que dicho concepto proviene del filósofo Baruch Spinoza. Un filósofo materialista algo difícil de digerir. ¿Podrías explicarnos el significado de dicho concepto de democracia y por qué sigue teniendo actualidad?

DAS:

Spinoza es, posiblemente, uno de los filósofos racionalistas más interesantes del siglo XVII. Parte de Descartes y Hobbes, dándoles la vuelta, y es precursor de Rousseau, siendo un impulsor de las ideas favorables a un Estado liberal-demócrata. Propone un pacto racional entre los hombres, pacto sustentado en su utilidad y en el conocimiento, como guía para las acciones virtuosas y no dejarse llevar sin más por las pasiones.

Parte del derecho natural. Entiende que es legítima toda acción que mueve al hombre basado en su poder para poder satisfacer su supervivencia, siempre que se guíe por la virtud y en la razón.

Ese pacto puede consistir o bien en una monarquía con fuertes contrapesos de control y la “propiedad común del suelo”; una aristocracia controlada por el pueblo; o, mejor aún, una democracia que promueva la plena libertad de los hombres fundada en un pacto racional entre ellos.

Dicho esto, señalar algunas observaciones e interrogantes.

Primero, Spinoza, fue un ilustrado liberal. Defendía que no debía limitarse el poder del hombre cuando busca satisfacer sus necesidades, solo debe guiarse por la razón. No cuestionaba la propiedad. Podemos admitir, con aquellos ilustrados, que la propiedad originada en el trabajo propio pueda ser legítima, así como disponer de bienes para satisfacer las necesidades también lo es. Spinoza fue consecuente con estas ideas.

23/5/22

Mutaciones de la precariedad laboral: ni mucho más empleo ni menos estabilidad

Daniel Albarracín 11/05/2022. Economista y sociólogo. Consejero de la Cámara de Cuentas de Andalucía. Miembro del Consejo Asesor de la Revista Viento Sur.

https://vientosur.info/mutaciones-de-la-precariedad-laboral-ni-mucho-mas-empleo-ni-menos-estabilidad/

https://blogs.publico.es/otrasmiradas/59765/mutaciones-de-la-precariedad-laboral-ni-mucho-mas-empleo-ni-menos-estabilidad/

Se están anunciando resultados espectaculares de la reforma laboral, afirmándose que la reforma está creando empleo y está reduciendo la temporalidad. Sin embargo, ni la política de empleo puede causar por sí sola nuevo empleo -salvo que modifique la jornada laboral máxima con el consiguiente reparto del trabajo- ni la caída estadística de temporalidad conduce necesariamente a una mayor estabilidad en el empleo. Por el contrario, dejando incólume los preceptos de las anteriores reformas va a causar una mutación en las formas de precariedad laboral y no impide la generalización de la inestabilidad en las relaciones laborales establecida con Zapatero y Rajoy.

18/5/22

Los derechos pendientes de las personas con diversidad funcional en Andalucía: una conquista para todas y todos

Daniel Albarracín 18/05/2022

 

La discapacidad, frecuentemente en situaciones de diversidad funcional, esto, de presencia conjunta de capacidades y discapacidades, comporta un fenómeno limitante que condiciona las destrezas de las personas, y que condiciona para determinados asuntos su plena autonomía. En España, el 9,49% de la población, para 2020, tiene algún tipo de discapacidad, según el INE. Comporta un fenómeno no solo extendido, sino transversal, en tanto que, en media, todas las personas pasarán a lo largo de su vida unos 8 años con algún tipo de discapacidad.

Sin embargo, el reconocimiento del grado de discapacidad que se traduce en derechos está bastante por debajo de las estadísticas que dan cuenta del fenómeno. En Andalucía, solo se reconoce al 6,94% de la población que tenga el grado del 33% de discapacidad correspondiente. En edad laboral hay 380.100 personas en Andalucía con discapacidad, para 2020. El número de personas con discapacidad reconocidas ha decrecido entre 2020 y 2021, pasando de 587.744 personas en 2020 a 578.509 en 2021, según la Junta de Andalucía (SISS).

El fenómeno de la diversidad funcional tiene varios orígenes: genético, sobrevenido -fruto de enfermedades o accidentes-, y debido al envejecimiento, por una mayor esperanza de vida (salvo para 2020 en el que la esperanza de vida de la población andaluza disminuyó a causa de la pandemia, pasando de 82,2 a 81,5 años entre 2019 y 2020), siendo estos dos últimos factores los que tienen una incidencia creciente en las últimas décadas.


Los tipos de discapacidad pueden consistir en carencias sensoriales (visión, audición, etc…), físicos -frecuentemente ligados a la movilidad y otros problemas orgánicos-, y que incluyen discapacidades de carácter intelectual o, de manera diferenciada, a problemas de salud mental (con una frecuencia de que 1 de cada 4 personas sufrirá un trastorno, transitorio o permanente, a lo largo de su vida -un fenómeno extraordinariamente invisibilizado y poco reconocido, y que da pie a categorizaciones tipo cajón desastre que agrupan indebidamente a la discapacidad intelectual y a los trastornos de salud mental como “discapacidad psíquica”-).

La discapacidad no es una enfermedad ni una patología, sino un condicionante para el desarrollo de la autonomía o el pleno desarrollo de la capacidad profesional en consideración a algunas actividades. La discapacidad puede tener otras causas y manifestaciones, aparte de las físicas u orgánicas. Y la discapacidad no es una patología, sino un condicionante o limitación, que puede tener origen patológico o no. Una persona con síndrome de Down, o con enanismo, o con otro tipo de diversidad funcional, por ejemplo, no tiene por qué estar enferma, aunque pueda tener, o no, una limitación o condicionante de cara al pleno desarrollo de alguna destreza, o que pueda comprometer su salud en un futuro. Enfermedad, patología o discapacidad no son equivalentes.

