23/9/08

¿Qué se entiende por precariedad?


¿Qué se entiende por precariedad?
Daniel Albarracín
19-10-05

Precariedad es el fenómeno de degradación de las condiciones de vida, empleo y trabajo que se padece por personas y colectivos, y que dificulta la realización de proyectos de vida personales emancipados, desarrollar la libertad personal y colectiva, y que impide el ejercicio libre de derechos ciudadanos y políticos plenos. La precariedad entraña una situación de dependencia, vulnerabilidad y fragilidad en la obtención de ingresos y bienes necesarios para un proyecto de vida completo, y supone una situación de riesgo de exclusión.

Podemos diferenciar diferentes dimensiones de la precariedad:

• Precariedad en las condiciones de empleo. Se trata de la situación y trayectoria de empleo caracterizada por una falta de garantía de estabilidad en el empleo y, por ende, de las condiciones de obtención de un ingreso continuo y el correspondiente derecho a la protección social vinculada (pensiones, prestación de desempleo, prestación de baja laboral, etc…).
• Precariedad en el trabajo. Se trata de la situación de trabajo caracterizada por la degradación de la organización del trabajo, los ritmos y condiciones del proceso de producción o servicio, la calidad del entorno de trabajo y el clima laboral, el incremento de los riesgos de la salud laboral o la siniestralidad en el trabajo.
• Precariedad económica. Consiste en la situación de carestía de rentas económicas (rentas salariales, de protección social –desempleo, pensiones, otras prestaciones, etc…-, otras rentas,…) o de riqueza en general, propia de un grupo de convivencia para satisfacer sus necesidades personales y las requeridas para una integración socialmente aceptable.
• Precariedad de libertad e igualdad. Representa la situación de ausencia de emancipación y subordinación a otros grupos o personas, por una situación de necesidad o incapacidad personal o por un contexto de dependencia social –originada por una desigualdad real (política, cultural, etcétera) en las relaciones sociales-. Es por ejemplo el caso de: mujeres, jóvenes, niños, personas con discapacidad, personas mayores dependientes, etc…

La precariedad es una situación de dificultad de desarrollo de la vida libre de los colectivos y personas que guarda diferentes intensidades de vulnerabilidad en función del origen social y el segmento de población.

La precariedad es un efecto del orden social y de las relaciones sociales dominantes, que podemos atribuir a diferentes dimensiones: unas relaciones de producción de la existencia social estructuralmente determinadas por el capitalismo; un entramado legislativo que no favorece la igualdad de derechos según cuál sea el colectivo (inmigrantes, pensionistas, jóvenes, etc…) o que no corrige las desigualdades reales; un orden cultural condicionado por prácticas patriarcales que generan asimetrías de trato entre géneros y generaciones; los efectos del desastre ecológico que afecta en mayor medida a aquellos que tienen menos recursos ante los riesgos medioambientales causados por el sistema de producción insostenible existente.

Mirar la precariedad como un fenómeno complejo. Evitar o limitar malentendidos.

Ejemplos:

Es habitual estimar la precariedad en el empleo exclusivamente por la vía de calcular la tasa de temporalidad. Esto conduce a ciertos problemas y asunciones erróneas:


 La precariedad es una trayectoria de inestabilidad, que causa incertidumbre y precariedades permanentes en la situación económica, social y personal. Una persona procedente de las clases dominantes puede atravesar periodos de juventud con empleos eventuales, pero su trayectoria de clase le terminará situando en puestos supraordinados, de control, con acceso a rentas salariales altas, y a propiedades.
 La precariedad, aunque sea una vivencia personal dolorosa, es, fundamentalmente un fenómeno colectivo y estructural, producto de unas normas y relaciones sociales propias del capitalismo, el patriarcado, etc…. Es preciso un análisis global del problema.
 La precariedad no sólo es el conjunto de “temporales” en el empleo. La tendencia de las últimas reformas laborales han erosionado los derechos sociales y las garantías de estabilidad laboral también, y especialmente, de los “contratos indefinidos” (que son indefinidos y no fijos, puesto que estos son sólo para los funcionarios, y que sólo les protege una indemnización algo mayor). La inestabilidad laboral, y la precariedad económica y social, es propia de toda la condición salarial, aunque sin lugar a dudas la intensidad de la vulnerabilización colectiva tenga diferentes grados. En la práctica, y con las recientes reformas laborales se asiste a una convergencia de las condiciones del contrato indefinido y temporal,
 La precariedad afecta a colectivos bien amplios: eventuales, desempleados/as, becarios/as, inmigrantes, trabajadores/as irregulares o en condiciones ilegales; muchos pensionistas; jóvenes sin recursos; o personas dependientes (por ejemplo, por una discapacidad) sin recursos, etcétera. Pero también a mujeres dependiente del ingreso de su familia, del falso autónomo, etcétera…
 La precariedad no debe entenderse como un factor generador de subjetividades, porque la conciencia y la identidad se construyen en función de la experiencia social y la adopción de una postura consciente de oposición al origen del problema y por la apuesta colectiva de un cambio transformador. La precariedad es un efecto, la causa es el capitalismo y la relación salarial. Tengamos presente que la relación salarial y su conformación como norma de subordinación económica, social, legal, directa o indirecta, es producto de la violencia de las clases dominantes y las instituciones que emplean a su favor. No existe precariado, sino clases subordinadas con problemáticas específicas y condiciones de fragilidad más o menos intensas. Pero todas están sacudidas por la misma estructura social capitalista. Otra cosa es que haya que ser sensibles a toda la gama de realidades.
 La precariedad, precisamente por su heterogeneidad, es un arma de división de las clases subordinadas, por parte de las clases dominantes. No hay que parcelar la lucha, sino que hay que desarrollar una estrategia unitaria anticapitalista y todas las formas de opresión, atendiendo a la diversidad de las situaciones de los sujetos.

