Luis Osorio. Economista, miembro de IA.
7-6-12
Rajoy ha pasado en seis meses de invocar frente a Bruselas
la “soberanía nacional”, que le permitiese adoptar sin interferencias, la senda
de reducción del déficit público, a estar dispuesto a ceder la soberanía
nacional en el control de los bancos, y de la política fiscal. Pide los
eurobonos, la unión bancaria Europa, y la unión económica y fiscal. Ha
abandonado a Merkel, para unirse a Hollande, a Monti y a Obama. Aunque no se sabe con certeza lo que
sucedió en la conferencia de emergencia del G7, todo parece indicar que la
presión sobre Alemania aumenta, para que flexibilice su postura de austeridad a
muerte.
La Comisión
Europea, Francia, Italia, por supuesto Obama, quieren que se profundice en la Unión
económica y fiscal, que se lleve a cabo la Unión bancaria europea, que se
emitan los eurobonos, que se cambie la Arquitectura del BCE, para convertirlo
en un prestamista de última instancia, que pueda prestar a los bancos españoles
e italianos, en general a cualquier banco, que el BCE siga emitiendo más
dinero, mas euros, etc..Aparentemente la Señora Merkel parece estar dispuesta a
dar pasos en esta línea, que se concretarían en la cumbre de finales de este
mes pero quiere que las medidas de austeridad y de control del gasto público en
los países del sur se profundicen. Las divisiones en el seno del gran capital
europeo se expresan cada día que pasa de manera más evidente. El gran capital
francés esta tremendamente preocupado porque los vientos del sur pueden
alcanzarle de lleno. La señora Merkel tiene difícil vender a su electorado más
dinero para los que sus tabloides consideran los” profligate” del Sur. Por otro
lado el gran capital alemán también es consciente que el euro puede tocar a su
fin, y eso significaría una catástrofe no solo para el sur sino también para la
propia Alemania, que ha obtenido fuertes beneficios de la moneda única europea.
Por tanto ¿Qué hacer’. Parece que ningún camino conduce al paraíso.