Los profesionales de los centros de valoración están habitualmente presionados para determinar si procede o no el reconocimiento del grado de discapacidad que da pie a la concesión de derechos. La presión de estos profesionales es doble, pues se encuentran en la tesitura de tomar una decisión que influye en los derechos y la vida de las personas que los solicitan, y tienen que dar respuesta a las orientaciones de las instituciones, restrictivas, en las que trabajan, que suelen contar con recursos limitados en un contexto de políticas de austeridad.

El tratamiento de la discapacidad no acaba ahí. Una política universalista de derechos no puede conformarse en proveer derechos discrecionales, que también. Tiene que implicar una panoplia de políticas de integración social, laboral, y en cualquier ámbito de la vida, que redunde en la obtención de mayores grados de autonomía y participación a todas las personas. Es por esto, que parece apropiado recordar diferentes medidas convenientes para lograr una vida independiente y plenamente integrada, sin discriminaciones. Medidas, que, por otro lado, son de beneficio universal porque también ayudan con su existencia a todas las personas, o en el momento, o cuando se produzca una limitación. Las adaptaciones del medio urbano, de los edificios, de los espacios laborales y de los medios de comunicación a las diferentes discapacidades, la inclusión en escuelas, el empleo con apoyo y las cuotas de reserva en las organizaciones laborales, o el acceso a servicios, fórmulas de asistencia según la necesidad o instrumentos específicos que reduzcan la dependencia, son medidas propias de un Estado del bienestar que deben plasmarse en las políticas públicas y las regulaciones.


14/5/22

Una opinión personal sobre política de bilingüismo en España.

Daniel Albarracín

Varias reflexiones personales, sin ser especialista, a la luz de reflexiones expertas consultadas sobre la materia, me gustaría compartir.

La sociedad española debate qué política de bilingüismo seguir en su inserción en un mundo donde las habilidades y competencias idiomáticas comportan un instrumento necesario de carácter profesional y una oportunidad de apertura para sostener una relación fructífera e integrada en un mundo globalizado e intercultural.


En España se están aplicando planes de bilingüismo en el ámbito educativo. El punto de partida es el bajo conocimiento de la sociedad y del profesorado de segundas o terceras lenguas. En los años 80 se inició un cambio haciendo que el inglés constituya la referencia internacional para España, dejando al francés en un lugar desplazado.

Han sido diferentes los intentos en España de ampliar el dominio del inglés. Estamos en un país donde se cuenta con una de las lenguas de mayor implantación en el mundo, siendo la segunda o tercera lengua a escala mundial. Además, el desarrollo, desde etapas anteriores a la Transición, de la industria de doblaje, había alejado a la población de los idiomas extranjeros.

Los intentos de mejorar nuestros niveles de inglés han sido varios.

Cabe mencionar sistemas educativos de otros países, la experiencia de las Escuelas Europeas -de las instituciones de la UE (radicadas en Bruselas, Francfort, Munich, La Haya, Varese, Luxemburgo, Dublín, Alicante, etc…) que cuentan con secciones nacionales y un programa reforzado de segunda y tercera lengua para un total de 20.000 alumnos, o el programa basado en los convenios entre Ministerio de Educación y el British Council, como experiencias de referencia fundamental y de enorme utilidad que incluyen algunas buenas prácticas. Este último fue una experiencia positiva que ha tenido su desarrollo principal el mundo rural, aunque no exclusivamente, como experiencia piloto, que comienza desde la educación infantil, y que articula el currículo educativo británico con el español, y que contaba con asesores lingüísticos cualificados. Si bien, su extensión ha sido muy reducida y, como apuntamos, la figura del asesor lingüístico ha visto degradadas sus condiciones laborales, posiblemente por la retirada de recursos.

Varias CCAA han extendido un modelo diferente. Un modelo de extensión de centros bilingües, con la introducción de la impartición en inglés en edades no tempranas -cuando el cerebro ya se va cerrando al fácil aprendizaje de estructuras lingüísticas no maternas-, acompañados de auxiliares de conversación sin cualificación pedagógica y que tienen un estatuto comparable al de un becario -cobrando 700 euros al mes-. Todo ello en un contexto donde el profesorado español tiene un dominio del inglés insuficiente, especialmente en el acento, a veces a pronunciación, en referencia al idioma original británico. Abusamos de estructuras latinas ajenas a la expresión inglesa cotidiana-. En la impartición en un segundo idioma, se persiste en centrarse en la gramática y situaciones comunicacionales abstractas, cuando es la conversación la forma natural de introducirse a un idioma. El resultado no es otro que un avance deficiente en el dominio de segundos y terceros idiomas. Otro resultado más grave aún, se compromete la calidad de aprendizaje de asignaturas troncales, causando retraso en su adquisición, o generando paradojas en varias materias, en las que el alumnado conoce un vocabulario en inglés, que luego apenas usará, y que ignora en castellano. Un tercer resultado es la extensión de academias privadas, en detrimento del aprendizaje en el espacio escolar y las escuelas oficiales de idiomas.