Cuando hablamos de precariedad en el trabajo, debemos referirnos a:

- La degradación de las condiciones de trabajo y del entorno laboral.
- El riesgo para la salud laboral.
- Los ritmos excesivos de trabajo.
- La descualificación.

En cualquier caso, al día de hoy, la precariedad en el empleo condiciona a largo plazo en mayor intensidad que las condiciones del trabajo concreto (salvo en ocupaciones específicas), porque en cuanto a la trayectoria vital la dependencia de un salario y el acceso a derechos sociales pasa en primer lugar por la relación de empleo, su continuidad y los derechos que se le vinculan. Por otro lado, asistimos a la paradoja en una buena parte de empleos (no en todos, claro está) a un deterioro gravísimo de las condiciones de empleo sin un deterioro paralelo de las condiciones de trabajo.


Cuando se trata de la precariedad económica hay una multiplicidad de criterios para delimitar su frontera. Por ejemplo:

- Los que determinan la renta básica en función de unas necesidades abstractas, sin considerar las condiciones sociales.
- Los que determinan el mínimo vital en función de un porcentaje respecto a la media de ingresos personales.
- Los que determinan esa renta en función de una moralidad determinada.

Todas estas respuestas se abstraen de las condiciones históricas y concretas y son reclamaciones que no ponen en cuestión el orden social vigente.

Ni que decir tiene que la precariedad es un fenómeno subjetivo y real, pero que está pautado por una estructura social con un origen determinado en las relaciones de poder existentes. Cualquier demanda de renta que no cuestione esas relaciones de poder y asimetría social debe contar con el beneplácito de los poderosos para que se obtenga. Las relaciones de poder que determinan la precariedad, y las condiciones de la relación salarial, son las relaciones sociales de producción capitalistas. El único modo no moralista de abordar el problema es luchar por transformar esas relaciones de poder, esto es, tratando de subvertir la relación salarial (cuyo criterio es la de remunerar en función del coste de reproducción social de la fuerza de trabajo, garantizando la continuidad de la subordinación de los trabajadores a la búsqueda perenne de un salario).

En suma, el planteamiento o enfoque de partida para abordar la cuestión de la precariedad es el análisis de la relación salarial en toda su complejidad, en tanto que:

 Relación de subordinación de unas clases por otras.
 Como un fenómeno que afecta al orden jurídico (la condición salarial está determinada por el Estatuto de los Trabajadores que delimita las condiciones de empleo y desempleo de la fuerza de trabajo). Por eso hay que estudiar las reformas laborales, su naturaleza y su orientación. Pero cuidado, la relación salarial no sólo afecta a las figuras laborales propias del empleado/a regularizado: afecta también a los becarios/as, los inmigrantes irregulares, los falsos autónomos económicamente dependientes, etcétera. La relación salarial real va más allá de la formal y jurídicamente reconocida.
 Como fenómeno que afecta al trabajo, puesto que la obtención de un salario está ligada al proceso de producción.
 Como fenómeno central societario que condiciona otras relaciones sociales: la forma de familia, el acople de las prácticas de reproducción social, hasta cierto punto las relaciones de género, etcétera. El tiempo de trabajo obligado también condiciona el tiempo y naturaleza de la actividad en el tiempo de no trabajo.
 Como fenómeno sostenido por instituciones sociales burguesas (propiedad privada de los medios de producción, reglas de mercado capitalistas, derecho mercantil –la regulación de las empresas, la subcontratación, etc…-, el Estado, etc…).
 Es un fenómeno que es un pilar principal para el sostenimiento del orden social (junto con el mercado capitalista y la propiedad privada).

