Mostrando entradas con la etiqueta Gratuidad. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Gratuidad. Mostrar todas las entradas

18/5/20

El Ingreso Mínimo Vital y los vehículos para el cambio: Renta Básica Universal, Planes de Empleo Garantizado y la Política de Desmercantilización y Democratización Laboral


https://vientosur.info/spip.php?article15972


Daniel Albarracín 15/05/2020


En Junio, se implementará un ingreso mínimo vital cuyo perfil definitivo aún está perfilándose, tanto en su aplicación concreta como en su alcance social, e incluso territorial, pues se ha trasladado como propuesta a las instituciones europeas. 


Esta iniciativa brinda una oportunidad para contrastar diferentes “vehículos de cambio”[1]. Valorar un esquema de medidas exige, al menos una doble comparación. Lo que ofrece y mueve respecto a un determinado punto de partida. Y, especialmente, hacia dónde nos lleva. Para poder evaluar apropiadamente. Debemos contrastar los diferentes vehículos disponibles, para ver cómo avanzan en cada terreno, y establecer los horizontes deseables. Sin caracterizar esos horizontes[2], resulta muy difícil orientarnos. No se trata de llegar a ellos en un estadio más o menos inmediato, sino, cuanto menos, concluir con un juicio cabal de si al menos nos movemos en la dirección que buscamos.

A este respecto, este documento, primero, contrastará lo que es el ingreso mínimo vital y su distancia con la Renta Básica Universal. Segundo, compararemos la RBU con los conocidos Planes de Empleo Garantizado. Tercero, compararemos ambos esquemas –en tanto que vienen asociadas a medidas que comprometen a otras esferas de la política económica, social y laboral-, con una solución alternativa. Aquella, en síntesis, consiste en el desarrollo de políticas de desmercantilización, la extensión de servicios públicos universal gratuitos, y la democratización de las relaciones laborales.



¿Es el Ingreso mínimo vital una renta básica universal?. ¿Se podrá financiar la RBU?


El ingreso mínimo vital es una renta reducida y condicionada para determinados colectivos en situación de pobreza severa, por no tener apenas ingresos. La cuantía prevista del ingreso mínimo vital, a falta de mayor precisión regulatoria irá desde los 462 euros para alrededor de un millón de familias, o unidades de convivencia, con muy bajos ingresos ni propiedad de vivienda por encima de 100.000 euros de valor, aunque pueda luego elevarse en función del número de miembros que tenga cada unidad de convivencia, o si se es familia monoparental. Una renta condicionada y de mínimos que en nada se parece a una Renta Básica Universal, que sería una renta general para toda la ciudadanía, que permitiría vivir sin la obligación de trabajar para poder tener una vida digna.

Algunos autores, como el equipo de Arcarons, Torrens y Raventós, han ideado fórmulas bien pergeñadas que la pueden hacer la RBU asumible financiera y fácil de aplicar. Se financiaría a través de un incremento de los tipos del IRPF, especialmente de las rentas más altas, pero bastaría con aplicar un tipo único del 49%, con una ampliación del mínimo exento. Esta fórmula permite compaginar su financiación con la redistribución. Aunque lo perciba toda la ciudadanía, el efecto neto es que el 20% de las rentas superiores financia al 80% restante, garantizando que todo el mundo tenga una renta básica mensual. Su coste administrativo es el que ya se da con el trámite tributario actual, aunque naturalmente, el diseño del IRPF se vería drásticamente modificado. Sería una medida financieramente viable, redistributiva y además sustentada por una reforma fiscal redistributiva justa. En base a cálculos propios siguiendo los datos del equipo de Arcarons, para 2012, estimamos que el efecto neto de aplicar la RBU, sería del 3,5% del PIB, al ahorrarse el pago de prestaciones sociales inferiores. El del TG sería del 4,37% al ahorrarse el pago de prestaciones de desempleo. Ambas medidas son perfectamente financiables equiparando la presión fiscal española a la media europea.



Diferencias y compatibilidades entre la RBU y los Planes de Trabajo Garantizado.