En mi opinión algunos criterios a seguir podrían ser los siguientes:

  • ·       La introducción de un segundo idioma extranjero convendría iniciarse en la etapa de educación infantil y primaria, incluyéndola de manera temprana para la adquisición natural de estructuras y prácticas lingüísticas, primando en ese momento las experiencias de escucha, comprensión, de pronunciación y conversacionales, así como primeras lecturas en primaria, dejando para etapas superiores, como secundaria y bachillerato, el dominio de la gramática, la escritura o el habla formal, tal y como se hace en el ámbito educativo británico.
  • ·       La necesidad de potenciar el aprendizaje del idioma inglés para un porcentaje muy superior del profesorado de infantil y primaria, con niveles mínimos de C1 (avanzado), fase decisiva de asimilación.
  • ·       No desarrollar el currículo de materias troncales en segundos idiomas de manera exclusiva, menos aún con profesorado con niveles de inglés más bajos del C1, para prevenir el retraso, las malas calificaciones o la deformación de la adquisición del currículo educativo más importante, o incluso la deformación en el uso del propio idioma inglés -y el abuso del “spanglish”-. Es mejor impartir en español cuando no se alcanza el nivel del idioma suficiente.
  • ·       Contar con asesores lingüísticos, y no auxiliares de conversación, con cualificación pedagógica -lectoescritura, métodos de enseñanza, currículum británico-, y con empleos reconocidos, que permitan dar estabilidad profesional y prevenir el fenómeno de renuncias tan frecuente.
  • ·       Desarrollar experiencias de intercambio internacional en muchísima mayor medida, entre el alumnado, así como de inmersión lingüística para el profesorado.
  • ·       Hacer llegar a todos los barrios y centros escolares públicos estas oportunidades, para no concentrar esta oferta educativa en una selección de territorios o grupos sociales que acceden a esta educación gracias a la oferta de mercado, lo que supone una barrera de entrada en función del poder adquisitivo. 

 

19/4/22

Alternativas a la escalada de precios

La Comisión Confederal de Economía Política de Anticapitalistas ha elaborado un informe en relación a la inflación denominado "Alternativas a la escalada de precios, la devaluación salarial y las medidas del Gobierno Español". Para ver su contenido completo puede consultarse aquí

https://www.anticapitalistas.org/informes/propuestas-de-anticapitalistas-para-combatir-la-inflacion/

Destacamos aquí el último apartado de propuestas:


PROPUESTAS ANTICAPITALISTAS CONTRA LA INFLACIÓN

De manera alternativa, para el mundo del trabajo y las clases populares, hay que abordar una política económica muy distinta.

En primer lugar, el problema de ascenso de los costes energéticos pone al orden del día un cambio en el modelo productivo y energético

Se requiere una planificación democrática que ordene una transición hacia un modelo con los siguientes rasgos:

1. - Un cambio en el uso de fuentes de energía, basado principalmente en renovables que deberán ver incrementadas de inmediato las subvenciones para posibilitar su total implantación tanto en plantas como en la de generación distribuida, y el desarrollo de infraestructuras para su aprovechamiento, aplicando regulaciones e impuestos crecientes a las fósiles, en línea de hacerlas solo utilizables para usos muy selectivos, temporales e insustituibles. Todo ello deberá acompañarse de planes de ahorro y eficiencia energética de ámbito local, autonómico y estatal, tanto en la producción como en el consumo, en las empresas privadas y en las públicas y en la propia administración.

2.       Por ello estamos en contra de bajar los impuestos a los hidrocarburos y, sin embargo, sí estamos a favor de obtener los fondos necesarios de la subida de impuestos a los grandes patrimonios y perceptores de rentas altas que permitan financiar la transición energética.

-    Acabar con el sistema marginalista y oligopólico del precio de la electricidad, alineando los precios con los costes de extracción y distribución de cada energía, regulando los precios del oligopolio. Hacer público y transparente el sistema energético y la formación de costes y precios como medidas inmediatas de urgencia, si bien el objetivo estratégico es desprivatizar y socializar bajo múltiples formas de propiedad pública y social la generación de energía.

4. - Un modelo productivo sobrio y autocontenido, y de distribución socialmente generoso, que cubra las necesidades esenciales y no rebase la biocapacidad del planeta. Ello implica también un modelo de reindustrialización y de agricultura capaz de satisfacer las necesidades de la sociedad de forma suficiente y ambientalmente sostenible, lo que supone un replanteamiento en profundidad de qué, cómo y para quién producir.

5.  -  Un modelo de movilidad de las personas urbano e interurbano basado en modalidades no contaminantes (peatonal, bicicleta, etc.) y colectivas menos contaminantes frente a los vehículos privados. Criterio también aplicable al transporte de mercancías. Lo que en conjunto implica el impulso del tranvía y buses en las poblaciones y del ferrocarril electrificado de cercanías, media y larga distancia y del transporte marítimo especialmente de cabotaje,  frente a la carretera y los vehículos a motor.

6-  Un esquema de desarrollo basado en vectores endógenos y menos extravertido. Esto es, una economía al servicio de las necesidades principalmente cubierto con las potencialidades productivas propias de cada territorio.

7.  -  Una tendencia a un modelo de intercambio cooperativo y complementario, si bien dando prioridad a la economía de proximidad, con un modelo abierto a territorios próximos, y reduciendo el comercio a larga distancia no esencial.

En segundo lugar, la clase trabajadora necesita un cambio de 180 grados en las políticas salariales y laborales

En concreto, abogamos por:

1.       Una política salarial que garantice, como mínimo, el poder adquisitivo, especialmente de todos los salarios por debajo de una cantidad que podríamos estimar en 2.000 euros mensuales. Acompañada de la aplicación de la escala móvil de salarios para combatir la pérdida incesante de poder adquisitivo de los ingresos por el trabajo, lo que supone que los salarios se actualicen automáticamente mensualmente con respecto a la inflación registrada.