22/9/08

La sociedad salarial de servicios a debate



La sociedad salarial de servicios

Ver Artículo completo en:
http://www.ucm.es/BUCM/revistas/rla/11318635/articulos/CRLA0303220189A.PDF



Resumen: En este artículo, resumen de la tesis doctoral del autor De la utopía postindustrial a la crisis de la sociedades salariales de servicios nos proponemos tratar las características y desarrollo sociohistórico de las sociedades de servicios desde la sociología de las relaciones salariales. Desde un trabajo empírico informado teóricamente analizamos la sociedad capitalista superindustrial de servicios en un país semiperiférico como el español. Se tratará de arrojar algo de luz sobre la formación de la mercancía moderna y sus formas; un análisis empírico de la distribución ocupacional de la fuerza de trabajo en el ciclo del capital en su evolución en los últimos 25 años; un estudio de la estructura de clases y su desarrollo reciente, en torno a la condición socioeconómica. Aportaremos algunas conclusiones de la tesis doctoral del autor (Albarracín 2003) acerca de la formación de la subjetividad de los trabajadores, en el marco de la experiencia de la relación salarial, y sus repercusiones estructurantes para el cambio social.

Palabras clave: Sociedad superindustrial de servicios, neotaylorismo, subjetividad obrera, ciclo del capital, estructura social.

Referencia Normalizada: ALBARRACÍN SÁNCHEZ, D. 2003. “La sociedad de servicios a debate: Ciclo del capital, Estructura social y subjetividad obrera”. Cuadernos de Relaciones Laborales. Vol. 21. Núm.2

Abstract: We propose to explore the characteristics and development of services societies, from a particular point of view: wage relations sociology. From a theoreticaly informed empirical work we analyse and bring some conclusions about the capitalist superindustrial society of services in a semiphery of Europe: Spain. We try to approach on the making of modern commodity and its shapes; an empirical study of occupational distribution of work-force in the Spanish capital cycle in the last 25 years; an analyse of classes structure and its evolution in Spain. We also approach to the making of subjectivity and identity of workers, in the framework of ‘wage relation experience’ reality, and contribute some elements to interpretate possible structurant changes in this country.

Key words: Superindustrial society of services, neotaylorism, worker subjectivity, capital cycle, social structure.

Reference: ALBARRACÍN SÁNCHEZ, D. 2003 “Debating on Wage Society of Services: capital cycle, social structure and worker subjectivity”. Cuadernos de Relaciones Laborales. Vol. 21. Núm.2

SUMARIO

0. ¿Por qué hablar de una sociedad salarial de servicios?.

1. Los servicios: la historia de un debate teórico.

2. La forma moderna de la mercancía: Complementariedad entre industria y servicios.

3. Relaciones sociales de producción y reproducción social: división técnica y división social del trabajo en España.

4. Neotaylorismo y reproducción capitalista.

5. Experiencias cdolectivas en torno a la relación salarial y la formación de nuevas subjetividades.

Bibliografía.

Notas.


Ciclo del Capital y Estructura social en España

CICLO DEL CAPITAL Y LA ESTRUCTURA SOCIAL EN ESPAÑA: Una aproximación a una sociedad salarial concreta.

Daniel Albarracín Sánchez

(Profesor Sociología Industrial Univ. Carlos III)

Enlace al artículo completo en:

http://www.ucm.es/info/ec/jec10/ponencias/601albarracin.pdf

Resumen:

Es habitual referirse en la sociología convencional a la sociedad de la información y a la sociedad de servicios sin concretar la complejidad de su naturaleza. En general, la aproximación analítica de las sociedades de servicios suele huir del análisis aplicado y suele recurrir a metáforas, a nuestro juicio, sin fundamento. Pero cuando se manejan modelos teóricos más o menos coherentes internamente tanto el enfoque como las categorías aplicadas ofrecen una imagen funcional y aproblemática, desde una óptica social, económica y política, de las sociedades de servicios. En esta contribución aportamos algunos elementos teóricos y categoriales para el análisis de las relaciones de reproducción y producción en España. Desde una aproximación marxista, partiendo de un análisis del ciclo del capital, la relación salarial y la estructura de clases, brindamos una elaboración teórica y empírica para el estudio aplicado de la sociedad salarial de servicios, superindustrial, concreta que permite caracterizar la singularidad y desarrollo del caso español en el periodo 1976-2001.