2.       Apostar por transporte público colectivo gratuito, para garantizar que las necesidades de movilidad no mermen el sueldo de los trabajadores y también para facilitar el descenso del consumo energético. Como medida inmediata las compañías energéticas deberán proporcionar combustible gratuitamente a las compañías públicas de transporte y a precios baratos a las concesionarias de servicios locales, regionales o interregionales.

3.       Una política de estabilidad en el empleo, que permita dar seguridades y poder proyectar una vida coherente y libre, castigando la celebración de contratos temporales (mayores cotizaciones e indemnizaciones que el empleo indefinido), causalizando el despido y aplicando indemnizaciones disuasorias.

4.       La aplicación de medidas de reducción del tiempo de trabajo y el reparto de todos los trabajos, dentro de una política encaminada al pleno empleo. Por ello abogamos por la jornada laboral semanal de 30 horas.

5.       Una política social desarrollada en materia de pensiones e ingresos universales garantizados.

En tercer lugar, al servicio de los anteriores objetivos es preciso impulsar sin demora política económica e internacional diametralmente opuesta a la existente

- Una política que impulse la iniciativa e inversión pública y la cooperación con la economía social y solidaria, donde los servicios de interés general lleguen de manera universal, de manera gratuita o a precios muy asequibles como es el caso de la vivienda.

- En concreto, es estratégica la inversión y subvenciones públicas, acorde con lo anteriormente afirmado, en industrias como la ferroviaria y la naval.

- Una reforma fiscal soportada sobre las rentas de los beneficios y la gran propiedad.

- Una suspensión selectiva de las deudas que se consideren ilegítimas.

- Confrontar con cualquier salida militarista a la crisis. Ello implica a) que los Presupuestos Generales del Estado en lugar de incrementar el gasto militar –como se ha hecho- reduzcan el mismo; y b) poner coto y fin a la producción y comercialización internacional de armas, particularmente a las zonas en conflicto bélico y a los regímenes antidemocráticos. Acompañado, a su vez, de la salida de la OTAN y del cierre de las bases militares de potencias extranjeras en territorio del Estado español revocando los tratados que las amparan.

 


5/4/22

¿Qué ha pasado con la Reforma laboral 2022?

 


En este video puede seguirse la charla dada entre Beatriu Cardona i Prats y Daniel Albarracín sobre lo que significa la reforma laboral, realizada el pasado mes de Marzo de 2022. La intervención en castellano puede seguirse desde el minuto 2:30 al minuto 31:40.

Para seguirla, PINCHAR AQUÍ.



20/3/22

Reforma laboral a lo “Zapajoy”: ni pequeño avance, ni en dirección contraria

Daniel Albarracín. Enero de 2022.

https://cdn.vientosur.info/VScompletos/vs_0180.pdf

https://vientosur.info/reforma-laboral-a-lo-zapajoy-ni-pequeno-avance-ni-en-direccion-contraria/

Págs. 107-115

La formación del gobierno de coalición entre PSOE y Unidas Podemos generó expectativas tanto por su carácter inédito como porque su programa de coalición planteaba propuestas que incluían alguna recuperación de derechos. De todas ellas, la que despertó más interés, desde un enfoque progresista material, fue la nueva regulación de los aspectos más lesivos de la reforma laboral de 2012 del PP. Con todo, suponía una fuerte moderación respecto a las aspiraciones de derogación de aquella norma, porque las expectativas de los movimientos y las demandas de los sindicatos iban más lejos[i].

En aquel programa se acordaba la elaboración de un nuevo Estatuto de los Trabajadores, primar el convenio sectorial sobre el de empresa, limitar la subcontratación, acotar la modificación unilateral de las condiciones de trabajo por parte de la empresa, la revisión de las causas de despido, y la reordenación de las modalidades de contrato para limitar la temporalidad. En los primeros meses de gobierno se derogó el despido por absentismo por baja por enfermedad y sólo en 2022 ha visto la luz una reforma laboral pactada con patronal y sindicatos, que contrasta mucho con lo prometido y con lo acordado en el programa de coalición.

Como herramienta política, la regulación laboral se centra en la definición de la calidad de las relaciones de empleo; fundamentalmente, los derechos y costes asociados, la arquitectura de la negociación colectiva y la regulación del tiempo de trabajo. Ahora bien, política de empleo y economía política aplicada deben estudiarse conjuntamente, dado que la creación de empleo depende de la inversión, la rentabilidad, y las medidas de política económica. Solo las medidas referidas a la regulación del tiempo de trabajo, que corresponden al marco de la política laboral, afectan al empleo. Algo que, por cierto, ni se contempla por este gobierno.

El gobierno de coalición se ha limitado a cambios menores en la política fiscal y ha confiado su política expansiva[ii] a los fondos Next Generation (Albarracín y Moreno; 2021)[iii].  Los fondos, al margen de sus dudosos contenidos y de sus beneficiarios particulares, van a tener serias consecuencias macroeconómicas, laborales y sociales. A medio plazo, cuando se retome el Pacto de Estabilidad y Crecimiento suspendido por la depresión pandémica, debido a la necesaria devolución de la deuda acumulada, que tras 2023 supondrá fuertes recortes. Y en lo inmediato, por la aplicación de los compromisos con la Comisión Europea, para poder recibir los diferentes tramos de los Fondos Next Generation, entre los que se encuentran la implementación de lo que va a ser una lesiva reforma del sistema de pensiones y la exigencia de adecuar el marco laboral. Su objetivo: compatibilizar la moderación de la tasa de temporalidad y la garantía de flexibilidad de la gestión laboral a bajo coste para el empresariado. Es en este contexto que hay que analizar la reforma laboral consensuada entre gobierno, patronal y sindicatos.

 

1.       Criterios para evaluar la reforma

La ministra de trabajo, Yolanda Diaz, y UP, socio menor en el gobierno, han consentido y admitido las condiciones que han maniatado su labor: han hecho propios los compromisos aceptables por la Comisión Europea, han respetado los intereses de la patronal y han visto interferida su labor por la acción de la vicepresidenta económica y el presidente del gobierno, en un contexto de competencias limitadas de por sí para esta cartera.

1/12/21

La reforma fiscal regresiva del Gobierno de la Junta de Andalucía

 Daniel Albarracín

22/09/2021

EL ESPÍRITU DE LA REFORMA TRIBUTARIA: RECONDUCCIÓN ULTRA DEL MODELO TRIBUTARIO NEOLIBERAL


El espíritu de la reforma tributaria de la Junta, si tuviéramos que sintetizarlo en tres ideas, puede caracterizarse por ser:

a)    Un Frankenstein nefasto de ideas neoliberales, inspiradas en la archiconocida y fallida Curva de Laffer, contradicha reiteradamente por la evidencia empírica, una serie de medidas que privilegia al capital rentista y los fondos buitre, y una visión tradicionalista, elitista y ultraconservadora que contribuye a un modelo de desarrollo capitalista basada en el rentismo inmobiliario y el patrimonialismo familiar.

Esta reforma tributaria sigue la lógica neoliberal de pensar, equivocadamente, que por contar con más masa de beneficio (al gravarlo menos) el capital invertirá más. Cosa que es condición necesaria pero no suficiente, pues depende de la tasa de rentabilidad esperada y de la marcha general de los negocios. Esta línea de reforma, sin embargo, no es ni siquiera consecuente con los preceptos liberales de los que ustedes se vanaglorian, sino que es, más bien, muy conservadora y reaccionaria. Ni siquiera, para empezar, atiende el principio de meritocracia que reclama el neoliberalismo, en tanto que refuerza la visión tradicionalista del patrimonio familiar y protege la herencia, frente a la cultura del esfuerzo. Aquí se nota la influencia de las fuerzas de la derecha extrema, que con sus ideas marcan la agenda y contaminan a este ejecutivo.

 

QUERER ATRAER CAPITALES REDUCIENDO CARGAS FISCALES SIN GENERAR LAS CONDICIONES PARA EL DESARROLLO: UN FRACASO INEVITABLE.

 

La reforma tributaria que presentan el PP, Cs y Vox:

n  Apuesta por profundizar una política de atracción de capital para las empresas para que traigan sus sedes fiscales y contribuyan ante la hacienda andaluza. Quieren copiar el modelo de autonomías como el de Madrid. Con la propuesta, Moreno y Ayuso, no sólo van a coincidir en el mismo modelo injusto e ineficaz, sino que van a rivalizar entre sí para ver quien se arrebata más sedes fiscales entre sí. Nos tememos que, bajo está lógica, dejada a su inercia, sólo los grandes centros de desarrollo económico, sean por ejemplo Cataluña o Madrid, o aquellos que tienen un modelo tributario incluso más laxo aún, como Navarra o País Vasco, atraerán más capital que el resto, atraerán más contribuyentes o ganarán que más empresas sitúan más sedes fiscales en ellos.

n  Avisamos, el tiro va a salir por la culata. Si hubieran querido ser consecuentes con la atracción de capital, apostarían por el desarrollo propio de la economía andaluza por sí misma, mediante políticas públicas sólidas. Porque de otra manera el capital sigue sin más las expectativas de negocios.

4/11/21

APUNTES SOBRE LOS PRESUPUESTOS GENERALES DEL ESTADO 2022

Daniel Albarracín. 04/11/0221.

 

El PSOE y UP, con el apoyo de fuerzas nacionalistas o regionales, aprobarán unos nuevos presupuestos generales del Estado, para 2022, sobre los que se ha vertido una propaganda grandilocuente, por su carácter expansivo e “histórico”.

En primer lugar, tras el efecto rebote propio del restablecimiento parcial de la actividad económica tras la pandemia, la evolución del crecimiento ha retomado un ritmo suave. Lo primero que cabe señalar es que las incertidumbres macroeconómicas son muy importantes, tanto por razones del ciclo, de la interrupción de las cadenas de suministros, los problemas energéticos y el ascenso de los precios. A este respecto, la proyección macroeconómica del gobierno, que piensa que tendremos un crecimiento del 6,5% en 2021 y un 7% en 2022 es extraordinariamente optimista.

En el tercer trimestre de 2021 el crecimiento interanual se encuentra en el 2,7% del PIB, y el PIB se encuentra aún un 4,3% por debajo del PIB de finales de 2019. El comportamiento del crecimiento, por tanto, vuelve a una evolución pareja a la previa a la pandemia, aún tardará año y medio reestablecerse la producción previa a la depresión de 2020, y, sin embargo, los elementos problemáticos se han intensificado: inflación, retirada gradual de estímulos de los bancos centrales, crecimiento histórico de la deuda, serios problemas de suministro de gas natural, interrupción cadena de aprovisionamiento de materias primas industriales clave, etcétera.

Sin embargo, el presupuesto es expansivo.

Desde el lado de los ingresos, se apoya en una previsión de aumento del 8,1% en la recaudación tributaria y un aumento del 26,9% de los ingresos no tributarios, con un efecto neto de aumento del 20,6% de ingresos no financieros. Es posible que este año 2021 se reestablezcan parcialmente los ingresos al reactivarse la demanda –a pesar de los problemas de reinicio en la oferta-, pero no parece del todo claro que el aumento de la recaudación en 2022 sea tan fuerte en 2022. El crecimiento de la recaudación dependerá sobre todo del crecimiento, en tanto que las reformas tributarias son poco significativas.