Abstract:

Is so used in sociology to talk about a service and information society with no explanation on its nature. Is so abused to analyse our societies taking images with no applied studies well informed theoretically. This contribution treat to expose a critical and theoretical model which develop categories and indicator to analyse empirically our service society in Spain. From a marxist approach, paying attention to the capital cycle, wage relation and the classes structure, we offer some empirical information on the last period (1976-2001) on the distribution of work force on the capital cycle, as another way to see the economy evolution and the technical division of labour, and the classes structure of occupies. This work, in brief, contribute to characterise the social relations of production in Spain from this point of view.

Indice:

1. Para entender la sociedad superindustrial de servicios: una teorización aplicada para un análisis sectorial alternativo. 2

1.1. Una reconstrucción de indicadores empíricos de las secciones del ciclo del capital. 4

1.1.1. Ciclo de reproducción social 4

1.1.2. Ciclo del capital financiero_ 7

1.1.3. Ciclo del capital productivo. 8

1.1.4. Ciclo del capital comercial 10

2. La distribución de la fuerza de trabajo en España en el ciclo del capital. 11

2.1. Tendencias observadas entre 1976-2001_ 13

3. La estructura de clases en la España actual. 17

3.1. Propuesta de clasificación de la estructura de clases 18

3.2. Análisis empírico de la estructura de clases española. 19

4. Análisis aplicado de las relaciones sociales de producción y la formación social española reciente. 22

4.1. Relación salarial, reproducción (y transformación) social y producción de subjetividades. 24

5. Bibliografía_ 26


Empleo a tiempo parcial ¿"conciliación femenina" o entrada por la puerta de atras en el empleo?

Usos del empleo a tiempo parcial en Europa y relaciones de género
Daniel Albarracín Sánchez
Febrero 2004.

Artículo completon en: http://www.ucm.es/info/ec/jec9/pdf/A05%20-%20Albarrac%EDn,%20Daniel.pdf

0. Resumen

La modalidad de empleo a tiempo parcial es reciente en su uso, antaño identificada dentro de las figuras del empleo atípico. El aumento relativo de su presencia en toda Europa constituye la tendencia actual, con regulaciones que lo fomentan. El estudio de esta figura, su evolución y su uso, nos ofrece la oportunidad de analizar la fuerte relación existente -sin olvidar el despliegue efectivo de la cultura patriarcal al día de hoy entre desarrollo capitalista y relaciones de género, en suma, entre relación salarial y estrategias de adaptación de la familia. La crisis capitalista y las estrategias de intensificación de formas de extracción de plusvalía a través del empleo de la fuerza de trabajo potencial global conlleva una reordenación de las relaciones de reproducción social en las que la relación salarial se reacomoda. El modelo de familia en el que el “cabeza de familia masculino” proporcionaba prácticamente en exclusiva el ingreso salarial quiebra, para
dar cabida a un modelo de ingresos familiares de “uno y medio” que contribuyen al sostenimiento económico de la misma, en un contexto en el que sólo un salario es muchas veces insuficiente para la reproducción de los grupos familiares. La incorporación de la mujer al mercado de trabajo, convencionalmente apreciada como un fenómeno de emancipación, debe leerse en su dualidad, y por tanto, también como un fenómeno de reasignación de sus responsabilidades y una intensificación de su subordinación -al núcleo familiar y las tareas domésticas- y expropiación -en el marco del trabajo asalariado-. No es óbice para que la reasignación de tareas domésticas, producto de las luchas feministas, se reequilibren parcialmente -el hombre introduce en
sus pautas de conducta una mayor colaboración doméstica (si bien poco mayor), sin evitar la calamidad de la doble tarea (doméstica y de empleo) que recae en la mujer-.
En esta contribución aportamos algunos elementos empíricos de la situación del empleo a tiempo parcial en dieciséis países Europeos (miembros de la UE más Noruega), el concepto y regulación existente y algunos aspectos relacionados con la cuestión de género y la negociación colectiva.


Indice:


1. Modelos generales del uso a tiempo parcial en Europa.
1.1.. Concepto y Regulación del Empleo a tiempo parcial
1.2. Políticas y objetivos de la promoción del empleo a tiempo parcial en Europa.
1.3. Buenas prácticas de regulación del empleo a tiempo parcial.
1.4. Empleo a tiempo parcial: trato desigual y relaciones de género.

2. Situación empírica del empleo a tiempo parcial en Europa
2.1. Movilidad entre modalidades y voluntariedad del uso del empleo a tiempo parcial
2.2. Costes Laborales del empleo a tiempo parcial.

3. Negociación colectiva
4. A modo de conclusión
5. Bibliografía y Fuentes