Desde el lado de los gastos, el presupuesto es expansivo, fruto de que aún se sostiene un techo de gasto más elevado, debido a la suspensión temporal del Pacto de Estabilidad y Crecimiento, que en 2023 se retomará, y la recepción de Fondos Europeos. Entre estos destaca el Fondo Next Generation EU, con una cuantía prevista de 27.633 millones de euros, lo que comporta en torno al 2,4% del PIB en el mejor de los casos. Hay que ver cuál será el PIB final de 2022, y el grado de ejecución de dichos fondos.

2022 puede ser un año expansivo en términos de gasto, con un crecimiento de las operaciones no financieras del 2,3%, que no es tanto para una situación tan grave. Sin embargo, será una expansión para un año, excepcional, porque en 2023 el Pacto de Estabilidad y Crecimiento se retomará. Teniendo que se ha incrementado la deuda pública 20 puntos porcentuales, contaremos con recortes a continuación, previsiblemente. De hecho, y a pesar de las cuentas muy optimistas que se presentan, ya apuntan rasgos de estabilización presupuestaria para años próximos, redundando en una política expansiva suave, que prevé una reducción del déficit público, proyectando para 2020 un déficit del 5%, que, con la estimación tan optimista de crecimiento permitiría, según sus cuentas, reducir la ratio deuda/PIB al 115,1% en 2022, cosa que dudamos.

Lo más notable es la recepción de los fondos europeos, que explican la capacidad de dar cobertura al gasto expansivo casi por sí solos. Así, no hay una política fiscal, sino un resultado recaudatorio expansivo fruto de la inercia del régimen tributario existente, que, como posiblemente no se acompañará de un crecimiento como el esperado, propiciará nuevos déficits, sin potenciar la inversión y el gasto que serían necesarios, especialmente en los capítulos de cambio de modelo energético y productivo, en términos de sustitución de fuentes de energía hacia renovales, y en materia de sanidad, educación y protección social.

Pero además, como ya venimos señalando, las inversiones y gastos se destinarán a actividades con luces y, sobre todo, sombras.

Las luces son menores, aunque el gasto sanitario, en pensiones y educativo crece por encima del avance del presupuesto, especialmente sanidad y educación, un 8% por encima de lo que crecerá el presupuesto o, algo menos, que la economía. Sin embargo, el punto de partida era muy bajo y podría haberse hecho más esfuerzo al respecto. En relación a otras partidas hay algunas partidas que están bien que se contemplen pero en términos cuantitativos la mayor parte de los fondos europeos (en torno al 40%) serán para inversiones en materia de digitalización –positivas desde el punto de vista funcional pero de alto coste energético- y en materia de una supuesta transición verde, que parece aceptar el gas (vía uso del hidrógeno como vector) o el coche eléctrico como solución al cambio climático, cuando los expertos señalan que no son sostenibles y requieren materiales ya de por sí escasos. La mayor parte del impulso presupuestario se lo reservarán medidas favorables a la competitividad.

Además, buena parte de proyectos van a ser desarrollados bajo el formato de cooperación pública privada, fórmulas de iniciativas mixtas como los PERTEs, y otras actuaciones semejantes, que profundizan una política pública al servicio de lo privado.

 

Conclusiones

El presupuesto del gobierno de coalición es moderadamente expansivo, en base a una proyección muy optimista de la economía, que renuncia a una reforma fiscal y que se basa en la financiación de los fondos europeos. La actuación del sector público realizará una política que, a escala estatal fortalece la educación, sanidad y pensiones, pero debemos recordar que la mayor parte de las competencias son autonómicas, y que las pensiones van a verse de nuevo recortadas a medio plazo, sin que sepamos a día de hoy el perfil final de las modificaciones de la regulación laboral y contando con una evolución del SMI que retrocede en términos reales.

A la vuelta de la esquina nos vamos a encontrar con una seria crisis de suministro internacional de materias primas esenciales (especialmente el gas) y las medidas de diversificación energética, basándose en renovables son muy escasas para lo que es necesario, y no hay previsto un plan de selección de usos energéticos para los casos de escasez, avería o problemas de aprovisionamiento en caso de fallo de los sistemas energéticos.

El gasto expansivo se dedica a políticas de reactivación del mercado a partir de financiación pública y no contribuyen a un modelo de cambio de sistema productivo y energético, salvo de manera menor y muy alineado con las políticas propias de una adaptación dosificada de un capitalismo que dice querer ser verde, pero que no lo es ni lo puede ser.

26/10/21

La reforma laboral fantasma y la crisis de gobierno

 Daniel Albarracín, 26/10/2021

Entre las cuestiones positivas del programa de gobierno está la derogación de algunos puntos clave de las reformas laborales recientes. Habría que ser más ambiciosos porque volver a un marco laboral como el que ya ajustó Zapatero dista mucho de unas condiciones laborales dignas, estables y, ni que decir tiene, democráticas. Los puntos que Yolanda Díaz quiere retirar de la reforma de Rajoy son los más importantes, porque desde el 2012 se ha pulverizado la cobertura de la negociación colectiva, dejando casi a la mitad de la clase trabajadora sin derechos vía esta fuente.

En esta lucha vamos a coincidir. Y sería el primero en aplaudir que esos puntos se retirasen -sin dejar de decir que sería aún insuficiente, pero reconociendo que algunas piedras en el camino se habrían quitado-.

Ahora bien, el problema es que las conquistas no se van a arreglar en un gobierno estando en minoría, con un socio mayoritario que es un tapón para cualquier reforma a favor de los trabajadores, y sin activar fuertes luchas sociales y obreras, que pasan por paralizar la producción para tener capacidad de negociación o victoria.

Mientras tanto el balance del gobierno es pobre.

Hay aspectos en materia de libertades civiles que están en su haber. Y que se saludan. También la vacunación por lo público, aunque con patentes privadas...

Hay aspectos compasivos, como el IMV, muy insuficientes, que apenas han cubierto poco más del 30% de lo necesario.

Las soluciones como los ERTEs, han supuesto evitar destrucción de empleo pero también un coste público enorme para cubrir los costes laborales de las empresas. Hemos socializado sus costes, una vez más.

No hay una reforma fiscal progresiva digna de tal nombre que cubra la brecha de la deuda, tampoco para redistribuir.

Los fondos europeos, de una cuantía pequeña para la reactivación, y una ejecución muy parcial y tardía, mancomunan deuda, pero lo hacen de manera condicionada a la devolución de la misma, y desviarán los fondos para financiar inversiones privadas en actividades de dudosa utilidad y cuestionable sostenibilidad ecológica. La digitalización a gran escala exigirá materiales a gran escala que no habrá; el coche eléctrico o el hidrógeno, son insostenibles, porque recurren a un mix energético basado en fósiles o requieren de un litio con límites de disponibilidad, por ejemplo.

Las inversiones privadas irán al ritmo de las expectativas de negocio, es decir, muy dosificada y selectivamente. La transición ecológica no va a poder hacerse con criterios de negocio, tengámoslo en cuenta.

Si los presupuestos son expansivos son por las cuentas que se hacen con los fondos Next Generation. Pero pronto retornará el Pacto de Estabilidad y Crecimiento y habrá que devolver las deudas.

La economía capitalista no revitaliza sin aumento de la tasa de rentabilidad, y eso no sucede si no aumenta la tasa de explotación. Ese es el plan de las clases dominantes, no lo olvidemos. Si no es por las buenas, por las malas, que para eso está el PP y Vox.

Hay grandilocuencia en cualquier modificación, pero una absoluta falta de contexto y puesta en relación con la envergadura de los problemas reales, y el papel que desempeñan los cambios.

Unidas Podemos se sostiene en el gobierno para mantener su propia burocracia, porque, aunque su deseo sea el cambio, el camino escogido les atrapa en la impotencia. Por debajo, su miedo a abandonar el gobierno es más fuerte que su deseo de transformación. Da la sensación que les vale con aparentar que hacen algo.

El PSOE no tiene siquiera a un Corbyn al frente, sino a un Sánchez que abraza al viejo felipismo.

Y, con esto, vamos a tener una reforma de las pensiones lesiva para los y las trabajadoras en términos netos, tenemos un SMI que retrocede en términos reales -evoluciona por debajo de la inflación-, y, además, se nos dice que no se puede hacer otra cosa. ¿De verdad?

No nos engañemos. La reforma laboral, si la hay, será cosmética, como tantas cosas que ha traído este gobierno. O será, una vez más, otra promesa incumplida.

Los derechos no nos los van a regalar, y el PSOE, garante del régimen, menos. Salvo que haya una fuerte lucha obrera y social dirigida por los y las trabajadoras. Pero para eso hay que ponerse en clave de querer organizarla. Y levantar un proyecto de cambio digno de tal nombre.

 

1/9/21

Teoría Monetaria Marxista y Monedas Paralelas. Una perspectiva desde la crítica de la economía política tras la experiencia griega

 

El pasado 27 de Agosto, introdujimos el debate sobre teoría monetaria previsto para el taller que había programado la XI Universidad de Verano de Anticapitalistas. Aquí se puede seguir el programa de la Universidad que incluye el taller . En lo que sigue está la intervención escrita, más desarrollada de lo que se compartió en el taller "Dinero y modo de producción capitalista: contrastando la teoría monetaria moderna (MMT) y la teoría del dinero de Marx", que también puede seguirse en audio, incluyendo mi intervención.

Daniel Albarracín. 23/08/2021

Tras la magnífica exposición que hemos escuchado, que refleja con sistematicidad las bases de la interpretación marxista de la cuestión monetaria y que pone los puntos sobre las íes sobre los problemas de la Teoría Monetaria Moderna, parece que nos toca contribuir, a partir de este marco de referencia, con algunas reflexiones y consideraciones teóricas, teniendo en cuenta las nuevas expresiones del dinero que hoy están funcionando. Para ello, seguiremos esa consigna, que a nosotros nos parece tan valiosa, que consiste en reflexionar sobre la experiencia y teorizar para la práctica.

En este sentido, el propósito de esta intervención persigue sacar conclusiones, fruto de la experiencia, sobre los problemas y desafíos que las sociedades periféricas y sin soberanía monetaria tienen ante sí. En particular, los retos para países como los nuestros, partiendo de lo vivido en Grecia en 2015 como referencia, que volverán a plantearse si algún día vuelve a ponerse sobre el tapete el intento de abrir veredas para una política económica emancipatoria.


Como decimos, la experiencia griega, con el gobierno de Tsipras, supone una fuente de experiencias y lecciones, sobre las que se han sacado pocas conclusiones. El trauma ha causado un síndrome depresivo que, desde entonces, ha estrechado el imaginario de cambio tras la embestida de la Troika, y la rendición y fracaso del gobierno de Tsipras, con la infame comprensión de las fuerzas políticas españolas de la pasividad y resignación del ejecutivo griego.

En este contexto, el objeto de esta aportación es doble: actualizar la teoría marxista para las novedades del presente, y ensayar alguna línea de solución que pudiera abordarse si se reprodujese más adelante un contexto semejante en otro país periférico dependiente de una moneda sobre la que no tiene soberanía.

8/7/21

Los Fondos Europeos y sus implicaciones

 8 July by Daniel Albarracín , Julián Moreno

http://www.cadtm.org/Los-Fondos-Europeos-y-sus-implicaciones?var_mode=calcul


¿Qué es la Unión Europea?

  • La UE es una entidad supranacional de carácter intergubernamental, en la que hasta 27 Estados Miembros acuerdan un conjunto limitado de políticas comunes a escala europea, con la mayoría de competencias residiendo en cada país, y un marco de legitimación y delimitaciones a la política económica y social de sus asociados. Sus actuaciones contribuyen a consolidar un mercado europeo, una Europa basada en la libertad de movimientos de capitales y mercancías, así como de las personas con ciudadanía de la UE, con principios favorables al capital europeo y que subordina las necesidades del mundo del trabajo y de los pueblos europeos.
  • La UE ha consolidado una arquitectura institucional que establece una toma de decisiones compleja con efectos jerarquizados, donde el Eurogrupo orienta –liderado por los gobiernos de las grandes potencias centrales-, la Comisión Europea propone, el Parlamento opina, y el Consejo decide. Eso supone que las grandes potencias centrales de Europa lideran las iniciativas y decisiones, y se establecen clubes de países en torno a ellos, exigiendo mayorías cualificadas o la unanimidad para cambiar parámetros fundamentales. Eso implica un alto dinamismo institucional sobre asuntos periféricos y propagandísticos, y que los principios de los Tratados Europeos (TFUE) piloten una inercia favorable a objetivos de gestión neoliberal, que tiene un efecto orientador y legitimador para los gobiernos europeos, y un carácter disciplinario sobre los países de la periferia europea.
  • La UE se apoya en una arquitectura económica basada en cuatro pilares. La política monetaria y financiera del Banco Central Europeo –ultraexpansiva, si bien favorable al sector financiero privado-; la orientación hacia el ajuste estructural del Pacto de Estabilidad y Crecimiento y del Semestre Europeo; un presupuesto europeo que apenas comporta un 1% de la RNB europea, basado principalmente en contribuciones nacionales; y la moneda única, el Euro, que, en ausencia de mecanismos de convergencia real y solidaridad interna, acentúa el poder de los países exportadores internos y la relación polarizada centro-periferias (Este y Mediterránea).
  • Desde 2020 hasta 2023 se ha suspendido el Pacto de Estabilidad y Crecimiento, admitiéndose crecimientos de deuda pública y déficits presupuestarios temporalmente. Pero la supervisión y pautas del Semestre Europeo serán obligatorios durante este periodo. Tras 2023 probablemente se retomará este criterio, que será más duro si cabe debido al incremento notable de la deuda pública de los Estados y la exigencia de su devolución, conllevando fuertes recortes.

  • ¿Qué son los Fondos Europeos?

2/7/21

Hacia una transición energética justa: la cuestión del empleo

 Acaba de presentarse el estudio que varias organizaciones sociales, políticas, sindicales y ecologistas han realizado sobre El Empleo en la Transición Ecosocial

Incluyo en este post, la introducción, a la que contribuí, entre otras tareas.

Hacia una transición energética justa: la cuestión del empleo

Dos fenómenos van a cambiar drásticamente el presente y el futuro del planeta, las especies vivas y la civilización humana tal y como la entendemos. La crisis energética y el caos climático representan los principales problemas para la sociedad y la propia vida. Un objetivo previo a todos los demás, en términos societales y políticos, es abordar un cambio de modo de vida, de producción, trabajo y consumo, que haga compatible la dignidad de la vida humana, la sostenibilidad de los ecosistemas y la biodiversidad, mediante un cambio en el formato de relación del metabolismo naturaleza-sociedad.

Al mismo tiempo, la sociedad capitalista se basa en la relación salarial, mediante la cual las mayorías trabajadoras son explotadas por una minoría privilegiada. El empleo, tanto en su naturaleza social como en su capacidad vehicular de conjugar utilidad social como garantizar los derechos laborales y sociales, ocupa un centro de transformación protagonista en el cambio de modelo productivo y social. Sin duda, no el único, ni tampoco considerado como ha venido siendo definido en la sociedad salarial, lo que entraña también una redefinición social del empleo que deje de consistir en el chantaje biográfico y social de tener que alquilar tiempo, cualificación y energía, esto es, fuerza de trabajo, por un salario, para hacer posible el excedente capitalista.


También se acostumbra, por parte del movimiento sindical, a veces, a oponer la cuestión del mantenimiento del empleo a las condiciones que exige el reto ecológico. El primer considerando a afirmar consiste en indicar que el modelo productivo compatible con el planeta requerirá un porcentaje de mayor fuerza humana, e incluso también animal, en comparación con la inversión industrial en sí. Por numerosas razones, pero una de ellas es que la fuerza viva es un buen vehículo de la conversión de materia a energía, si comparamos con el despilfarro en términos de energía neta con que contribuyen la mayoría de sistemas maquínicos. También es necesario señalar que un mundo lleno, con recursos físicos decrecientes, requerirá de ritmos más lentos, y un uso optimizado de las materias primas disponibles. Los principios de máxima rentabilidad y máxima productividad, han de ser sustituidos por el de adecuada capacidad productiva de satisfacer necesidades con mínima extracción de materias primas y generación de residuos, y aplicación de la economía circular hasta donde eso sea posible. Esto implica producir menos, pero mejor, más adecuadamente a las necesidades y con cero despilfarro.